Las fiebres de origen desconocido son un conjunto de síntomas clínicos causados por diversas enfermedades. La principal sintomatología es una fiebre que no mejora espontáneamente. Manteniéndose por mucho más tiempo de lo que normalmente duran con las enfermedades infecciosas comunes. Y las causas no se pueden establecer con el procedimiento de diagnóstico rutinario.
Debido a que algunas de estas enfermedades pueden ser muy graves, como la tuberculosis, es necesario saber como identificarlas para poder tratarlas. Por eso vamos a ayudarte a conocer estas fiebres.
Como reconocer las fiebres de origen desconocido (FOD)

- La fiebre se repite varias veces o es persistente, siendo mayor a 38.3 °C.
- La duración de la fiebre excede las tres semanas.
- No se consigue establecer cuál es la causa, o cuando el diagnóstico no resulta evidente.
Las fiebres de origen desconocido pueden aparecer en pacientes hospitalizados, después del segundo día. También, en pacientes que tienen infecciones avanzadas por VIH o personas que padecen neutropenia. Las FOD, en estos casos, se diagnostican cuando:
- Las FOD se repiten en varias ocasiones presentando una temperatura igual o mayor a 38.3 °C, o esta persiste.
- No se ha logrado determinar cuál es la causa o no resulta evidente su diagnóstico. Incluso cuando es realizado un seguimiento en un periodo de 3 a 5 días durante una hospitalización.
Causas de la fiebre de origen desconocido

FOD clásica

- Infecciones: estas son algunas de las enfermedades infecciosas más comunes que causan las FOD. Tuberculosis pulmonar y extrapulmonar, endocarditis infecciosa, toxoplasmosis, fiebre tifoidea y paratifoidea A, prostatitis crónica, micosis sistémicas, entre otras. Entre las enfermedades infecciosas menos comunes se encuentran: bartonelosis, erliquiosis, psitacosis; anaplasmosis, fiebre Q, rickettsiosis, tularemia, brucelosis, leptospirosis, entre otras.
- Enfermedades autoinmunes: como las enfermedades sistémicas del tejido conectivo. Las más comunes son la poliarteritis nodosa y la enfermedad de Still del adulto. En el caso de los adultos mayores las enfermedades autoinmunes más comunes son la polimialgia reumática y arteritis de células gigantes.
- Neoplasias malignas: en este caso las enfermedades que causan las FOD son: las neoplasias del sistema hematopoyético y linfático. Como: las leucemias y síndromes mielodisplásicos, los linfomas de Hodgkin y no Hodgkin; cáncer de páncreas, cáncer de colon, adenomas y tumores de hígado, carcinoma renal de células claras, entre otras.
- Medicamentos: el exceso del consumo de fármacos como: derivados de la quinidina, clemastina, salicilatos; anfotericina B, vancomicina, sulfamidas, penicilina, interferones, barbitúricos, metildopa, fenitoína, entre otros. Cuando se trata de adultos mayores, las fiebres de origen desconocido; generalmente aparecen entre la primera y segunda semana después de comenzar el tratamiento con estos medicamentos. Pudiendo mejorar espontáneamente al segundo o tercer día después de suspender el tratamiento.
- Otras enfermedades: ciertas enfermedades como la embolia pulmonar recurrente, hepatitis alcohólica, cirrosis hepática o enfermedades inflamatorias intestinales. Pueden causar las FOD.
Causas según grupo de riesgo

- Fiebres de origen desconocido en pacientes hospitalizados: generalmente se presentan cuando padecen infecciones de la sangre por catéter; endocarditis infecciosa, sinusitis por uso crónico de tubo naso-traqueal, absceso en pelvis menor o intraabdominal; colitis seudomembranosa, tromboflebitis séptica, hematoma retroperitoneal, pancreatitis embolia pulmonar, entre otras.
- FOD en pacientes con neutropenia: estas se presentan cuando se padece de absceso pélvico; metástasis hepáticas metástasis en el SNC, candidiasis hepatoesplénica, micosis, infección de la sangre por catéter. También se puede presentar por el uso de ciertos fármacos.
- Pacientes infectados con VIH: las enfermedades que se desarrollan frecuentemente por el VIH. Como: tromboflebitis, micobacterias atípicas, tuberculosis. Y en menor medida sarcoma de Kaposi, linfoma, micosis, salmonelosis, toxoplasmosis, neumocistosis, entre otras.
- Fiebre de origen desconocido en personas que han retornado de un viaje por zonas tropicales. Se presentan cuando se contagian de malaria o infecciones parasitarias tropicales como: eosinofilia pulmonar tropical, paragonimiasis, esquistosomiasis, filariasis, criptosporidiosis, tripanosomiasis, leishmaniasis, amebiasis. También, se presenta al enfermar de rickettsias fiebre tifoidea o fiebres virales como el dengue y la fiebre chikungunya.
Características de la fiebre

