Una de las actividades más común que tienen las personas en la actualidad es la práctica del deporte. Nos preocupamos por nuestra salud y el ejercicio nos ayuda a mantener nuestro cuerpo sano. Pero hay muchas las lesiones y enfermedades que afectan a los órganos motrices del cuerpo humano. Estas muchas veces impiden que podamos realizar deporte y otras tareas. La fascitis plantar es una de ellas al afectar a nuestros pies.
Es este articulo podrás saber que es, cuáles son sus síntomas y tratamientos.
¿Qué es la fascitis plantar?

La fascitis plantar es una enfermedad muy dolorosa producida al inflamarse la fascia plantar. Esta es una banda de tejido fibroso que rodea la musculatura de la planta del pie. Esta va desde el talón, también llamado calcáneo, hasta los dedos. La fascia tiene una función primordial en los procesos que permiten caminar a las personas.
Se encarga de mantener el arco plantar, absorbiendo y devolviendo la energía producida al impactar el pie contra el suelo. Además de proteger los huesos de los dedos del pie impidiendo un exceso de flexión de los metatarsianos.
La fascitis plantar reduce la calidad de vida de los enfermos haciendo que empeore. Esto se debe a la incapacidad de poder realizar actividades físicas a causa del dolor que produce. Algunas personas usan el deporte para disminuir cuadros de ansiedad y estrés. La fascitis plantar podría empeorar la salud emocional de estas personas al eliminar esta actividad deportiva.
Síntomas de la fascitis plantar

El síntoma principal de la fascitis plantar es un dolor de carácter punzante en la parte interior del talón. Este suele desaparecer tras dar los primeros pasos. También puede ser que el dolor solo disminuya al moverte. Este dolor puede volver al ponerte de pie tras estar un tiempo sentado o tras un tiempo quieto de pie.
El dolor puede acompañarse de una hinchazón leve, enrojecimiento de la piel y sensibilidad en la parte inferior del talón. Las fascitis plantar en los deportistas aparece por la mañana y tras la realización de actividades deportivas.
Durante los primeros seis meses el dolor no es continuado despareciendo al dar los primeros pasos. Pero pasados estos meses el dolor pasa ser continuado durante toda la actividad diaria. Es por esto por lo que una vez empieza la enfermedad es necesario tomar medidas para solucionar el problema.
Causas

El desarrollo de la fascitis plantar es distinta en cada persona y el tipo de pie que tenga. Las personas que tienen pies valgos, pies cavos o pies curvados pueden sufrirla de forma natural. Algunas causas son las siguientes:
- La más común es el golpeo repetitivo de la fascia plantar durante al realizar actividades como bailar, correr y saltar. Esto se acentúa cuando el pie pasa de una superficie blanda a otras más dura.
- En profesiones donde el trabajo se realice de pie durante largas jornadas. También durante la realización de actividades donde se pase mucho tiempo de pie.
- Por el uso de calzado defectuoso o inapropiado para la actividad realizada. Zapatos excesivamente planos que no tengan una sujeción correcta de los tobillos. Estos producen un mal apoyo del pie. Otro ejemplo sería el calzado con un tacón excesivamente rígido.
- Cuando se realizan actividades o trabajos en las que se camina con frecuencia sobre superficies duras.
- Cuando se sufren alteraciones en la pisada y al caminar. Un ejemplo seria la pronación excesiva del pie. Esta se produce cuando se mete el pie hacia el interior al caminar.
- La edad de la persona que realiza las actividades. La gente con un rango de edad entre 40 y 60 años tiene un riesgo mayor de sufrir fascitis plantar.
Estas causas aumentarían su posibilidad de causar una fascitis plantar si la persona sufre las siguientes circunstancias:
- Si sufre de obesidad o sobrepeso. Esto aumenta el impacto sufrido por la planta del pie en cualquiera de las actividades realizadas.
- Que se tenga un pie plano o un pie cavo.
Tratamiento

Lo primero que debes hacer cuando empieces a tener los síntomas de la fascitis plantar es ir al médico. El especialista en esta primera fase puede recomendar los siguientes tratamientos para ayudar a aliviar el dolor.
Terapias

