La influenza o gripe se presenta como una infección en la garganta, nariz o pulmones. Los cuales son parte del tracto respiratorio. Su nombre de gripe se debe a que presenta una sintomatología diferente a las otras. Las personas que se encuentran contagiadas, suelen recuperarse por sí solas. Pero, en algunos casos, esta enfermedad puede presentar diferentes complicaciones, las cuales pueden poner en riesgo la vida de la persona.
Por esa razón, es importante identificar cuáles son sus síntomas, vías de contagio y cómo se puede prevenir. Si quieres saber todo esto, te recomendamos seguir leyendo este artículo.
¿Cuáles son sus síntomas?

En algunas ocasiones, la gripe es confundida con un resfriado. El resfriado se desarrolla lentamente, mientras que la gripe, aparece de manera repentina. Siendo los principales síntomas de la gripe:
- Dolor muscular
- Tos seca y persistente
- Cansancio y debilidad
- Goteo y congestión nasal
- Dolor de garganta
- Dolor de cabeza
- Falta de aire
- Escalofríos y sudoración
- Vómitos y diarreas, siendo más comunes en niños.
- Dolor en los ojos
Causas de la gripe

El virus de la influencia, viaja por medio del aire. Al momento en que una persona contagiada estornuda, tose o habla. Puesto que, al hacerlo, expulsa gotas que poseen el virus, siendo inhaladas de forma directa. A su vez, otra forma de contagio es al estar en contacto con algún objeto que tenga los gérmenes. Por ejemplo, una computadora o teléfono. Luego de tener este contacto, el virus es transferido por medio del tacto a las áreas de la nariz, boca u ojos.
De esta manera, aquellas personas que ya se encuentran contagiadas por el virus. Pueden propagarlo desde un día antes a que aparezcan los primeros síntomas. En el caso de las personas que poseen un sistema inmunitario débil o de los niños, quizás puedan ser más contagiosos durante un periodo más extenso.
Es importante destacar, que el virus de la influencia se encuentra en contante cambio, debido a las nuevas cepas que se presentan regularmente. En el caso de haber tenido gripe en el paso. El organismo ya ha producido anticuerpos para combatir esa versión del virus. Aunque los mismos pueden disminuir con el paso del tiempo.
Principales factores de riesgo

Entre los principales factores que pueden incrementar el riesgo de contagio de gripe o la presencia de complicaciones, se encuentran:
- Calidad de vida: Aquellas personas que trabajan o viven en lugares muy concurridos, tienen mayor probabilidad de contagiarse.
- Consumo de aspirina en menores de 19 años: Los menores de 19 años que posean un tratamiento de aspirina a largo plazo. Presentan mayor riesgo de complicaciones.
- Sistema inmunitario débil: El recibir medicamentos para el cáncer, consumir esteroides o haber recibido un trasplante. Genera que la persona sea más propensa al contagio o aumentar el riesgo de presentar algún tipo de complicaciones.
- Edad: Suele presentar peores resultados en niños menores a 2 años y en adultos mayores a 65 años.
- Enfermedades crónicas: Al presentar alguna afección crónica, el riesgo de complicaciones generadas por la gripe es más elevado. Por ejemplo, las personas que padecen de enfermedades cardiacas, diabetes, del sistema nervioso, de las vías respiratorias o pulmonares, Incluyendo también aquellos con enfermedades en la sangre, hígado o riñones.
- Obesidad: Aquellas personas que poseen un índice de masa corporal mayo o igual a 40. Poseen mayor riesgo de presentar complicaciones al contagiarse.
- Embarazo: Las embarazadas presentan mayor probabilidad de sufrir complicaciones debido a la gripe. Principalmente en el segundo y tercer trimestre de gestación. Dicho riesgo puede continuar hasta las dos semanas de haber nacido, él bebe.
Complicaciones que pueden presentarse al tener gripe

En el caso de ser joven y sano, el contagiarse de gripe no suele ser tan grave. A pesar de que puedas sentirte muy mal mientras la tienes, esta suele desaparecer en una o dos semanas. Pero, en el caso de los adultos y niños, se produce un alto riesgo de presentar complicaciones al contagiarse. Siendo las más comunes:
- Infecciones del oído
- Problemas del corazón
- Brotes asmáticos
- Bronquitis
- Dificultad respiratoria aguda
- Neumonía
Siendo esta última mencionada una de las más graves. Ya que, puede ser mortal para las personas con enfermedades crónicas o adultos mayores.
¿Cómo se puede prevenir la gripe?