Estas son algunas de las características que puede tener la fiebre
Fiebres héctica o séptica
En un periodo de 24 horas la temperatura aumenta rápidamente. Frecuentemente llegando hasta los 40 °C, luego la temperatura baja llegando incluso a valores normales. Con una variación diaria de unos 2 °C. Siendo causada por enfermedades como: leucemias, linfomas, tuberculosis miliar o abscesos.
Al haber 2 picos de fiebre en menos de 24 horas. Las enfermedades que pueden causar esto son: endocarditis gonocócica derecha; leishmaniasis visceral, malaria, tuberculosis miliar, enfermedad de Still en adultos, entre otras.
Fiebre intermitente
Pueden ser periódicas, cuando hay picos febriles en intervalos regulares o irregulares. Luego de un tiempo parcialmente sin fiebre, con oscilaciones térmicas diarias de unos 2 °C. las enfermedades que la causan son: neutropenia cíclica, leucemias, linfomas, malaria, entre otras.
Fiebre continúa

Con oscilaciones térmicas diarias de menos de 1 °C. las enfermedades causantes son: fiebre facticia encefalitis, fiebres paratifoideas, fiebre tifoidea, incluso algunos medicamentos.
Fiebre fluctuante
Durante varios días se alternan periodos con y sin fiebre. Como ocurre con ciertas enfermedades como: la brucelosis, linfoma de Hodgkin, fiebre de Pel-Ebstein. Donde se presenta fiebre de más de 38 °C y períodos sin fiebre en un lapso de entre 5 y 10 días.
Fiebre alta
Cuando la fiebre es mayor a 39 °C. En enfermedades como infección por VIH, vasculitis sistémica, linfomas y leucemia, absceso. Cuando la fiebre supera los 41 °C. producida por fármacos, algunos productos químicos y drogas.
Por enfermedades idiopáticas
Fiebres de origen desconocido pueden durar 6 meses o más causadas por enfermedades idiopáticas, en este caso se suele resolver espontáneamente. Enfermedad de Crohn, sarcoidosis, enfermedad de Still del adulto, hepatitis granulomatosa, fiebre facticia entre otras.
Fiebre recurrente

