De todas las intervenciones quirúrgicas existentes, una de las más seguras es el trasplante capilar. Un procedimiento ambulatorio, poco invasivo, de fácil ejecución, con una recuperación poco molesta. Tener efectos secundarios del trasplante capilar es muy poco probable. Hablamos de una operación que se emplea en una zona donde no existen riesgo de perjudicar órganos vitales.
Aunque el injerto de pelo es una técnica que se realiza en la cabeza, no existe posibilidad de causar algún tipo de daño cerebral. Solo se lleva a cabo en las capas de la piel, haciendo que sean casi nulos los riesgos de un trasplante capilar Madrid.
El paciente debe ser evaluado previo a la cirugía. Para asegurar que el estado de salud se encuentre en buenas condiciones para ser intervenido. No obstante, se pueden presentar situaciones poco favorables al ponerse en manos de cirujanos con poca experiencia, en clínicas de bajo costo o no se cumple de forma correcta el postoperatorio del trasplante capilar. Quédate en este post si deseas conocer los posibles efectos secundarios del trasplante capilar y cómo prevenirlos.
¿Qué posibles efectos secundarios del trasplante capilar existen?

A continuación vamos a mostrarte cuales son los posibles efectos secundarios que pueden aparecer durante la evolución del trasplante capilar.
Mala cicatrización

Es un riesgo al que se someten los pacientes del trasplante capilar con método FUSS de la tira. En él, se toma una franja de piel de unos 25 cm de largo por 1 cm de ancho de la cabeza. Este corte, requerirá puntos de sutura para cerrarse. De ello, resultará una cicatriz que puede llegar a deformarse. Es un problema que el individuo podrá solucionar con una segunda intervención. En la que se aplicará el método FUE para ocultarlo.
Son bastante aislados los casos que han llegado a manifestar estos efectos. Cuando se efectúa la extracción e implantación de manera correcta, las posibilidades de que esto suceda son mínimas.
Otro riesgo asociado al implante de pelo, es el cambio en la coloración de la cicatriz. La cual, puede tornarse de una tonalidad distinta al resto de la piel. Alterando la estética de la zona.
Área frontal inflamada

Debido al método de la tira, se puede presentar una inflamación de la frente y de los párpados también. Estos efectos son siempre temporales. Ocurren con frecuencia en pacientes que, tras la intervención, comienzan a dormir boca abajo. Siendo este el motivo por el que es recomendado tomar una postura elevada durante el descanso.
Sensibilidad afectada

Cuando se realiza la incisión en el cuero cabelludo para extraer la franja de piel, también se cortan algunos nervios. En el postoperatorio, puede llegar a sentirse tirantez en la zona. Esta sensación puede durar algunas semanas, incluso meses. La misma, comenzará a disminuir de forma gradual hasta desaparecer completamente. También puede manifestarse una pérdida temporal de sensibilidad.
Rostro desproporcionado

Es totalmente normal que el rostro de los humanos presente una ligera asimetría en cada extremo. Pero, tras la operación, esta desproporción puede incrementarse. No es esta una situación angustiante, ya que con el pasar de los días, esta variación comenzará a desaparecer.
Intenso dolor

En la zona que ha sido tratada, es posible experimentar un intenso dolor. Este tipo de riesgos son muy poco frecuentes. Cuando ocurren, es necesario acudir a consulta con el especialista de manera inmediata.
Foliculitis

El crecimiento del cabello comienza alrededor de 3 meses después de haber realizado el trasplante. Cuando el nuevo pelo brota, la piel sobre el folículo se rompe. Esto provoca una inflamación denominada foliculitis. Un problema que puede tener fácil control cuando el cirujano está evaluando constantemente la evolución de los injertos.
Reacción alérgica

Las reacciones alérgicas en el área trabajada no son frecuentes, sin embargo, tampoco son imposibles. Estos brotes pueden deberse a una reacción desfavorable a los recursos utilizados durante la operación. También puede tratarse de reacciones sistémicas, que resultan ser más graves y requieren atención inmediata. Esto puede ocurrir por una intolerancia a los fármacos aplicados en el procedimiento o los indicados en el postoperatorio.
La evaluación diagnóstica es imprescindible para prevenir esta clase de reacciones. En estos estudios se consigue descartar cualquier tipo de intolerancia que presente el paciente.
Caída del pelo