Para prevenir la gripe, principalmente se recomienda el estar vacunado contra la misma. Puesto que, dicha vacuna puede disminuir la probabilidad de contagio y sintomatología. Al hacerlo, también se estará previniendo su propagación. Disminuyendo la probabilidad de que las personas puedan estar en peligro o presentar complicaciones. Además de disminuir la cantidad de personas que requieren ser hospitalizadas.
Asimismo, es importante asistir a un especialista al presentarse los primeros síntomas. Este se encargará de indicar un tratamiento de la gripe, que ayude a disminuir su sintomatología.
Control de contagio por gripe

A pesar de que existen tratamientos y vacunas diseñadas específicamente para la gripe. Esto no significa que su eficacia sea del 100%. Por lo tanto, es importante también tomar las medidas necesarias para reducir la probabilidad de contagio de dicha infección. Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Lavarse las manos con agua y jabón, durante un periodo mínimo de 20 segundos. Si no se tiene acceso al agua o jabón, se pueden utilizar desinfectante de manos, cuyo componente principal sea el alcohol.
- Se debe evitar tocar distintas áreas del rostro, como la boca, ojos y nariz.
- Al estornudar o toser, se deben cubrir dichas zonas. Utilizando un pañuelo desechable, que luego será botado a la basura. Al concluir dicha acción, se deben lavar las manos.
- Es recomendable limpiar cada una de las superficies con las que se tenga contacto. Esto ayudará a prevenir la propagación de la infección.
- Deben ser evitados los sitios que tengan aglomeración de personas. Ya que, al ser lugares con mucha gente, existe mayor probabilidad de contagio. Por ejemplo, oficinas, escuelas, guarderías, transporte público, auditorios, entre otros.
Por lo tanto, se debe evitar cualquier tipo de contacto con una persona enferma. En el caso de ya estar contagiado, es recomendable quedarse en casa. Por un periodo aproximado de 24 horas, hasta que desaparezca por completo la fiebre. Lo cual disminuirá la probabilidad de contagiar a otros.
Hábitos y alimentos que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico

Más allá de cumplir con el cronograma de vacunación para prevenir diversas enfermedades virales que pueden poner en riesgo la vida. Existen hábitos y acciones esenciales que debemos poner en práctica para fortalecer el sistema inmunológico de manera natural. Empezando por hacer cambios puntuales en la forma en la que nos relacionamos con los demás. Hasta reconsiderar el aporte vitamínico y nutricional que brindan los alimentos que ingerimos a diario.
Por ello y en aras de no ser un blanco fácil para la gripe y muchas otras infecciones virales. Te recomendamos tener en cuenta las siguientes precauciones y consideraciones a la hora de desenvolverte en el día a día. Sobre todo, para evitar efectos colaterales graves que comprometan la función de diversos órganos esenciales como los pulmones.
Veamos pues, en qué consisten estas medidas.
Práctica un eficiente lavado de manos

Si supieras el número de bacterias con las que entramos en contacto en la cotidianidad, de seguro te sorprenderías. Algunos estudios sugieren que el promedio de microrganismos que se trasladan en las manos supera hasta las 100 bacterias diarias. Y estas cifras se incrementan cuando hacemos uso de superficies compartida o de elementos a los que se agarra todo el mundo con ocurre en el caso de los traslados en transporte público.
Por ello, si quieres minimizar el riesgo de contagio de cualquier enfermedad transitoria o infecciosa. Lo mejor que puedes hacer es desinfectar tus manos con regularidad. Tanto con geles antibacteriales como con agua y jabón siempre que tengas la oportunidad de acceder a un baño. Debido a que esto te permitirá gozar una mejor higiene.
Aumenta el consumo de frutas cítricas

Las frutas cítricas con un alto contenido de vitamina C. Como lo son la naranja, las mandarinas, el kiwi, las fresas, las toronjas, el limón, las granadas, el tomate de árbol, la papaya y la guayaba. Constituyen diez de los mejores aliados para evitar y combatir los síntomas de diversos tipos de gripe o resfriados. Pues gracias a sus propiedades antioxidantes contrarrestan la acción de múltiples agentes externos que suponen una amenaza para el organismo.
Limpiando las vías respiratorias y previniendo el desarrollo de diversas enfermedades crónicas y degenerativas. Así que si quieres potenciar los mecanismos de defensa de tu sistema. No puedes dejar de integrar estas frutas a tu alimentación.
Bien sea en trozos y a modo de merienda o en zumos y bebidas para complementar la función de proteínas de alto valor. Tales como el pescado, las carnes magras, el brócoli y la espinaca que también destaca como una excelente fuente de este nutriente.
Adicionalmente, otras de las prácticas que debes tener en cuenta para reducir la incidencia de la gripe, son las siguiente:
- Realiza ejercicio con regularidad.
- Suspende el consumo de alcohol y de cigarrillos.
- Apuesta el uso de suplementos y multivitamínicos.
- Restringe la ingesta de fritura y de alimentos ultraprocesados.
- Toma infusiones de jengibre y miel con relativa frecuencia.
- Guarda la distancia con personas que tosan o estornuden constantemente.
- Duerme al menos 8 horas al día.
- Lleva una alimentación rica en pescados grasos y en vegetales de hoja verde.

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