Provocadas por infecciones, neoplasia y enfermedades sistémicas. Aunque alrededor de un 50% de los casos no se les encuentra explicación alguna. Los médicos antes de indagar en causas poco comunes, descartan que no se trate de una fiebre medicamentosa o provocada artificialmente.
Bradicardia relativa que acompaña a la fiebre
La frecuencia cardiaca llega a bajar cuando la temperatura corporal también lo hace. Con un aumento de la temperatura corporal de 1 °C la frecuencia cardiaca puede aumentar de 8 a 12 latidos por minutos. Las enfermedades que lo causan son: lesiones del SNC, malaria, fiebre paratifoidea, fiebre tifoidea entérica; psitacosis, leptospirosis, fiebre facticia, fiebre medicamentosa, leucemia, linfomas, entre otras.
Escalofríos recurrentes acompañados de fiebre
Producido por malaria. carcinoma renal, linfomas, leucemias, neoplasias. O infecciones bacterianas como brucelosis, tromboflebitis séptica, bacteriemia, abscesos.
Pruebas diagnósticas para saber si sufres de FOD
Para determinar la causa de la Fiebre de Origen Desconocido (FOD), es necesario llevar a cabo una serie de pruebas diagnósticas. Entre estas pruebas se encuentran:
- Análisis de sangre: se realizan para detectar signos de infecciones, enfermedades autoinmunes o trastornos hematológicos que podrían estar causando la fiebre. Los análisis pueden incluir hemogramas, pruebas de función hepática y renal, y marcadores inflamatorios como la proteína C-reactiva.
- Cultivos: estas pruebas son esenciales para identificar la presencia de infecciones bacterianas, virales, fúngicas o parasitarias. Se toman muestras de sangre, orina o esputo para cultivarlas en medios específicos que permitan el crecimiento de microorganismos patógenos.
- Estudios de imagen: radiografías, tomografías computarizadas (TC) y resonancias magnéticas (RM) se utilizan para visualizar posibles signos de inflamación. Así como también masas tumorales, abscesos o anomalías estructurales en órganos internos. Estos estudios ayudan a identificar causas como infecciones profundas, tumores o enfermedades inflamatorias.
- Biopsias de tejidos: cuando otras pruebas no revelan la causa de la fiebre, se pueden realizar biopsias. Esto con el propósito de recolectar muestras de tejido de las zonas que se consideran sospechosas. Estos tejidos se analizan microscópicamente para detectar la presencia de enfermedades malignas. Así como infecciones o condiciones inflamatorias que no son evidentes en otros exámenes.
- Pruebas especializadas: en casos más complejos, se pueden necesitar pruebas adicionales. Como estudios genéticos para detectar mutaciones asociadas a síndromes de fiebre periódica. O pruebas de autoanticuerpos para evaluar enfermedades autoinmunes raras.
Infecciones que pueden provocar fiebres de origen desconocido
Las infecciones que pueden provocar fiebre de origen desconocido (FOD) abarcan una amplia gama de patógenos y condiciones. Algunas de las infecciones más comunes que pueden causar FOD incluyen:
- Infecciones bacterianas: estas pueden ser causadas por patógenos como Mycobacterium tuberculosis (tuberculosis), Brucella (brucelosis), Salmonella (fiebre tifoidea), y Legionella (legionelosis), entre otros. Las infecciones bacterianas a menudo requieren pruebas específicas y cultivos para su diagnóstico.
- Infecciones virales: algunas infecciones virales pueden manifestarse como fiebre de origen desconocido. Como el virus de Epstein-Barr (que causa mononucleosis infecciosa), el citomegalovirus (CMV), y el virus de la hepatitis. Los virus menos comunes como el virus del Zika o el dengue también pueden ser responsables en ciertas regiones geográficas.
- Infecciones fúngicas: las infecciones fúngicas como las causadas por Histoplasma capsulatum (histoplasmosis), Coccidioides immitis (coccidioidomicosis), y Candida (candidiasis sistémica) pueden presentar fiebre. De hecho, puede ser uno de sus síntomas principales.
- Infecciones parasitarias: parásitos como Plasmodium (malaria), Leishmania (leishmaniasis), y Trypanosoma cruzi pueden provocar fiebre de origen desconocido, especialmente en áreas endémicas.
- Infecciones oportunistas: en pacientes con sistemas inmunitarios comprometidos, las infecciones oportunistas también pueden ser una causa de FOD. Como las causadas por Pneumocystis jirovecii (neumonía por Pneumocystis) y Aspergillus (aspergilosis).
La identificación precisa de la causa de la fiebre puede requerir una combinación de pruebas y evaluaciones clínicas exhaustivas. Dada la diversidad de posibles agentes infecciosos.
FOD episódica recurrente
Los episodios febriles recurrentes son una de las consultas más comunes en pediatría. En la mayoría de los casos, son causadas por infecciones virales de poca gravedad. Sin embargo, en algunas ocasiones, estos episodios pueden ser indicativos de afecciones más graves. Como inmunodeficiencias congénitas o síndromes de fiebre episódica-recurrente. Una historia clínica detallada y una exploración minuciosa son esenciales para identificar estas situaciones.
Los síndromes de fiebre periódica son poco frecuentes. El diagnóstico se establece al descartar otras causas más frecuentes de fiebre prolongada. En la fiebre de origen desconocido (FOD) clásica, infecciones, neoplasias y enfermedades reumatológicas representan hasta el 70% de los casos. Para los caso de la fiebre periódica, estos factores constituyen solo el 20%.
En cambio, las enfermedades del grupo miscelánea son más prevalentes en estos síndromes. El pronóstico general suele ser más favorable. Las pruebas diagnósticas convencionales suelen ser insuficientes para confirmar estos síndromes. Pero se requieren de estudios más complejos como la detección de mutaciones genéticas.


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