La presión arterial es la fuerza con la que la sangre se empuja en las paredes arteriales, a medida que el corazón la bombea. Es importante para nuestro organismo, pues permite a la sangre circular por todos los tejidos y órganos. Llevando los nutrientes y oxígeno requeridos para su correcta función. Esta se mide por medio de dos números. Siendo la presión sistólica o de mayor cantidad, la que marca el bombeo hacia las arterias. Mientras que la diastólica es la presión de número inferior e indica la fuerza de los latidos. Cuando esta se mantiene en rangos bajos, se conoce como hipotensión.
Se considera hipotensión o presión arterial baja, cuando el resultado de su lectura es menor a 90 mm Hg en la tensión sistólica y 60 mm Hg en la diastólica. Según las necesidades de cada persona, estos resultados pueden considerarse como presión baja para unos y ser normal para otros. Puede que al sufrir un episodio hipotensivo, no se presenten síntomas. Como también, podrían darse mareos o incluso, desmayos. Algunos pacientes pueden encontrarse en riesgo mortal, debido a este problema.
Son diversas las causas que pueden provocar una baja en la presión arterial. En este post hablaremos sobre cada una de ellas. Haciendo hincapié en la importancia de encontrar el motivo que puede estar generando la hipotensión, para tratarla de forma adecuada.
Tipos de hipotensión

Existen cuatro tipos de presión arterial baja y son:
- Hipotensión postural: hablamos de un rápido descenso de la tensión arterial al incorporarse o tras haberse acostado. Esto puede ser provocado por deshidratación, reposo excesivo, gestación, ciertos medicamentos o enfermedades. Resulta bastante habitual en adultos mayores.
- Hipotensión posprandial: la caída en los niveles de presión arterial ocurre tras una o dos horas de haber comido. Su aparición es más común en adultos mayores, principalmente aquellos que sufren ciertas condiciones. Como hipertensión o Parkinson. Para reducir los molestos síntomas de este tipo de hipotensión, se aconseja hidratarse bien. Además, llevar una dieta baja en carbohidratos, comer pequeñas porciones y evitar tanto el cigarrillo como el alcohol.
- Hipotensión mediada por los nervios: se trata de una caída en la presión arterial haberse mantenido de pie por un tiempo prolongado. Afecta a jóvenes y niños principalmente y se piensa que podría tratarse de una mala comunicación cerebro/corazón.
- Hipotensión ortostática: es un trastorno llamado síndrome de Shy-Drager y aunque es poco frecuente, afecta las funciones involuntarias por un fallo en el sistema nervioso. Estas pueden ser: la respiración, digestión, frecuencia cardiaca y presión arterial.
Síntomas de hipotensión

Algunos de los síntomas que se presentan por una baja en la presión arterial, son:
- Dificultad visual.
- Desorientación.
- Problemas de concentración.
- Náuseas.
Algunos individuos pueden presentar hipotensión como una señal de una enfermedad subyacente. Especialmente cuando esta cae de forma abrupta y se acompaña de síntomas.
Una repentina caída de la presión arterial puede considerarse como peligrosa. Un descenso de sólo 20 mm Hg en la presión sistólica puede llevar a tener mareos o desmayos. Una caída fuerte podría ser responsable de contusiones, sangrados, reacciones alérgicas o infecciones. Problemas que son riesgosos para el organismo.
Una hipotensión excesiva trae consigo una afección llamada choque. Esta condición viene acompañada de síntomas como:
- Desorientación.
- Piel húmeda y fría.
- Respiración superficial.
- Pulso debilitado.
¿Por qué baja la presión arterial?

La presión arterial va cambiando durante el día, según diferentes factores:
- Posición del cuerpo.
- Forma de respirar.
- Comida o bebidas consumidas.
- Fármacos ingeridos.
- Altos niveles de estrés.
- Hora del día.
Por las noches, la presión arterial suele ser más baja, teniendo un considerable incremento al iniciar el día. Algunas enfermedades o medicamentos tomados para su control, pueden llevar a un descenso de la tensión.
¿Qué puede causar hipotensión?

La hipotensión puede estar provocada por:
Embarazo
La gestación es un momento en el que el cuerpo sufre diversos cambios, entre ellos, la rápida expansión de los vasos sanguíneos. Lo que lleva a que se produzcan caídas de la presión arterial con frecuencia. Esto se manifiesta durante las primeras 24 semanas del embarazo. Conforme se acerca el momento del alumbramiento, estos niveles se regularizan.
Problemas del corazón

Las insuficiencias cardíacas, la bradicardia, enfermedad de las válvulas del corazón y los ataques cardíacos, pueden provocar hipotensión.
Trastornos endocrinos
Las afecciones de las glándulas suprarrenales y paratiroides, pueden ser las responsables de episodios de hipotensión. También lo es la hipoglucemia y, en algunos pacientes, la diabetes.
Deshidratación

