La tricotilomanía es un trastorno del control de los impulsos. Se caracteriza por el hábito de arrancarse el pelo de forma repetitiva. Las personas con este trastorno pueden arrancarse el pelo de cualquier parte del cuerpo. Pero lo más habitual es que lo hagan de la cabeza, las cejas o las pestañas. Suele comenzar en la infancia o la adolescencia y puede persistir hasta la edad adulta. Se estima que afecta entre el 1 y el 3 % de la población, siendo más común en mujeres.
Las causas de este trastorno no están del todo claras. Pero se cree que están relacionadas con una combinación de factores genéticos, ambientales y psicológicos. Con casos leves, el comportamiento de arrancarse el pelo puede ser esporádico y no causar una pérdida significativa. En los casos más graves, el comportamiento puede ser constante y provocar la pérdida de grandes cantidades de cabello. En este artículo, hablaremos todo lo relacionado sobre la tricotilomanía.
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¿Qué es la tricotilomanía?

La tricotilomanía es un trastorno del control de los impulsos. El cual se caracteriza por la tendencia de arrancarse el pelo de forma repetitiva y compulsiva. Este comportamiento puede ser consciente o inconsciente, y puede durar desde unos segundos hasta horas.
Las personas con este trastorno suelen arrancarse el pelo cuando se sienten ansiosas, estresadas o aburridas. El arrancarse el pelo puede proporcionarles una sensación de alivio o gratificación. Lo cual contribuye a que lo sigan haciendo.
Puede afectar a cualquier parte del cuerpo, pero es más común en el cuero cabelludo, las cejas y las pestañas. En casos severos, la tricotilomanía puede provocar la pérdida total del cabello en las zonas afectadas.

Es un trastorno que puede tener un impacto significativo en la vida de las personas que lo padecen. Además de la pérdida de cabello, genera vergüenza, ansiedad y depresión. Suelen experimentar una serie de emociones negativas relacionadas con su trastorno. También, pueden tener dificultades para concentrarse o dormir, y pueden evitar situaciones sociales por miedo a develar su comportamiento.
Este trastorno afecta aproximadamente entre el 1 y el 3 % de la población. Es más frecuente en mujeres que en hombres, y suele comenzar en la infancia o la adolescencia. Sin embargo, existe tratamiento para este comportamiento, y las personas que la padecen pueden llevar una vida normal y plena.
Causas

Las causas de la tricotilomanía no están completamente claras, pero se cree que están relacionadas con una combinación de factores. Los cuales incluyen genéticos, ambientales y psicológicos.
Factores genéticos

La evidencia científica sugiere que la tricotilomanía tiene una fuerte causa genética. Según los resultados de estudios de gemelos y familias. Los cuales han demostrado que las personas con familiares con este trastorno, tienen un mayor riesgo de desarrollar el comportamiento.
Se encontró que las personas con un gemelo idéntico con el trastorno, tenían un riesgo de desarrollarlo de 56 %. En comparación con el 12 % de las personas con un gemelo fraternal que padece el trastorno. Esto sugiere que la patología es al menos 5 veces más probable en personas con una predisposición genética.
Los investigadores creen que la alteración puede estar relacionada con la función de ciertos genes que regulan la serotonina. Una sustancia química cerebral que está involucrada en el control del estado de ánimo, la ansiedad y el comportamiento compulsivo.
En estudios recientes, se han identificado varios genes que pueden estar asociados con el trastorno. Estos genes están involucrados en la regulación de la serotonina, así como en otros procesos cerebrales. Que pueden contribuir a la afección, como la regulación del estrés y la respuesta al dolor.
Sin embargo, aún se desconoce cómo estos genes interactúan para causar la patología. Es probable que se trate de una combinación de factores genéticos y ambientales.
Factores ambientales

Los factores ambientales pueden jugar un papel importante en el desencadenamiento de la tricotilomanía. Los factores más comunes son el estrés, la ansiedad y el aburrimiento.
El estrés es uno de los factores más comunes que desencadenan el trastorno. El estrés puede causar tensión, ansiedad y sentimientos de inquietud. Estos sentimientos pueden llevar a una persona a arrancarse el pelo como una forma de aliviar el estrés.
Por ejemplo, una persona con la patología puede arrancarse el pelo cuando está en una situación estresante. Como un examen o una entrevista de trabajo. También, puede arrancarse el pelo cuando está preocupada por algo, como sus finanzas o su relación.
La ansiedad también puede ser un factor desencadenante de la afección. La ansiedad puede causar sentimientos de inquietud, nerviosismo y preocupación. Que pueden conducir a un comportamiento compulsivo, como arrancarse el pelo.
Las personas con el trastorno pueden arrancarse el pelo para tratar de controlar la ansiedad o la preocupación. El acto de arrancarse el pelo puede proporcionar una sensación de control o seguridad temporal.
El aburrimiento también puede ser un factor desencadenante. El aburrimiento puede causar una sensación de inquietud, que puede conducir a un comportamiento compulsivo, como arrancarse el pelo.
En personas con este trastorno, el aburrimiento puede desencadenar el hábito de arrancarse el pelo. Como una forma de mantenerse ocupado o estimulado. El acto de arrancarse el pelo puede proporcionar una sensación de satisfacción o entretenimiento temporal. Pero a largo plazo puede empeorar el trastorno.
Factores psicológicos

