EPOC son las siglas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y es la tercera causa de mortalidad en el mundo. Convirtiéndose en una de las causas más comunes de muerte prematura. La sufren más de 382 millones de personas por todo el mundo. Durante la pandemia del COVID-19 las decisiones tomadas para controlar las infecciones respiratorias disminuyeron las hospitalizaciones por el EPOC.
Por desgracia estas restricciones han sido dejadas en segundo plano y han vuelto a repuntar los casos de hospitalizaciones. Es por este motivo que queremos mostrarte qué es el EPOC y los posibles tratamientos para esta enfermedad.
¿Qué es la EPOC?

La EPOC es una enfermedad pulmonar inflamatoria crónica que dificulta el flujo del aire a través de los pulmones. Normalmente se produce por una larga exposición a gases irritantes o partículas en el aire producidas por la contaminación. También por el humo producido por diferentes tipos de fuego, aunque es más frecuente por el humo del tabaco.
Los pacientes que sufren EPOC tienen mayores posibilidades de tener enfermedades cardíacas y cáncer de pulmón entre otras afecciones. Dos de las enfermedades que más ayudan a producir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica son los enfisemas y la bronquitis crónica. Estas dos enfermedades suelen desarrollarse a la vez, variando su gravedad entre los pacientes que sufren EPOC.
Aunque la enfermedad empeora con el paso del tiempo, esta puede tratarse. Llevando a cabo unos cuidados adecuados se puede llegar a controlar los síntomas, mejorando así la calidad de vida. Al mismo tiempo que se reducen los riesgos de sufrir alguna de las otras afecciones asociadas a la enfermedad.
Bronquitis crónica

La bronquitis crónica es una enfermedad que se produce cuando el revestimiento de los bronquios se inflama. Estos se encargan de llevar el aire desde el exterior hacia los alvéolos y luego de los alvéolos al exterior. Se distingue por una tos diaria y la secreción de moco o esputo.
Enfisema

El enfisema se produce cuando los alvéolos que se encuentran al final de los bronquiolos de los pulmones son destruidos. Aunque la principal causa de su destrucción es el humo del tabaco, como demuestra que el 80% de los pacientes sean fumadores. También pueden destruirse por la exposición a gases y partículas irritantes.
Síntomas de la EPOC

Por desgracia los síntomas de la EPOC no tienden aparecer hasta que el daño en los pulmones es importante. Este agravamiento se produce si el paciente sigue expuesto a los factores de riesgo de manera continua. Siendo uno de los casos más comunes para que se produzca este empeoramiento, el seguir fumando.
Entre los signos y síntomas del EPOC podemos encontrar los siguientes:
- Opresión en el pecho.
- Sibilancia. Es un sonido silbante y agudo que se produce cuando respiramos. Se produce al pasar el aire por los conductos de los pulmones reducidos por la enfermedad.
- Falta de aire. Esta se hace más patente al realizar cualquier actividad física.
- Tos crónica que puede acompañarse de mucosidad, pudiendo ser clara, blanca, amarillenta o verdosa.
- Infecciones respiratorias frecuentes.
- Agotamiento crónico.
- En etapas más avanzadas puede producir una pérdida de peso involuntaria.
- Pueden hincharse las piernas, los pies o los tobillos.
Los pacientes con esta enfermedad pueden sufrir exacerbaciones. Estos son unos episodios en los cuales los síntomas empeoran respecto a los que sufren diariamente. Estas exacerbaciones pueden durar varios días.
Causa de la EPOC

La primera causa para sufrir EPOC es el tabaquismo. También puede producirse al exponerse a los gases de la combustión en zonas mal ventiladas. Además de respirar gases y partículas irritantes o gases tóxicos. Ya que las partículas en suspensión obstruyen o enferman el tejido pulmonar.
Aunque los fumadores crónicos con un largo historial de tabaquismo pueden sufrir una disminución de la función respiratoria. Algunos de ellos pueden llegar a sufrir una aparente EPOC, siendo necesaria una evaluación más completa para confirmarla. También existe la posibilidad de una disponibilidad genética del paciente fumador a sufrir la enfermedad.
Otras de la causa pueden ser debida a los bajos niveles de la proteína alfa-uno antitripsina o AAt. Esta es producida por el hígado y es segregada al torrente sanguíneo para ayudar en la protección de los pulmones.
Tratamiento de la EPOC

Muchos de los pacientes con EPOC presentan una variante leve de esta enfermedad. En estos casos no es necesaria más que una poca terapia y alejarse de la causa, sobre todo los fumadores. Incluso en los casos más graves existe una terapia eficaz que permite controlar los síntomas y disminuye el riesgo de complicaciones y exacerbaciones. Además de retrasar la progresión de la enfermedad y una mejora de la actividad diaria.
Dejar de fumar
Un paso primordial para poder tratar la EPOC es dejar de fumar, esto evitará que empeore reduciendo tu capacidad para respirar. Puedes hablar con tu médico sobre los productos para reemplazar la nicotina. Los medicamentos pueden ayudarte a no recaer, también deberás evitar la exposición al humo como fumador pasivo.
Medicamentos

