La fiebre es una respuesta instintiva que se activa en el organismo cuando está tratando de combatir una enfermedad o infección. Su principal función es advertir que algo no marcha bien en el cuerpo de la persona en la que se presenta. Aunque no siempre está asociada a graves problemas de salud. En ocasiones, solo se manifiesta ante una virosis o a consecuencia del cansancio extremo. Pero, lo cierto es que, debemos tener cuidado en el cómo bajar la fiebre. Sin subestimar su aparición tanto en niños como en adultos.
Un cambio de la temperatura corporal en la que se pasa de los 37°C a los 38°C. Por lo general, no encierra un mayor peligro cuando se trata de adultos y suele atajarse mediante la toma de un ibuprofeno o un paracetamol. Sobre todo, si el sujeto presenta malestar general y dolor de cabeza. Sin embargo, siempre es preciso monitorear la temperatura. Debido a que las calenturas extremas puedan resultar perjudiciales. O desencadenar convulsiones en niños sanos.
Incluso, en el caso de los bebés, una fiebre baja puede ser significativamente grave. Así que si quieres saber qué hacer y que no hacer ante en estos escenarios. Toma nota de las recomendaciones que te daremos en este artículo.
Recomendaciones sobre cómo bajar la fiebre en casa

Son muchas las causas que suelen desencadenar un aumento en la temperatura corporal. Éstas van desde los síntomas de enfermedades crónicas como la insuficiencia renal, la diabetes o la insuficiencia respiratoria. Hasta los efectos colaterales de infecciones bacterianas como la meningitis o el covid-19. Incluso, una fiebre alta puede suscitarse por la picada de algún animal o a raíz de la práctica de hábitos nocivos como el consumo de drogas.
No obstante, el modo correcto de actuar ante un quebranto de salud de este tipo. También dependerá de la edad del paciente y de los síntomas que presente en cada caso. Todas las fiebres no son iguales. Y no es lo mismo canalizar la fiebre de un adulto con 38°C o 39°C, que la calentura en un bebé de seis o nueve meses. En el segundo caso, de seguro demandará de una atención más urgente, si la temperatura no baja en un periodo de 24 horas y viene acompañada de otras reacciones como vómitos y diarrea.
Pese a ello y a la solicitud de una valoración oportuna en casos de complicaciones y de perfiles excepcionales que sufran de alguna patología de base. Las medidas generales más efectivas a tomar cuando nos preguntamos cómo bajar la fiebre en casa, se pueden resumir en los siguientes ocho aspectos:
Descansa suficiente

La fiebre es una señal de que tu cuerpo está débil y de que no tiene las suficientes energías para hacerle frente a actividades de alto rendimiento. Así que, si quieres contribuir con su proceso de recuperación, lo mejor que puedes hacer es quedarte en casa y guardar reposo en cama.
De esta manera, lo ayudarás a minimizar los esfuerzos físicos y a no desgastarse más. Mientras combate la presencia de algún virus y se restablecen los niveles de las defensas en el sistema inmunológico.
Vigila la temperatura cada hora

En aras de mantener bajo control los síntomas de una calentura pasajera o crónica. Monitorea constantemente la temperatura corporal con un termómetro. En especial, si quien presenta la alteración es un niño. O si percibes un incremento en la sudoración o en la sensación de calor en ciertas zonas de cuerpo. Acompañadas de temblores y escalofríos.
Este seguimiento es esencial para evaluar la respuesta del organismo ante la toma de algunos medicamentos y medidas orientadas a restablecer la normalidad en el cuerpo. Y te indicará cuándo es pertinente solicitar la ayuda de un profesional.
Bebe mucho líquido

La sudoración que se produce durante un cuadro febril te lleva a perder una gran cantidad de líquidos. Por tanto, es clave que te mantengas muy bien hidratado durante en este proceso para superar más rápido la dolencia. Y reponer los niveles de agua que requiere el cuerpo en su lucha por retomar su óptimo funcionamiento.
Además, mientras más líquido tomes más contrapeso lograrás hacerle a las elevadas temperaturas y será más favorable la compensación natural de minerales. De ahí la pertinencia de consumir zumos de frutas ricas en vitamina C como el kiwi o la naranja e infusiones de plantas medicinales. Así como sopas de pata de gallina para reforzar las defensas.
Toma ibuprofeno o paracetamol

Los medicamentos que se venden y recomiendan por excelencia al momento de indagar en el cómo bajar la fiebre. Son el ibuprofeno y el paracetamol. Ambos se expenden libremente en farmacias y botiquerías. Aunque deben tomarse por separado y el primero tiene un perfil antiinflamatorio. Mientras que el segundo es más analgésico y antipirético. Los dos son efectivos para bajar la fiebre y controlar el dolor en adultos y en jóvenes mayores de 13 años.
No obstante, está contraindicado su uso en niños con asma y en bebés de 6 meses. En estos casos, lo ideal es buscar la asesoría de un médico profesional. A fin de saber qué tipo de fármaco o solución darle, pese a que, en la mayoría de estos escenarios, la fiebre desaparece sola. En tal sentido, la dosis adecuada la determinará un experto en función de la edad.
Decántate por baños de agua tibia

