Uno de los padecimientos pulmonares, que se encuentra más presente en la población es la bronquitis crónica. Es una enfermedad pulmonar obstructiva crónica, también denominada EPOC. Dentro de este grupo también podemos encontrar la enfisema. Por lo general, esta afección y la bronquitis actúan juntas en el individuo. Sin embargo, una puede predominar sobre la otra. En este caso dependerá de cada paciente.
Así pues, la bronquitis es una enfermedad pulmonar que dificulta la respiración del paciente. A medida que van pasando los años, se suele agravar. Por ello, es importante tener cuidados y conocer cómo tratar la bronquitis crónica. En el presente artículo, explicaremos todo lo que debes conocer sobre esta enfermedad.
Bronquitis crónica ¿Qué es?

La bronquitis crónica es una enfermedad pulmonar que no tiene cura. Es decir, existe tratamientos para controlar los síntomas, pero estos no eliminan la enfermedad del cuerpo. Puede estar presente tanto en hombres como en mujeres, Además se origina por lo general en la etapa adulta.
Ahora bien cuando hablamos de bronquitis crónica, hacemos referencia a una irritación e inflamación de los conductos bronquiales. Esto conductos, son los encargados de transportar el oxígeno hacia los alvéolos, alojados en los pulmones.
Así pues esta irritación de las vías respiratorias, origina la acumulación de la mucosidad. Creandose de esta manera una obstrucción en la vía respiratoria. Dado que, la mucosidad junto con la irritación crean una especie de barrera. Esto, impide o dificulta que los pulmones logren tanto inhalar oxígeno como exhalar dióxido de carbono.
Por esta razón, es una enfermedad de mucho cuidado. Para poder controlarla se necesita tomar medicamentos y realizar muchos cambios en los hábitos de vida. De esta forma, el paciente podrá garantizar su calidad de vida.
Causas de la enfermedad

La bronquitis crónica es causada por una exposición prolongada a factores perjudiciales para las vías respiratorias. Una de sus causas más comunes es el consumo del cigarro, pipa, tabaco, etc. El humo de estos productos pueden provocar esta enfermedad. Por consumo directo o indirecto, es decir, inhalar el humo de alguien más.
De manera similar, podemos encontrar que otros agentes contaminantes también pueden originar la afección. Como, por ejemplo: humos del ambiente, la contaminación ambiental, el polvo de químicos, entre otros.
También, existe otra causa, mucho menos común, pero que igual puede originar la enfermedad. En este caso, hablamos de una condición genética denominada deficiencia de alfa-1 antitripsina. Lo ideal, sería realizar estudios para determinar la causa y así poder controlar de manera efectiva la enfermedad.
Síntomas

Si te preguntas ¿Cómo saber si tengo bronquitis? La respuesta es sencilla, debes estar atento a los síntomas de la enfermedad. Hay casos en que los indicios son tan leves, que el paciente no se da cuenta que padece la condición. Cuando se dan cuenta es porque los signos ya están exacerbados.
Por ello, una de las características principales de la bronquitis crónica a tener en cuenta, es la tos. La misma, dura al rededor de tres meses consecutivos. Esta tos que es bastante espesa y fuerte, suele tener episodios recurrentes durante al menos dos años. Es una enfermedad bastante delicada, que requiere de un diagnóstico rápido para poder tratarla a tiempo.
Así pues, los síntomas de la bronquitis crónica son:
- Tos recurrente y espesa.
- Molestia en el pecho.
- Sibilancias.
- Dificultad para respirar.
- Mucosidad de color blanca, gris, verde o amarillenta.
- Manchas de sangre.
Factores de riesgo de la bronquitis

Existen varios factores de riesgo, que pueden propiciar o alterar la enfermedad. Es importante tenerlos en cuenta, para evitarlos lo más posible. De esta forma, no se desarrolla o hay menos probabilidades de que el paciente desarrolle la condición. Los factores de riesgo de la bronquitis crónica a tener en cuenta son:
- Edad: Es una enfermedad desarrollada principalmente en adultos. Lo común es desarrollar los primeros síntomas a partir de los 40 años, sea hombre o mujer.
- Hábito de fumar: Hasta ahora se considera el principal factor de riesgo. Esto se debe, a que más del 75% de la población que padecen de bronquitis tipo crónica son fumadores. Por lo tanto, la mayoría de los pacientes consumen o solían consumir cigarrillos, tabaco, etc.
- Genética: En este caso hablamos de la deficiencia de alfa-1 antitripsina. También, es importante tener en cuenta que si un fumador tiene familiares con bronquitis crónica, tiene altas probabilidades de padecerla.
- Exposición a largo plazo de agentes irritantes pulmonares: Si tu trabajo te obliga a exponerte regularmente a factores irritantes pulmonares, fácilmente puedes desarrollar la enfermedad con los años. Algunos de estos agentes son: humos, gases de sustancias químicas o polvos quimicos encontrados en el ambiente.
Diagnóstico

Realmente, durante los primeros días es difícil distinguir las bronquitis crónica de un resfriado común. Razón por la cual, para diagnosticarla es necesario recurrir a un especialista. El médico podrá evaluar y realizar los exámenes pertinentes para corroborar la presencia de la enfermedad. Algunos de los exámenes que puede requerir el especialista son:
- Historia clínica: Es importante conocer los antecedentes familiares sobre la enfermedad. Además, es necesario conocer si existe o existió, algún factor de riesgo que pudo provocar la condición.
- Prueba de función pulmonar: Esta prueba se encarga de medir la cantidad de aire que puedes inhalar. También, puede conocer la rapidez con que exhalas el aire.
- Radiografía de tórax: Es una excelente prueba para determinar si el paciente padece de neumonía o cualquier otra enfermedad que produzca la tos.
Tratamientos para la bronquitis crónica

