El impétigo se trata de una infección bacteriana que afecta la epidermis, que es la parte externa de la piel. La población que se ve afectada son niños con edades comprendidas entre los 2 y 6 años. Generalmente se presenta como llagas enrojecidas en el rostro, especialmente alrededor de la boca y nariz. También se presentan en las manos y los pies. Pasado aproximadamente una semana, las llagas se rompen produciendo costras de color ámbar. Continúa con nosotros y entérate de Impétigo, todo lo que necesitas saber.
Cuando es tratada esta patología con antibióticos es posible contener el impétigo, evitando el contagio a otros individuos. Cuando un infante ha contraído esta enfermedad no se debe llevar al colegio o la guardería. Para evitar posibles contagios, aunque un día después de comenzar el tratamiento con antibióticos deja de ser contagioso.
Síntomas del impétigo

Los principales síntomas del impétigo son las llagas enrojecidas que por lo general suelen aparecer alrededor de la boca y la nariz. Estas llagas revientan muy rápido, supurando por algunos días hasta que forman costras de color ámbar. Es posible que las llagas se propaguen a otras zonas del cuerpo por medio del contacto con toallas o la ropa. Generan dolores y picazón leve.
Existe una variación de esta patología que es menos común, que se le conoce como impétigo bulloso. Esta variante suele afectar a bebés y niños pequeños provocándoles grandes ampollas en el tronco. También, está la ectima que es otro tipo de impétigo más grave. En la que se producen llagas dolorosas que se llenan de líquido o pus.
¿Qué causa el impétigo?

Esta patología la causa una infección por bacterias, que por lo general son estafilococos.
Los niños al estar expuestos a las bacterias que producen esta enfermedad se contagian. Puede ser por estar en contacto directo con las llagas de alguien infectado. O por tocar algún elemento que ya estuvo en contacto con alguien infectado. Como la ropa, toallas, ropa de cama hasta los juguetes.
Tipos

En general se dividen en dos grupos dependiendo del tipo de bacteria que la produce.
Impétigo no ampolloso

En este caso la patología la suele causar en su mayoría la bacteria estreptococo. Produciendo una erosión en la epidermis.
Impétigo ampolloso

En general los casos de este tipo de impétigo son causados por la acción de bacterias conocidas como estafilococos. Estas producen ampollas en la piel.
Factores de riesgo

Existen factores que pueden aumentar el riesgo de contagiarse con impétigo como los que mencionaremos a continuación:
- La edad: los niños con edades comprendidas entre los 2 y 6 años son los más afectados.
- Contacto directo: esta patología se propaga muy fácil entre los familiares. En sitios muy frecuentados como guarderías y escuelas, o donde se practiquen deportes donde exista contacto directo de piel a piel.
- En climas húmedos y cálidos: en este tipo de clima se hace más común el contagio de esta infección.
- Lesiones en la piel: por lo general, las bacterias causantes de esta patología entran en la piel por medio de pequeños cortes de esta. O si se tiene algún sarpullido, incluso en la picadura de un insecto.
- Otras enfermedades: los niños que padecen de otras afecciones de la piel, suelen ser más propensos a contagiarse. Aunque es una enfermedad que se da mayormente en niños. Los adultos mayores, los diabéticos o aquellas personas con el sistema inmunitario debilitado. También se pueden contagiar.
Complicaciones

En general esta infección no es peligrosa, y las llagas producidas en sus tipos leves sanan sin dejar alguna cicatriz.
En ciertas ocasiones muy poco frecuentes, la infección puede provocar estas complicaciones:
- Celulitis: en este caso es una infección con el potencial de muerte. Llega a afectar los tejidos que están debajo de la piel. De no ser tratado, se puede esparcir por el torrente sanguíneo y a los ganglios linfáticos.
- Problemas renales: entre los tipos de bacterias que producen impétigo, hay una que puede afectar a los riñones.
- Cicatrices: las llagas producidas por la ectima podrían dejar cicatrices
Diagnóstico

Generalmente no es necesario hacer pruebas de laboratorio. Solo con las observaciones de las llagas el médico puede diagnosticar el impétigo.
Si después de tratado con antibióticos las llagas no se curan. El médico tomará el líquido que estas producen para hacerle análisis y establecer qué tipo de antibiótico es el más adecuado. Un gran porcentaje de las bacterias que causan estas infecciones se han vuelto resistentes a ciertos antibióticos.
Tratamiento

Esta patología se trata con ungüentos o cremas que contienen mupirocina. Que debe ser aplicado sobre las llagas durante 10 días cada 12 horas.
Antes de aplicar el tratamiento, se debe limpiar el área afectada con agua tibia. Luego se debe secar y retirar cuidadosamente las costras para que pueda penetrar el antibiótico en la piel. Para finalizar se debe cubrir con gasas antiadherentes con el fin de evitar la propagación de las llagas.
Si existen muchas llagas o es ectima, se complementará el tratamiento con antibióticos orales, recetados por el médico.
Tratamientos complementarios