En lugar de apostar por baños con agua fría o helada que podrían generar un efecto contraproducente y aumentar los escalofríos. O la misma calentura. Considera tomar un baño de agua tibia para refrescarte y aliviar la intensidad de los dolores musculares. Las compresas de agua fría también te ayudarán mucho en la búsqueda de alternativas e ideas sobre cómo bajar la fiebre.
Lo único que si te desaconsejamos en este sentido es frotarte el cuerpo con alcohol o con cubitos de hielos. Puesto a que seguir este mito resultaría perjudicial, al aumentar el riesgo de sufrir una intoxicación en la piel durante el proceso de absorción del alcohol. Un antiséptico que reduce el contacto con virus y enfermedades infecciosas. Pero que no surte ningún efecto provechoso para bajar la fiebre.
Usa ropa ligera

El incremento de la temperatura corporal hará que la persona con malestar sienta más calor del habitual. Es por ello que vestir con ropa de tela fresca, la llevará a sobrellevar de una mejor manera toda esa situación. Debido a que una vestimenta muy gruesa, podría empeorar la sensación térmica y aumentar la fiebre.
Abrígate con una manta ligera si sientes frío

Tener elevado el termostato del organismo, en ocasiones también hace que la persona experimente escalofríos. En esos casos, lo más apropiado es que el sujeto se abrigue con cobijas o mantas ligeras para no ejercer una alteración significativa en la respuesta adaptiva ante una potencial infección.
De hecho, puede que en un momento dado sienta frío y luego calor. Así que optar por tejidos vaporosos, será un acierto.
¿Qué no hacer cuando se tiene fiebre?

Al igual que es importante tener claro qué hacer o qué medidas oportunas tomar para acelerar el retorno a la normalidad de la temperatura corporal. Es indispensable desechar ciertos hábitos y creencias populares que solo podrían empeorar la situación. O poner en riesgo nuestra salud al momento de experimentar o tratar una fiebre.
A continuación, te presentamos varios aspectos que debe descartar por completo bajo estas circunstancias. Tanto en niños como en adultos:
Evita abrigarte demasiado
Como sostuvimos en el apartado de recomendaciones sobre cómo bajar la fiebre. El tipo de ropa más indicado para el trance por este tipo de dolencias, es la ropa fresca y ligera. Nada de sudaderas mullidas o con tela de peluche, ya que esto le sumará más calor a la persona. Incluso, podría desencadenar un proceso de deshidratación.
Es decir, que mientras más delgada y con menos cantidad de capas las prendas, muchísimo mejor para que la piel sude con libertad.
Bajar la temperatura del aire acondicionado
Subir o bajar la temperatura del aire acondicionado en una habitación cuando se tiene fiebre. No tendrá una mayor incidencia sobre el verdadero problema que la origina y lejos ayudarte empeorará tu sensación térmica. Así que procura no jugar con los grados centígrados y toma medidas externas como cubrirte con una manta fina en caso de que tengas mucho frío. O despójate de ciertas prendas para sentir menos calor.
Evita automedicarte con antibióticos sin prescripción médica
Si desconoces la causa exacta de la infección y la fiebre persiste con el paso de los días. Evita automedicarte aumentando la dosis antipiréticos como el paracetamol o incluyendo la toma de antibióticos de forma indiscriminada.
Esto solo podría agravar la afección de base. O hacer que las bacterias causantes de la infección cambien y desarrollen cierta resistencia a los medicamentos administrados.
La asesoría médica es irremplazable.
No intentes tratar la fiebre en niños con aspirina
La aspirina está relacionada con efectos secundarios como malestar estomacal, sangrado intestinal y síndrome de Reye. Una enfermedad grave que afecta al hígado y al cerebro. Abstente de darle aspirinas a tus hijos para bajar la fiebre si no quieres ocasionarle un daño mayor.
Consulta la situación con el pediatra para apostar por otras soluciones. Como el ibuprofeno en adolescentes que no pone en riesgo el funcionamiento de otros órganos.
Evita el consumo de bebidas alcohólicas y de comidas copiosas
El alcohol provoca la dilatación de los vasos sanguíneos que se encuentran debajo de la piel e interfiere con el trabajo del sistema inmune. Esto hace que el organismo sea más propenso a contraer cualquier virus y exacerba el calor en el cuerpo. Es decir, solo contribuirá a que la temperatura se mantenga elevada y obstruirá el proceso recuperación de los valores normales.
De ahí la importancia de suspender su consumo bajo cualquiera excusa. Además, en lo que respecta a las comidas, será preferible que se ingieran alimentos líquidos con alto contenido de vitaminas y minerales que faciliten la digestión. Tales como verduras al vapor, caldos de pollo, cremas, vegetales verdes y pescados bajos en grasa. En lugar de bollería o platos con abundante fritura y embutidos.

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