El pelo, luego de algunas semanas de su implantación, comenzará a caerse. Lo cual es completamente normal, ya que las nuevas hebras empujan a las injertadas para salir. Es un proceso necesario del ciclo capilar y completamente natural, que forma parte del proceso de recuperación.
¿Por qué existen efectos secundarios en esta técnica?
Todo proceso quirúrgico conlleva algún tipo de riesgo. Dado que se trata de una especie de vulneración al estado del cuerpo. Pero estos efectos secundarios pueden reducirse de manera considerable. Escogiendo un centro capilar prestigioso, con cirujanos cualificados que sigan protocolos quirúrgicos correctos. Pero, aun tomando todas las previsiones necesarias, cualquier cirugía puede tener riesgo de:
Sangrado excesivo
En el injerto de pelo no es un riesgo frecuente. Pero algunos pacientes pueden experimentar en la operación o el postoperatorio, un excesivo sangrado. Cuando la hemorragia sucede en la recuperación, se debe brindar una atención urgente. Es importante que la sangre depositada sea drenada, para que no exista una mala cicatrización.
Infección de la zona
En toda intervención quirúrgica se debe hacer cortes en la piel, y estas heridas corren el riesgo de infectarse. Es un efecto secundario que puede evitarse. Brindando el cuidado y aseo adecuado a la zona injertada y tomando los antibióticos recetados por el profesional.
Reacción a la anestesia
La aplicación de anestesia en cualquiera de sus tipos supone riesgos. Para el implante de cabello, se aplica una dosis baja de anestesia local. Esto minimiza muchísimo la posibilidad de sufrir una reacción desfavorable. Pero, de ocurrir, el paciente percibirá cefaleas, mareos y tal vez, vómitos.
¿Es este tratamiento seguro?
La posibilidad de que esta cirugía pueda tener efectos secundarios, lleva a que las personas tengan cierto recelo hacia su ejecución. Sin embargo, se debe considerar que, cualquier cirugía, por muy simple o compleja que sea, posee algo de riesgo en su ejecución.
Cuando se trata del trasplante capilar, todos los efectos secundarios aquí mencionados, tienen una tasa de probabilidad muy baja. Esta intervención es de las más seguras en quirófano. Decidir si es un método adecuado para el paciente, dependerá de la comparación entre sus riesgos y sus beneficios. Siendo estos últimos, muchos más, que las posibles complicaciones que puedan presentarse. Por lo general la evolución del trasplante capilar, sucede de manera segura y satisfactoria.
Cuidados post operatorios de un injerto capilar
Entendemos que el proceso para lograr un cabello sano y denso no termina con la cirugía. De hecho, es crucial seguir ciertas pautas y cuidados posteriores al procedimiento para asegurar una recuperación óptima y no aparezcan efectos secundarios del trasplante capilar. Es por esto que hemos recopilado una serie de recomendaciones para el post operatorio del trasplante capilar.
- Evita tocar o rascar el área: tras el procedimiento, es vital no rascarse ni tocarse la zona del injerto para impedir que se dañen los folículos recién colocados.
- Sigue las instrucciones de lavado: generalmente, se recomienda esperar unos días antes de lavar el cabello. Cuando lo hagas, usa un champú suave y sigue las indicaciones específicas de tu cirujano para evitar el desprendimiento.
- Aplica medicamentos según indicación: es probable que te receten medicamentos para reducir la inflamación y prevenir infecciones. Tómate el tiempo de manera estricta y sigue las indicaciones del médico.
- Evita el sol directo: protege el área del injerto del sol directo durante las primeras semanas para evitar dañar la piel y los folículos.
- No realices actividades físicas intensas: evita el ejercicio intenso y actividades que puedan aumentar la presión en el área del injerto o causar sudoración excesiva.
- Mantén la cabeza elevada: mantén la cabeza siempre más elevada que el resto del cuerpo.
- Hidrata y cuida la piel: usa productos recomendados por tu médico para mantener la piel bien hidratada y en buen estado.
- Evita el alcohol y el tabaco: estos pueden afectar negativamente la cicatrización, así que es mejor evitarlos durante el período de recuperación.
Cómo dormir luego del injerto capilar
Una pregunta que los pacientes se hacen tras un injerto capilar es cómo deben dormir. La recomendación es mantener una posición reincorporada. Esto logrará evitar que los folículos entren en contacto con la almohada u otros objetos. Esta postura minimiza la presión en el área tratada y mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. Lo que favorece una mejor cicatrización y un crecimiento óptimo del cabello tras el injerto.
Aquí tienes algunas recomendaciones adicionales para mejorar tu descanso postoperatorio:
- Mantén la cabeza elevada: es recomendable dormir con la cabeza elevada. Para esto, utiliza al menos dos almohadas o un cojín especial para evitar que la cabeza quede completamente plana. Esta posición ayuda a reducir la hinchazón y mejora la circulación sanguínea en el cuero cabelludo.
- Evita dormir boca abajo: trata de evitar dormir sobre el estómago o en posiciones que puedan ejercer presión directa sobre el área del injerto. Dormir de lado o en una posición semi-inclinada es más seguro.
- Usa una almohada suave y limpia: opta por una almohada suave y asegúrate de que esté limpia para reducir el riesgo de infecciones. Acuérdate de cambiar la funda con regularidad.
- Evita movimientos bruscos: durante el sueño, trata de moverte con suavidad para no golpear el área del injerto. Considera usar una almohada con forma de «donut» para evitar que te gires accidentalmente.
Cómo lavarse la cabeza luego del implante de cabello
Durante los primeros días después del injerto capilar, es fundamental no lavar el cabello. Si no hay complicaciones, a partir del cuarto día puedes empezar a lavar el cuero cabelludo con agua tibia. Preferiblemente, usa un champú neutro, evitando frotar con fuerza para no dañar la zona tratada. La clave es mantener un enfoque suave para promover una correcta cicatrización.
Además, durante este período inicial, los primeros lavados y cuidados se realizarán en la clínica. Es necesario que este procedimiento sea llevado a cabo bajo la supervisión de un equipo especializado.

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