Cuando el cuerpo no recibe la cantidad de agua que necesita, intenta compensarlo al disminuir el volumen sanguíneo. La hipotensión es un síntoma de que existe deshidratación. Esto puede aparecer debido a la fiebre, la diarrea, los vómitos, actividades físicas exhaustivas y uso excesivo de diuréticos.
Hemorragia
La pérdida excesiva de sangre debido a alguna lesión interna o externa, minimiza el volumen de sangre en el organismo. Esto genera una caída en la presión arterial considerable.
Septicemia
Las infecciones, cuando son demasiado graves, pueden entrar al torrente sanguíneo. Al provocar una caída de la tensión arterial, la vida corre peligro. Esto se conoce como choque septicémico.
Anafilaxia

Esto hace referencia a las reacciones alérgicas de gravedad. Cuando se manifiestan, uno de sus principales síntomas es la caída abrupta y drástica de la tensión arterial.
Alimentación deficiente
Llevar una alimentación carente de nutrientes, donde el organismo no recibe suficiente folato, vitamina B12 y hierro, impide la buena producción de glóbulos rojos. Al padecer anemia, es común que también llegue a presentarse hipotensión.
Medicamentos

Algunos fármacos también pueden llevar a una caída de la presión arterial, como: Lasix, Microzide, Prazosina, Tenormin, Inderal, Hemangeol, Innopran XL, Mirapex, Silenor, Tofranil, Viagra, Revatio, Cialis, Adcirca, Alyq.
Factores de riesgo

Cualquier persona puede llegar a presentar hipotensión en algún momento de su vida. Sin embargo, los siguientes son factores de riesgo que aumentan la posibilidad de padecerla.
- Edad: la caída de la presión arterial al levantarse o tras la comida, aumenta con el paso de los años. Es más habitual en personas mayores de los 65 años.
- Fármacos: como hemos visto a lo largo del post, algunos medicamentos hipertensivos, pueden incrementar el riesgo de padecer hipotensión.
- Enfermedades: determinadas enfermedades cardiacas, la diabetes o el Parkinson pueden provocar una disminución de la presión arterial.
Tratamientos

Raramente se necesita realizar un tratamiento para la hipotensión sin síntomas o con síntomas leves. El tratamiento depende de cuál sea la causa de los síntomas de la presión arterial baja. El médico que trata al paciente de hipotensión puede sugerir un cambio en el medicamento que causa la presión arterial baja, dejar de usar el medicamento o reducir la dosis.
Sin hablar primero con su médico, no modifique o deje de tomar el medicamento. El objetivo es lograr un aumento de la presión arterial y disminuir los síntomas. Siempre en el caso de que no esté claro cuál es el motivo de la presión arterial baja o si no hay tratamiento disponible. Hay varios sistemas para conseguirlo dependiendo de la edad, la salud y el tipo de presión arterial baja:
Aumentar la ingesta de sal
Debido a que la sal o cloruro de sodio puede elevar la presión arterial, en algunos casos de manera drástica. Los especialistas recomiendan que se controle la cantidad de sal en la dieta. Sin embargo, el efecto de la sal puede ser beneficioso para los pacientes que sufren de presión arterial baja.
Pero tomar la decisión de aumentar la cantidad de sal en las comidas se debe consensuar con el médico. Ya que un exceso de sodio puede ser la causante de una insuficiencia cardíaca, especialmente en los adultos mayores. Agravando de esta manera la salud de nuestro corazón.
Beber más agua

Aumentar la ingesta de agua ayuda a aumentar el volumen de sangre en el cuerpo, además de ayudarnos a prevenir la deshidratación. Dos factores importantes a la hora de tratar y prevenir la hipotensión.
Usar media de compresión
Estas medias elásticas, también conocidas como medias de soporte, se utilizan con frecuencia para calmar el dolor y reducir la hinchazón que causan las venas varicosas. Las piernas mejoran con esta prenda el flujo de la sangre hacia el corazón. Las fajas abdominales elásticas son una mejor opción para algunos de los pacientes, que el uso de medias de compresión.
Medicamentos
La presión arterial baja que sufren los pacientes al ponerse de pie (hipotensión ortostática) se puede tratar con una amplia variedad de medicamentos. Sirva de ejemplo la fludrocortisona, la cual sube el volumen sanguíneo, siendo el tratamiento más común para la hipotensión ortostática.
También es posible que el médico te prescriba midodrina (Orvaten) para aumentar la presión arterial al estar de pie. Para los pacientes que sufren de hipotensión ortostática a largo plazo (crónica). La presión arterial aumenta porque este medicamento disminuye la capacidad de los vasos sanguíneos para expandirse.
Toma cafeína

Bajo recomendación de tu médico puedes desayunar café o té, esto podría ser beneficioso para mejorar tu tensión. Pero deben evitarse tomarlos durante el día porque tu cuerpo puede acostumbrarse a la cafeína y se volverá menos sensible a sus efectos. Recuerda beber líquidos porque la cafeína puede causar que te deshidrates.
Controla los carbohidratos
Es importante mantener una dieta equilibrada que incluya una gran cantidad de frutas y verduras a la vez que reduzca los carbohidratos. Por lo tanto, debes reducir o evitar comer alimentos como patatas, arroz, pasta y pan. Es crucial que un médico evalúe la nueva dieta antes de cualquier ajuste si tiene diabetes.

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