Cuando se trata de infecciones menores o la llagas no se han diseminado a otras zonas. Se podría tratar el impétigo con ungüentos o cremas que contienen antibióticos de venta libre. Al cubrir la zona afectada con vendajes antiadherentes puede evitar la propagación de la enfermedad. En todo momento se debe evitar compartir artículos personales.
Maneras de prevenir el impétigo

La mejor forma de estar saludable es mantener la piel limpia. Siempre se debe lavar inmediatamente las picaduras de insectos, raspaduras, cortes y cualquier herida.
Si ya se padece de impétigo, con estos consejos se puede evitar la propagación de la enfermedad:
- Se debe lavar muy cuidadosamente la zona afectada. Utilizando un jabón suave y agua corriente. Y al finalizar se debe cubrir con una gasa.
- Las toallas, sabanas y la ropa de quien esta infectado se debe lavar diariamente con agua caliente. Y evitar compartirla con los demás integrantes de la familia.
- Al aplicar los medicamentos se debe usar guantes y después se debe lavar muy bien las manos.
- El infectado debe mantener las uñas cortas, para evitar lastimarse al rascarse.
- Los que están infectados con impétigo, deben mantenerse en casa hasta que el médico determine que ya no es contagioso.
Preguntas frecuentes sobre esta patología

Cuando se trata de una infección cutánea tan visible como el impétigo. Es normal que surjan muchas interrogantes sobre su origen, su impacto y sus consecuencias. Sobre todo, cuando se es padre y es un bebé o un niño pequeño quien presenta dicha alteración. Pero, sin duda, la preocupación se puede apoderar de cualquiera de nosotros en el preciso momento en el que empezamos a notar la aparición de llagas en el rostro. O en cualquier otra zona del cuerpo como la boca, las piernas, los brazos y la nariz.
Las afecciones de la piel son un problema serio que afectan a millones de personas en el mundo. De hecho, en muchos casos por vergüenza u omisión algunos las dejan agravar. O simplemente deciden vivir con ellas en silencio, siempre y cuando aparezcan en zonas que pueden cubrir con mayor facilidad. Sin embargo, si en alguna etapa de tu vida experimentas este tipo de dolencias. No debes tener miedo en comunicarla o en participársela a un especialista.
El diagnóstico preciso y el tratamiento oportuno te ayudarán a evitar daños y lesiones mayores. Por ello y en aras de que estés consciente de cómo actuar cuando se te presente este inconveniente. Le daremos respuesta a otras tres dudas comunes que suelen suscitarse en estos casos:
¿A qué especialista acudir para tratar esta afección?

Si bien un especialista en medicina general te puede examinar e indicar un antibiótico o tratamiento para aliviar el enrojecimiento y la picazón. Qué son algunos de los síntomas más característicos del impétigo. El profesional de la salud al que debes acudir para abordar el problema con mayor tino y precisión, es al dermatólogo. Solo el diagnóstico de un perfil de este tipo te permitirá saber si realmente se trata de una infección por estreptococos. O si, por el contrario, se trata de otra patología con indicios parecidos, como la dermatitis.
Así que ante cualquier anomalía cutánea que conlleve la aparición de costras o llagas llenas de líquido. Lo más recomendable es ponerse en manos de los expertos para que las lesiones sanen y mejoren a la brevedad posible. Tanto con el uso de cremas o pomadas como con la administración de los fármacos orales que considere pertinente el dermatólogo.
¿Qué tan contagioso es el impétigo?

Las bacterias del grupo A del estreptococo son altamente contagiosas. De hecho, las llagas que genera este tipo de trastorno son producto de una infección. Por tanto, ante el mínimo contacto con ellas o con el líquido que emanan al romperse. Aumenta considerablemente el riesgo de contraer impétigo. Incluso, este es uno de los principales motivos por los que la mayoría de los padres dejan de enviar a sus hijos al colegio en edad prescolar. Luego de percatarse de dicha anomalía.
Solo cuando ser empieza a recibir tratamiento farmacológico, es que el niño o el sujeto deja de ser contagioso. Sin embargo, es preciso acotar que este tipo afección suele tener cierto grado de reincidencia. Es decir, que puede volver a presentarse, sobre todo, en personas que ya lo han padecido previamente. Lo que nos lleva a recalcar la importancia de ponerla bajo control.
¿Qué conductas evitar para no agravar esta infección bacteriana?

Si en efecto nota que su hijo presenta las típicas costras de impétigo. O si es usted quien se está viendo impactado por esta alteración. Evite a toda costa rascarse las llagas o lesiones, ya que este tipo de conducta solo ayudará a que se propaguen las bacterias. Y sin en dado caso, experimenta demasiada comezón, opte por limpiar la herida con agua y jabón. O por aplicar unan pomada calmante que contribuye con la sanación.

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