- Masajes. Dar masajes a la planta del pie con una botella que se rellena previamente de agua y se congela. La botella debe estar recubierta con una toalla para evitar daños en la piel de la planta del pie.
- Fisioterapia. Un fisioterapeuta te enseñara ejercicios para ayudarte a estirar el tendón de Aquiles y la planta del pie. Ayudándote a fortalecer la musculatura de la zona inferior de la pierna. Además, podría enseñarte a usar esparadrapo para vendar la planta del pie y mejorar su apoyo.
- Ortopedia. El medico puede recomendar el uso de botas para caminar, muletas o bastones durante poco tiempo. Así evitaras mover el pie o apoyar todo el peso sobre él.
- Férulas nocturnas. El fisioterapeuta también podría recomendar el uso de una férula durante la noche. Esta mantendría la fascia planar y el tendón de Aquiles extendidos promoviendo su estiramiento al dormir.
- Plantillas ortopédicas. Se podría hacer uso de plantillas ortopédicas prefabricadas o mandar hacer unas a medida. De esta manera poder distribuir la presión ejercida sobre el pie al caminar de un modo más uniforme.
Cirugía y otros tratamientos

Si los tratamientos no han surgido efecto después de varios meses, el medico puede optar por los siguientes tratamientos:
- Cirugía. Hay personas necesitan cirugía para poder separar la fascia plantar del hueso del talón. Se puede realizar mediante una pequeña incisión con anestesia local o realizar un procedimiento abierto. La cirugía es una opción tras fallar otros tratamientos y sufrir el paciente un dolor intenso.
- Reparación ultrasónica del tejido. Este es un tratamiento mínimamente invasivo que usa las imágenes por ecografía. Permitiendo guiar una sonda parecida a una aguja hasta el tejido de la fascia planar que se encuentra dañado. Las rápidas vibraciones producidas por la punta de la sonda rompen el tejido que se encuentra dañado. Siendo succionado después.
¿Es posible prevenir este tipo de inflamación?

La fascitis plantar es una inflamación del tejido fibroso que rodea a la musculatura intrínseca del pie. Y afecta o afectará a alrededor de un 20% o un 30% de la población. Con una mayor incidencia en personas con sobrepeso y en deportistas o en corredores de alto rendimiento. Sin embargo, existen acciones puntuales que pueden ayudar a prevenir este tipo de lesión. Sobre todo, actuando sobre los factores de riesgo modificables, tales como la obesidad.
A continuación, te presentaremos algunas de las medidas más recomendadas por los expertos bajo estas circunstancias. Tanto en el caso de hombres como de mujeres:
Mantén un peso saludable

Llevar una alimentación balanceada, baja en grasas saturadas y rica en vegetales de hoja verde. No solo te permitirá cuidar tu sistema cardiovascular. Sino que, además, estimulará y mejorará la calidad de la circulación sanguínea que llega a los pies.
Minimizando la aparición de calambres e inflamaciones que comprometan la movilidad. O la capacidad de apoyar la planta del pie sobre cualquier superficie común.
Sustituye los tacones por zapatos planos

Si eres mujer y te dedicas al mundo del modelaje e incluso si trabajas en una oficina o como aeromoza. De seguro debes saber lo agotador que es pasar toda una jornada en tacones. Pero, además, es preciso que tengas en cuenta que el uso sostenido de este tipo de calzado. Constituye uno de los principales factores de riesgo para sufrir de fascitis plantar.
Básicamente porque la inclinación que promueve los zapatos de esta característica. Restringen el movimiento natural de los pies. Haciendo que los ligamentos y los tendones sufran y evitan que el peso del cuerpo se reparta de manera uniforme. Por ello, si tienes la oportunidad de sustituir tacones por zapatos de planos y cómo no lo pienses dos veces.
Reemplaza los zapatos deportivos desgastados

Independientemente de la marca y de lo mucho que los cuides. El soporte y las suelas de los zapatos deportivos se desgastan. Así que, si su tiempo de vida útil ha acabado. Procura cambiarlos a la brevedad posible. Sobre todo, para evitar lesiones en los pies y para brindarle una amortiguación de calidad.
Considera cambiar de deporte o reduce en la intensidad de las sesiones

Hay deportes que por su naturaleza lastiman, deforman y aumentan el riesgo de sufrir lesiones en los pies. Es el caso del ballet clásico, pero también del fútbol y del baloncesto. Por ello, si realizas alguna de estas actividades procura calentar muy bien o reducir la intensidad con la que las practicas.
Y si está dentro de tus posibilidades, considera sustituir dichos deportes, por otro que tenga un menor impacto en los pies. La natación y el ciclismo, son dos excelentes alternativas para darle un respiro a tu pisada, sin dejar de mantenerte activo.
Usa plantillas podológicas

Las plantillas podológicas están especialmente diseñadas para reducir la tensión y la presión en determinadas zonas del pie. Por ende, son uno de los mejores aliados por los que puedes apostar a la hora de prevenir dolores como la fascitis plantar.
Si has comenzado a realizar un deporte de alto impacto como correr, jugar fútbol o practicar crossfit. Este tipo de dispositivos te vendrán como anillo al dedo.

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