Las verrugas comunes son bultos granulados pequeños que se forman en la piel, generalmente suelen aparecer en las manos o los dedos. Tienen una textura áspera, frecuentemente tienen un patrón de puntos negros pequeños. Estos puntos son vasos sanguíneos, donde la sangre se encuentra coagulada. Continúa leyendo y entérate de todo lo que necesitas saber sobre qué son las verrugas comunes.
La forma en que se trasmiten las verrugas comunes es por medio del tacto y son causadas por un virus. Luego de estar expuesto al virus, las verrugas tardan entre dos y seis meses en aparecer. Se trata de una afección que generalmente es inofensiva, con el pasar del tiempo tienden a desaparecer. No obstante, la gran mayoría de las personas toman la decisión de eliminarlas por lo molestas que resultan. Además, de ser antiestéticas.
Síntomas de las verrugas comunes

Este tipo de verruga suele aparecer en las manos y los dedos y suelen manifestar las siguientes características:
- Son ásperas al tacto.
- Son pequeños bultos granulados y carnosos.
- Suelen estar cubiertas por puntos negros, estos puntos son coágulos de vasos sanguíneos.
¿Cuáles son sus principales causas?

El virus del papiloma humano (VPH) es el que causa la aparición de las verrugas comunes. Se trata de un virus muy común, se conocen más de 150 tipos distintos. Aunque son pocos los que causan las verrugas en las manos. También, existen algunos tipos de este virus que son trasmitidos sexualmente.
Sin embargo, un gran porcentaje de estos virus se trasmiten son trasmitidos a través del contacto directo con la piel. Incluso, al compartir objetos como paños o toallas. Generalmente, el VPH se trasmite por lesiones en la piel, como pequeños cortes o raspaduras. En el caso de las personas que se muerden las uñas. Las verrugas pueden aparecer alrededor de las uñas y en las puntas de los dedos.
Debido al sistema inmunitario de cada individuo, se responde diferente al VPH. Por lo que, en todos los casos no se desarrollan verrugas comunes al estar en contacto con el virus.
Cuándo se debe ir al médico

Debes acudir al médico si sucede algo como lo siguiente:
- No estás seguro que las protuberancias son verrugas comunes.
- Las verrugas son dolorosas y han cambiado de color o aspecto.
- Resultan molestas las verrugas y están interfiriendo con tu libre desenvolvimiento.
- Ya has recibido tratamiento para eliminar las verrugas, pero estas persisten, regresan o se diseminan.
- Cuando ya eres adulto y aumentan el número de verrugas que aparecen. Esto es indicativo de un posible mal funcionamiento del sistema inmunitario.
Factores de riesgo

Las personas que tienen un riesgo mayor de padecer verrugas comunes son:
- Los niños y adultos jóvenes, debido a que es posible que no hayan desarrollado inmunidad ante el VPH.
- Todas aquellas personas que tienen el sistema inmunitario debilitado. Como las que has tenido trasplantes de órganos o las que padecen de VIH/SIDA.
Cómo se diagnostican las verrugas comunes

Por lo general se puede diagnosticar las verrugas comunes utilizando una o más de las siguientes técnicas:
- Haciendo un examen a la verruga.
- Realizando un raspado de la capa superior de la verruga, con el fin de detectar puntos oscuros y pequeños. De coágulos de vasos sanguíneos.
- Haciendo una biopsia por raspado. Con el fin de descartar otros tipos de patologías.
Tratamiento

Si bien, las verrugas comunes pueden desaparecer después de uno o dos años sin ningún tipo de tratamiento. También es posible que se desarrollen nuevas verrugas en zonas cercanas. La mayoría de las personas deciden acudir al médico por tratamiento, ya que las verrugas resultan un tanto molestas y se pueden diseminar por otras zonas.
El principal objetivo del tratamiento es la de eliminar las verrugas. O estimular al sistema inmunitario para que este sea el que combata el virus. Para que el tratamiento sea efectivo podrían pasar semanas o meses, pero es posible que las verrugas vuelvan o se diseminen. En general se comienza con los métodos que son menos dolorosos. En especial si el que lo padece es un niño.
Dependiendo del lugar donde estén ubicadas las verrugas y sus síntomas, el médico suele sugerir los siguientes tratamientos. En algunos casos se pueden combinar los tratamientos para una mayor efectividad al momento de eliminar las verrugas comunes.
Ácido salicílico

Se trata del medicamento exfoliante más fuerte. Este tipo de tratamiento para eliminar verrugas, que contiene una alta concentración de ácido salicílico. Funcionan eliminando la verruga por capas muy lentamente. Algunos estudios revelaron que al combinar el ácido salicílico con enfriamiento resultan más efectivos.
Crioterapia

