El día a día en el trabajo o quehaceres cotidianos nos llena de preocupaciones y nos genera ansiedad, lo cual puede ser normal hasta cierto límite. Sin embargo, existe un grupo de personas que sufren de trastorno de ansiedad que con frecuencia sienten miedos muy intensos. Estos miedos son excesivos y persistentes ante situaciones diarias. Las personas que sufren de trastorno de ansiedad experimentan episodios repetitivos de sentimientos repentinos de ansiedad, miedo o terror que alcanzan su máximo en minutos.
Los sentimientos de ansiedad y pánico impiden a estas personas realizar sus actividades cotidianas. Con frecuencia estos episodios de ansiedad son difíciles de controlar y desproporcionados en relación con el peligro real. Estos duran un largo tiempo, por lo que las personas que lo padecen tratan de evitar lugares o situaciones que le producen ansiedad. Es posible que la ansiedad surja de una enfermedad como el EPOC que requiere tratamiento. Si desean saber más acerca del trastorno de ansiedad sigue leyendo este artículo.
¿Qué es el trastorno de ansiedad?

El trastorno de ansiedad se caracteriza por una preocupación persistente y excesiva por eventos, actividades o asuntos comunes rutinarios. Esta preocupación es más grande en comparación con la situación real a la que se enfrenta. En ocasiones la ansiedad es tan extrema que se puede convertir en ataque de pánico, que paraliza a la persona y lo afecta físicamente. Estos síntomas de ansiedad pueden iniciarse en la infancia o en la adolescencia y llegar a la edad adulta.
Los trastornos de ansiedad entran en el grupo de diagnóstico de salud mental que provocan excesivo nerviosismo y aprehensión. Este trastorno altera la forma en que la persona se comporta y procesa sus emociones, causándole síntomas físicos que no puede controlar. Es importante conocer más detalladamente los tipos de ansiedad, sus causas y riesgos.
¿Tipos de ansiedad?

Existen varios tipos de trastorno de ansiedad, los cuales se detallan a continuación:
- Trastorno de ansiedad generalizada: Es un trastorno crónico que implica una ansiedad excesiva y duradera por preocupaciones sobre eventos de la vida, objetos o situaciones inespecíficas. La persona no sabe explicar que le inquieta en demasía.
- Trastorno de ansiedad debido a una enfermedad: esto se refiere a que se presentan síntomas de ansiedad o pánico relacionados directamente con una enfermedad grave.
- Agorafobia: La persona siente un temor inexplicable a los espacios abiertos. Siente que está desprotegido y esto le causa ansiedad.
- Trastorno de pánico: se refiere a episodios repetitivos y repentinos de ansiedad o miedo. Se convierte en terror intenso que alcanzan un máximo nivel en minutos, se conoce como ataques de pánico. Estos ataques provocan que la persona presente dificultad para respirar, dolor en el pecho, latidos rápidos.
- Mutismo selectivo: Es una forma de ansiedad que ocurre en algunos infantes. En la que no quieren hablar en determinados lugares, como por ejemplo la escuela.
- Trastorno de ansiedad social o fobia social: Se refiere al miedo a ser juzgado de forma negativa por otras personas en situaciones sociales o públicas. Se expresan sentimientos de vergüenza, inseguridad, miedo escénico, miedo a la humillación, o al rechazo.
- Trastorno de ansiedad por separación: este trastorno surge en los niños cuando los padres se separan, provocando altos niveles de ansiedad y síntomas de pánico. Al igual cuando se separan o se van de lugares que les hacía sentir seguros o protegidos.
- Fobias específicas: caracterizada por una excesiva ansiedad a estar expuesto a situaciones, objetos y lugares que le hacen sentir inseguro. La persona presenta la sensación de huida, a veces ataques de pánico sino logran evitar tal situación.
¿Causas?

Las posibles causas de la ansiedad son complicadas porque a veces se conjugan con diferentes factores que puede conllevar la reacción del paciente. Entre las posibles causas se tienen:
- Genética: se refiere al hecho que el paciente que tenga familiares en su árbol genealógico que hayan padecido de este trastorno. Serán más propensos a padecerlo.
- Química cerebral: se debe a que este trastorno causa desajustes de hormonas y de las señales eléctricas en el cerebro.
- Factores médicos: consiste en considerar que el paciente presenta estrés de una cirugía o larga recuperación de la misma. Síntomas de otra enfermedad o efectos de un medicamento que le cause este trastorno.
- Estrés ambiental: relacionado con problemas familiares o laborales que ponen ansioso a la persona.
- Abstinencia de una sustancia ilícita: en el caso que una persona este pasando un período de abstinencia de alguna droga incrementa la sensación de ansiedad.
- Causas médicas tales como: Enfermedad cardíaca, diabetes, hipertiroidismo, enfermedad pulmonar obstructiva.
- En ocasiones el trastorno de ansiedad se debe a efectos secundarios de medicamentos.
Ansiedad síntomas

Los síntomas de la ansiedad generalmente incluyen los siguientes comportamientos:
- Desasosiego, sensación de estar al límite
- Sentimientos de preocupación extrema incontrolables
- Irritabilidad frecuente
- Dificultad para dormir o conciliar el sueño
- Dificultad para permanecer dormido por largo tiempo
- Poca concentración en las tareas cotidianas o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual.
- Sensación de tensión, nerviosismo, agitación
- Sensación de peligro inminente, pánico
- Las personas sienten palpitaciones, aumento del ritmo cardíaco
- Hiperventilación o respiración acelerada
- Sudoración, temblores
- Problemas gastrointestinales
Factores de riesgo