Los factores psicológicos que contribuyen a la tricotilomanía son complejos y pueden variar de una persona a otra. Sin embargo, algunos factores psicológicos comunes que se han asociado con la patología incluyen:
1- Dificultades para manejar las emociones: Las personas con la afección pueden tener dificultades para manejar sus emociones. Especialmente la ansiedad, la tensión y la frustración. El arrancarse el pelo puede ser una forma de autorregulación para estas personas. Al arrancarse el pelo, pueden aliviar temporalmente estas emociones negativas.
2- Búsqueda de sensaciones: Algunas personas con el trastorno pueden buscar sensaciones físicas. El arrancarse el pelo puede proporcionar una sensación de placer, satisfacción o relajación.
3- Falta de atención o estimulación: El arrancarse el pelo puede ser una forma de autoestimulación o autocalmante. Algunas personas pueden arrancarse el pelo cuando se sienten aburridas, inquietas o ansiosas.
4- Trastornos del estado de ánimo o de la personalidad: La patología puede estar asociada con otros trastornos del estado de ánimo o personalidad. Como la depresión, el trastorno bipolar o el trastorno límite de la personalidad.
¿Qué hacer si presentas el trastorno?

El diagnóstico de la tricotilomanía se basa en los siguientes criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5):
1- Retirada recurrente del cabello en ausencia de una causa médica o dermatológica.
2- Sentimiento de tensión o ansiedad antes de retirar el cabello o mientras se retira.
3- Sensación de satisfacción, alivio o placer al retirar el cabello.
El diagnóstico se basa en la historia clínica y la exploración física. El médico debe realizar una serie de preguntas para descartar otras posibles causas de la pérdida de cabello. Como la alopecia areata, la alopecia androgénica o el estrés.
El médico le preguntará sobre sus hábitos de arrancarse el pelo. Incluyendo la frecuencia, la duración y las circunstancias en las que ocurre. También, le preguntará sobre su historial de salud mental y sobre cualquier otro trastorno que pueda estar experimentando.
Tratamiento

El tratamiento de la tricotilomanía puede ser complejo y requiere un enfoque individualizado. El tratamiento puede incluir:
Terapia cognitivo-conductual (TCC)
La TCC es una forma de terapia psicológica que ayuda a las personas. Identificando y modificando los pensamientos y comportamientos que contribuyen al trastorno. La TCC para la patología se centra en ayudar a las personas a:
1- Identificar los desencadenantes del trastorno. Los desencadenantes son situaciones o emociones que pueden provocar el comportamiento de arrancarse el cabello. Al identificar los desencadenantes, las personas pueden aprender a evitarlos o a lidiar con ellos de manera más efectiva.
2- Desarrollar estrategias de afrontamiento para lidiar con los desencadenantes. Las estrategias de afrontamiento son técnicas que ayudan a las personas a manejar el estrés y la ansiedad. Las personas con tricotilomanía pueden aprender a utilizar estrategias de afrontamiento como la relajación, la meditación o el ejercicio físico.
3- Modificar los pensamientos y comportamientos que contribuyen al trastorno. Las personas pueden tener pensamientos y creencias negativas sobre sí mismas o sobre su comportamiento de arrancarse el cabello. La TCC puede ayudar a las personas a identificar y modificar estos pensamientos y creencias.
Medicamentos
Los medicamentos antidepresivos, como la fluoxetina, pueden ayudar a reducir los síntomas de la afección. Los medicamentos antidepresivos que se usan para tratar el trastorno actúan aumentando los niveles de serotonina en el cerebro. La serotonina es un neurotransmisor que juega un papel en el control del estado de ánimo. Así como de la ansiedad y el impulso.
Los medicamentos antidepresivos pueden ser una opción eficaz para las personas que no responden a la TCC. O que experimentan síntomas graves. Sin embargo, los medicamentos pueden tener efectos secundarios, como náuseas, vómitos, pérdida de apetito y problemas sexuales.
Técnicas de relajación

Las técnicas de relajación pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, que pueden desencadenar el trastorno. Las técnicas de relajación que se utilizan para tratar la tricotilomanía pueden incluir:
1- Meditación: La meditación es una práctica que implica centrarse en la respiración y la conciencia del momento presente.
2- Yoga: El yoga es una práctica física y mental que combina posturas, respiración y meditación.
Autoayuda
Además del tratamiento profesional, las personas con el trastorno pueden tomar medidas para ayudarse a sí mismas:
1- Identificar los factores desencadenantes: Identificar los factores que desencadenan el comportamiento de arrancarse el pelo. Esto puede ayudar a evitarlos o a desarrollar estrategias para manejarlos.
2- Practicar técnicas de relajación: Las técnicas de relajación, como la respiración profunda y la meditación, pueden ayudar a reducir la ansiedad y el estrés. Lo cual puede desencadenar el comportamiento de arrancarse el pelo.
3- Encontrar un grupo de apoyo: Los grupos de apoyo pueden proporcionar ánimo y distracción a las personas con la patología.

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