Es de suma importancia conocer, que la bronquitis crónica no es una condición curable. Todo lo contrario, el paciente jamás dejará de padecer esta enfermedad. Sin embargo hay síntomas que se pueden controlar y disminuir. De esta manera, el paciente puede optar por vivir una vida más larga y sin tantas complicaciones. Algunos tratamientos que se puede aplicar para controlar y disminuir la enfermedad, son:
- Medicamentos: Antibióticos y vacunas contra las gripes, ya que los pacientes con esta condición son propensos a sufrir de gripe. Además, se suele utilizar broncodilatadores, que permiten abrir y relajar los músculos de las vías respiratorias. Facilitándole de esta manera, la respiración al paciente. Suele utilizarse con inhalador.
- Cambiar hábitos: Si la bronquitis se originó por el consumo de cigarrillos, el primer paso es dejarlo. Fumar solo empeorará la condición. El paciente debe alimentarse de manera sana y balanceada, consumiendo todos los nutrientes. Si tiene problemas con el peso, es mejor tratarlo con buenos hábitos alimenticios. Así como también, con actividades físicas de menor impacto, que no agraven la condición.
- Trasplante de pulmón: Es el último paso, cuando ningún tratamiento ni medicina mejoró la enfermedad.
Diferencias entre bronquitis crónica y aguda
La bronquitis aguda y la bronquitis crónica son, ambas, inflamaciones de los bronquios. Pero se diferencian en la duración, causas y síntomas.
Bronquitis Aguda
- Duración: es temporal y suele durar de unos pocos días a semanas.
- Causa: generalmente causada por infecciones virales (como el resfriado común o la gripe), aunque también puede ser provocada por bacterias. Factores como el humo del tabaco o la exposición a sustancias irritantes pueden agravarla.
- Síntomas: incluyen tos, producción de moco (esputo), dolor en el pecho, fatiga, fiebre leve y, a veces, dificultad para respirar.
- Tratamiento: suele mejorar por sí sola con reposo, líquidos y medicamentos para aliviar los síntomas.
Bronquitis Crónica
- Duración: es una afección a largo plazo que persiste durante al menos tres meses en un año durante dos años consecutivos.
- Causa: principalmente relacionada con el tabaquismo, aunque la exposición prolongada a irritantes pulmonares también puede contribuir. Como, por ejemplo, la contaminación del aire, polvo o gases tóxicos. Puede formar parte de una condición más amplia conocida como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).
- Síntomas: incluyen tos persistente con producción excesiva de moco, dificultad para respirar, sibilancias y fatiga. Los síntomas suelen ir en aumento con el pasar del tiempo.
- Tratamiento: deben hacerse cambios en la rutina. Como dejar de fumar, medicamentos para abrir las vías respiratorias, oxigenoterapia y, en casos graves, rehabilitación pulmonar.
Cómo prevenir esta afección
Tanto la bronquitis aguda como la bronquitis crónica no siempre se pueden evitar por completo. Pero existen maneras de reducir el riesgo. Lo más crucial es dejar de fumar o, mejor aún, nunca comenzar a hacerlo.
Además, es fundamental mantenerse alejado de otros irritantes que puedan dañar los pulmones. Como el humo de segunda mano, el polvo, los gases, los vapores y la contaminación del aire. Por ejemplo, cuando utilices productos como pintura, protege tus pulmones cubriendo tu boca y nariz con una mascarilla. Estos productos pueden ser removedores de pintura, barniz o cualquier otra sustancia con vapores intensos.
Lávese las manos con regularidad para minimizar la exposición a gérmenes. Es posible que su médico le sugiera vacunarse anualmente contra la gripe y también contra la neumonía.
Si padece bronquitis crónica, hay pasos que puede seguir para manejar los síntomas. Con ajustes en su estilo de vida y la atención médica adecuada, puede mantener la enfermedad bajo control.
Cuál es el pronóstico de la bronquitis crónica
El pronóstico de la bronquitis crónica es favorable si el paciente deja de fumar y no ha desarrollado EPOC. Diversos estudios han demostrado que el pronóstico futuro está estrechamente relacionado con el valor de la FEV1. La pérdida de capacidad pulmonar es un proceso progresivo, pero puede detenerse al abandonar el tabaco. Sin embargo, las infecciones pulmonares, comunes en estos pacientes, pueden acelerar la disminución de la función pulmonar.
¿Qué cambios debes hacer en tu estilo de vida si padeces bronquitis?
Lo más importante es no empezar a fumar o dejarlo si ya lo haces. Consulta a tu médico sobre programas y productos que puedan facilitarte el proceso de dejar el tabaco.
Es fundamental evitar otros irritantes que puedan afectar tus pulmones, como los ya mencionados. Esto ayudará a mantener tus pulmones saludables.
Lávate las manos regularmente para reducir el riesgo de contraer infecciones virales o bacterianas. Evita el contacto cercano con personas resfriadas o con gripe. Si notas algún síntoma de gripe o resfriado, deberías consultar inmediatamente con un especialista.
Mantén una alimentación balanceada y realiza la mayor cantidad de actividad física posible. Una dieta saludable incluye una variedad de frutas, verduras y granos integrales. Así como carnes magras, pollo, pescado, frijoles y productos lácteos bajos en grasa o descremados. Es recomendable reducir el consumo de grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sodio y azúcar.


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