Se trata de una terapia de enfriamiento, que se realiza en un consultorio médico. En donde se aplica nitrógeno líquido directamente sobre la verruga. Con esto se logra formar una ampolla en los alrededores de la verruga. Posteriormente, el tejido que se congelado muere y se desprende, al cabo de unos siete días aproximadamente.
Con este tratamiento también es posible que se estimule la respuesta del sistema inmunitario. Y ayude a combatir las verrugas comunes. Este tratamiento es posible que se deba repetir varias veces.
La crioterapia puede traer efectos secundarios como formación de ampollas; pérdida del color en la piel que ha sido tratada y dolor. Como se trata de un tratamiento que llega a ser muy doloroso, no es utilizado para tratar a niños.
Ácido tricloroacético

Cuando la crioterapia y el ácido salicílico no están dando buenos resultados. El médico tratante puede optar por el uso del ácido tricloroacético. La forma en la que se aplica este ácido es con un mondadientes de madera, después de haber afeitado la superficie de la verruga. Este tratamiento es posible que se deba repetir semanalmente hasta que se haya eliminado la verruga. Entre los efectos secundarios de este tratamiento están ardor y escozor.
Cirugía menor

Se puede extirpar el tejido que resulta molesto con una cirugía. Aunque es probable que quede una cicatriz en el área donde estaba la verruga.
Tratamiento con láser

Se realiza con un láser de colorante pulsado, que cauteriza los vasos sanguíneos. Esto hace que el tejido d la verruga muera y se desprenda. No se trata de un tratamiento 100% eficaz. Además, es doloroso y puede formar cicatrices.
Recomendaciones para prevenirlas

A pesar de que algunas de las verrugas comunes que aparecen a consecuencia del VPH no requieren de un tratamiento en específico. Y que en un alto porcentaje de los casos desaparecen por sí solas. Sin generar mayores complicaciones de salud a largo plazo. Resulta de vital importancia tomar medidas oportunas para minimizar su trasmisión.
Sobre todo, por un tema de estética y de salud cutánea. Así como por la progresiva diseminación en la que pueden incurrir este tipo de lesiones de naturaleza contagiosa. Las cuales en algunos casos pueden llegar a ser bastante dolorosas y persistentes. Especialmente, si empiezan a crecer más de la cuenta interfiriendo con el aspecto liso de diversas áreas del cuerpo. Tanto en zonas como los brazos, las manos y los codos, como en el rostro.
A continuación, te presentamos algunas medidas contundentes que te permitirán reducir su manifestación. Veamos pues, en qué consisten cada una de ellas.
- Evita el contacto directo con las verrugas. Esto bultos son causados por un virus, así que lo mejor que puedes hacer para evitar que se extiendan hacia otras áreas. Es evitar tocarlas, incluso las lesiones propias.
- No rasques ni arranques los bultos. Esto solo contribuirá con la diseminación del virus.
- No limes ni manipules las lesiones. Especialmente, cuando se encuentran cerca de las uñas de las manos y de los pies. O en dado casos apuesta por el uso de una lima desechable.
Otras consideraciones

Adicionalmente y como parte de las precauciones de mayor peso que es preciso sopesar. Ten en cuenta los siguientes hábitos y medidas:
- Evita morderte las uñas de las manos. Las verrugas comunes suelen aparecen con mayor frecuencia en las pieles agrietadas. Por lo que al remover las uñas de los dedos en exceso solo facilitará la propagación del virus.
- Extrema tu higiene y aseo personal. La limpieza es clave para prevenir la proliferación de hongos y bacterias en el organismo. Y esto también aplica para preservar la salud de la superficie cutánea.
Además y en aras de no manipular en exceso las verrugas. Procura ser muy cuidadoso a la hora cepillar o afeitar las áreas en donde se presenten dichas lesiones.
- Indaga sobre la historia clínica y sexual de tu pareja. La sexualidad es una práctica que debe llevarse a cabo con responsabilidad y sin tabús. Por ello, más allá del físico y del atractivo de exterior de tu pareja. Tomate el tiempo necesario para investigar si se encuentra completamente sano.
- Usa preservativo para minimizar el riesgo de trasmisión de VPH. El virus de papiloma humano es una de las enfermedades más comunes entre las personas sexualmente activas. Así que si quieres evitar los problemas asociados a esta infección entre los que destacan las verrugas genitales y el cáncer de cuello uterino. Sostén relaciones con condón y evita en gran medida la promiscuidad.
Inmunización preventiva

- Considera vacunarte contra el VPH antes de iniciar tu vida sexual. La vacuna del VPH está completamente disponible a nivel mundial desde el año 2006. La inmunización contra este grupo de más de 200 virus puede aplicarse a partir de los 9 años. Para luego completar el resto de las tres dosis de vacunación a lo largo de los seis meses sucesivos.
De hecho, este tipo de vacuna también está especialmente recomendada para persona de hasta 26 años que no hayan recibido el resto de las dosis.
- Y, por supuesto, no dejes de solicitar la valoración de los expertos y de consultar al dermatólogo ante cualquier anomalía.

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