Pueden utilizarse varios medicamentos para tratar los síntomas y complicaciones derivadas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Algunos de ellos con tomas regulares y otros cuando se necesite. Veamos algunos de ellos:
- Broncodilatadores. Estos medicamentos ayudan a relajar la musculatura alrededor de las vías respiratorias. Suelen venir en forma de inhaladores y ayudan a aliviar la tos y la falta de aire al mejorar la respiración. Según lo avanzada que esté la enfermedad puedes necesitar uno de acción corta antes de iniciar una actividad. También puedes llegar a necesitar un broncodilatador de acción prolongada para el día a día o incluso ambos.
- Esteroides inhalables. Estos corticoides inhalados permiten reducir la inflamación de las vías respiratorias, previniendo las exacerbaciones. Siendo muy útiles para los pacientes que sufren exacerbaciones crónicas.
- Inhaladores combinados. Pueden encontrarse medicamentos que combinen los esteroides inhalados y los broncodilatadores.
- Esteroides orales. Cuando los pacientes empiezan a sufrir exacerbaciones agudas moderadas o graves, se pueden recetar corticosteroides orales. Tomándolos en periodos cortos de cinco días para prevenir que la enfermedad empeore.
- Antibióticos. Las infecciones respiratorias pueden agravar los síntomas de la EPOC. En estos casos los antibióticos permiten tratar los episodios que empeoran la enfermedad.
Preguntas frecuentes
A continuación, vamos a ver las preguntas más frecuentes que los pacientes realizan a los especialistas sobre la EPOC.
¿Cómo se puede prevenir la enfermedad?
Teniendo en consideración que el principal causante de la EPOC es el tabaco, prevenir la enfermedad es más sencillo de lo que parece. Lo primero y fundamental es evitar la inhalación del humo del tabaco, además de las otras fuentes que pueden causar EPOC.
Por desgracia una vez aparece la enfermedad esta no tiene cura y al ser una enfermedad crónica progresiva los bronquios se van obstruyendo con el tiempo. Causando que el pulmón se vaya destruyendo poco a poco. Por eso lo primero para evitar el progreso de la enfermedad es dejar de fumar. Además, se debe visitar al médico y/o a un neumólogo que le dará el tratamiento que amolde a su caso.
¿Qué es la EPOC Alfa-1?
Una persona puede desarrollar EPOC sin haber fumado a lo largo de su vida. Esta variante de la EPOC, también conocida como EPOC alfa-1, puede deberse a la deficiencia de alfa-1 antitripsina. Se diferencia de la EPOC tradicional, en que es una enfermedad heredada de los progenitores. Tus hijos o tú podéis desarrollar esta enfermedad si los progenitores portan el gen de esta enfermedad.
Es recomendable que los miembros de la familia se sometan a pruebas si tienes deficiencia de alfa-1 antitripsina. De esta manera se podrá diagnosticar la enfermedad para saber si padecen la enfermedad.
¿Qué factores ambientales pueden producir la enfermedad?
Las personas que no fuman también pueden desarrollar EPOC. El uso de combustibles de biomasa para cocinar y calentar en interiores contribuye a la prevalencia mundial de EPOC. También sufrir una exposición prolongada a los contaminantes que el tráfico o la industria vierten al aire.
Además de la continua exposición a polvos y productos químicos, ya sean gases, vapores y/o elementos irritantes en el lugar de trabajo puede llegar a causar EPOC. Sin embargo, es importante dejar claro que el tabaco es la principal causa de EPOC.
¿Qué cambios debo hacer en mi vida si tengo la enfermedad?
En primer lugar, deje de fumar. Este es fundamental para poder frenar la progresión de la enfermedad, en caso de no hacerlo, la enfermedad avanzará más rápido.
Si tiene sobrepeso, puede sufrir la falta de aire al mover esos kilos extras, por lo que es recomendable bajar de peso. De esta manera optimizará su respiración y aumentará su capacidad de ejercicio.
Es esencial mantener una dieta saludable para lograrlo. Aumentará su sistema inmunológico consumiendo alimentos ricos en antioxidantes, como son la fruta y los vegetales. También ayudará al organismo reduciendo el aporte de proteínas animales. Para evitar la falta de aire durante la ingesta, es recomendable comer porciones pequeñas con frecuencia en lugar de comidas copiosas
Realizar ejercicios para mejorar su resistencia mejorarán su fortaleza. Además, los ejercicios aeróbicos ayudarán a mejorar la circulación y permitirán a su cuerpo a optimizar el uso del oxígeno. Así conseguirá facilitar la realización de sus actividades diarias. Antes de comenzar cualquier nueva rutina de ejercicio, consulte a su médico.

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