A continuación, se explica con detalle los factores que pueden incrementar el hecho de padecer de trastorno de ansiedad:
- Estrés debido a una enfermedad: El hecho de estar padeciendo una enfermedad grave o problema de salud, desencadena una preocupación extrema y ansiedad hacia al futuro.
- Acumulación de estrés: pequeños eventos estresantes de la vida cotidiana se van acumulando hasta provocar la ansiedad excesiva. Como situación financiera, muerte de familiar.
- Trauma: Los niños maltratados o que presenciaron eventos traumáticos tienen riesgo de padecer este trastorno en algún momento de sus vidas.
- Otros trastornos mentales: Las personas que sufren de depresión a menudo también sufren de trastorno de ansiedad.
- Tener familiares consanguíneos que padecen de este trastorno: Estos trastornos están íntimamente relacionados con factores hereditarios, familiares directos que sufrieron de esta enfermedad.
- Uso de droga o alcohol: El consumo excesivo o indebido del alcohol o la abstinencia de una droga puede provocar o empeorar los síntomas.
Estadios

La ansiedad, según nos revelan diferentes manuales de diagnóstico de la salud mental, tiene una clasificación. Algunos de sus estadios son:
- Ansiedad generalizada: las situaciones diarias suelen encajar en esta categoría. Aunque puedan afectarnos, por lo general, las manejamos bien. Esto, debido a las herramientas emocionales que hemos adquirido con el pasar del tiempo. Las cuales nos permiten enfrentar estos desafíos.
- Fobia social: cuando la ansiedad se vuelve incapacitante, al punto de que la persona no puede seguir adelante, aparecen síntomas físicos. Tal fase puede perdurar en el tiempo. Algunas veces, son solo semanas o meses. Pero hay pacientes que han registrado tales síntomas durante años.
- Ataques de pánico: aunque es parte de este trastorno, tiene síntomas diferentes. Un ataque de pánico surge de manera repentina, en cuestión de segundos. Provoca síntomas como palpitaciones intensas, dolor en el pecho, sudoración excesiva, y dificultad para pensar o moverse.
¿Cómo controlar esta afección?
Hay diferentes formas de controlar la ansiedad, permítenos mencionarte las más eficaces:
Terapia psicológica
La terapia psicológica debe ser realizada por un terapeuta capacitado. Este profesional de la salud mental te enseñará a gestionar y disminuir tu ansiedad. De hecho, ciertas formas de psicoterapia pueden ayudarte a identificar sus raíces. Lo cual, te ayudará a sentirte al control de la situación.
Existen diversos enfoques de psicoterapia que son efectivos para tratar el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG). Uno de los métodos más comunes y eficaces es la terapia cognitivo-conductual (TCC). La TCC le ayuda a comprender cómo se relacionan sus pensamientos, comportamientos y síntomas.
Medicación
Algunos medicamentos que se utilizan con frecuencia para tratar la depresión también pueden ser efectivos para este trastorno, entre ellos:
- Los antidepresivos, que pueden ayudar a aliviar tanto la ansiedad como la depresión. Este tipo de medicamento puede tardar varias semanas o incluso meses en comenzar a mostrar resultados. Es una opción segura para tratar este trastorno a mediano y largo plazo.
- Las benzodiazepinas, que son más rápidas que los antidepresivos para aliviarla. Sin embargo, este medicamento tiene la capacidad de crear dependencia. Otra de sus desventajas es que puede perder efectividad con el tiempo. Tu médico puede recetar una benzodiazepina para controlar este trastorno mientras espera que el antidepresivo surta efecto.
- Otros medicamentos como la hidroxizina o la gabapentina, que pueden actuar de manera rápida.
Otras alternativas
Tomar medicamentos y asistir a sesiones de psicoterapia son pasos importantes para sentirte mejor. Además, cuidar de tu cuerpo y tus relaciones puede contribuir significativamente a tu bienestar. Aquí varias recomendaciones:
- Asegúrate de dormir adecuadamente cada noche.
- Opta por alimentos nutritivos y balanceados.
- Establece una rutina diaria y trata de seguirla.
- Sal de casa cada día, aunque sea por un corto tiempo.
- Incorpora ejercicio a tu rutina diaria; incluso una caminata de 15 minutos puede hacer la diferencia.
- Evita el consumo de alcohol y drogas ilícitas.
- Ten una charla significativa con amigos o familiares cuando se presenten los síntomas.
- Explora opciones de actividades grupales que podrían interesarte y únete a alguna.
Cómo vivir con una persona que padece ansiedad

Para apoyar a alguien con este trastorno, es fundamental practicar la paciencia, mostrar interés genuino y mantener una comunicación efectiva. En vez de oraciones como como «No estés nervioso», elige expresiones de apoyo como «Estoy aquí para ti».
Cultiva la empatía, recordando que la ansiedad no es una elección. Ofrece tu oído, respeta su espacio y comparte momentos tranquilos para aliviar el malestar, pero sin presionar. Mantén la paciencia y celebra sus pequeños logros. Finalmente, busca ayuda profesional y recuerda que los ansiolíticos naturales no sustituyen la atención médica.

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