Existen diversos gérmenes y microorganismos aeróbicos grampositivos que pueden llegar a comprometer seriamente la salud de las personas. El Staphylococcus aureus también conocido como estafilococo aureus o estafilococo dorado, es uno de los más mortales, peligrosos y virulentos de todos. Sobre todo, en personas con sistemas inmunológicos debilitados y en todos aquellos pacientes que sufren de enfermedades respiratorias crónicas. Debido a que desencadena múltiples afecciones en órganos como los pulmones, los huesos y el corazón.
El riesgo de transmisión de este tipo de patógenos aumenta con el contacto de organismos infectados. Por lo que compartir objetos personales, tocar superficies contaminadas o inhalar el mismo aire de personas afectadas. Como lo hace el personal sanitario de clínicas u hospitales. Eleva las probabilidades de contraer dicha infección. Así que si quieres saber cómo cortar esta cadena. Quédate con nosotros y descubre cuáles son las complicaciones más comunes que se derivan de la bacteria staphylococcus aureus y cómo tratarla.
¿Qué es el Staphylococcus aureus?

El Staphylococcus aureus es una de las bacterias anaeróbicas más resistentes y distribuidas en el mundo. De hecho, se considera un patógeno ubicuo. Lo cual quiere decir que puede encontrarse en cualquier lugar de forma transitoria. Aunado a ello y de acuerdo con cifras y estadísticas de sitios web de salud como Manual MSD. Se estima que este microrganismo está presente en las fosas nasales de un 30% de adultos sanos. Así como en la superficie cutánea de alrededor de un 20% de las personas. Afectando a hombres y a mujeres por igual.
Sin embargo, debido a la forma en la que se propaga, suele colonizar con mayor frecuencia los organismos de individuos inmunológicamente debilitados. Siendo una de las principales causas de infecciones urinarias e intrahospitalarias en entornos sanitarios. Aunque también suelen ser más propensos a infectarse de esta cepa todas aquellas personas que acuden a centros de diálisis. Al igual que quienes trabajan o residen en asilos de ancianos.
Lo cierto es que, se trata de un estafilococo altamente virulento que, por lo general, presenta una significativa resistencia a los antibióticos. Especialmente a la meticilina. Uno de los tratamientos más recomendados para tratar afecciones ocasionadas por este tipo de bacterias. Haciendo que reiteradas ocasiones el abordaje de esta infección sea más complicado que con el resto de los patógenos que se inscriben dentro de la familia de los estafilococos.
¿Cuáles son las principales enfermedades que causan los estafilococos?

Las enfermedades y los síntomas de infecciones por Staphylococcus aureus, son muy variadas y pueden ocasionar desde afecciones leves y moderadas hasta graves y mortales. Además, como señalan espacios especializados como Mayo Clinic y HealthyChlidren.org. Las complicaciones derivadas por el contagio de este tipo de bacterias, dependen en gran medida de los órganos que invada. Debido a que el estafilococo aureus puede ingresar por el torrente sanguíneo y diseminarse hacia otras áreas como los huesos, las articulaciones, el corazón y los pulmones.
Es decir que, este patógeno es capaz de afectar tanto de forma directa los tejidos. Como de alentar la producción de exotoxinas que generan efectos sistémicos graves o insuficiencias altamente mortales para el ser humano. Por ello y en aras de que tengas un mayor conocimiento de las afecciones más comunes que suele generar este tipo de bacterias. Te presentamos algunas de las enfermedades más frecuentes que causa el estafilococo aureus.
Los síntomas de cada uno de ellos varían en función de la localización y de la gravedad del caso. Veamos pues, las consecuencias y características de cada una de estas patologías:
Infecciones cutáneas

Como parte de las afecciones de la piel que suele provocar el Staphylococcus aureus, destacan las protuberancias rojas sobre la superficie cutánea. Las cuales con paso del tiempo pueden convertirse en abscesos profundos o dolorosos. Así como en pústulas de gran tamaño o en ampollas llenas de líquido.
Aunado a ello, entre otras de las manifestaciones contraproducentes que se suelen evidenciar en este plano. Figuran los forúnculos o la acumulación de pus en las glándulas sebáceas. Haciendo que la zona afectada se hinche o se inflame. Aunque el impétigo o la formación de costras de color miel, la celulitis y la dermatitis exfoliativa estafilocócica. También constituyen tres de las reacciones dérmicas más comunes en este sentido.
Por lo que el afectado por estafilococo aureus puede llegar a padecer de lesiones, heridas y quemaduras. Que, en algunos casos requieren de drenaje o de abordaje quirúrgico.
Intoxicación alimentaria

El Staphylococcus aureus es un microrganismo que se encuentra con bastante frecuencia en los alimentos crudos y cocidos. De hecho, la manipulación y el consumo de alimentos insalubres supone una de las principales vías de transmisión de este patógeno. Haciendo que la ingesta de proteínas de origen animal contaminadas con este tipo de bacterias genere cierto grado de intoxicación alimentaria.
Una afección que, por lo general, se manifiesta mediante fiebre, presión arterial alta, náuseas, vómitos, deshidratación y diarrea. Sin embargo, la mayoría de estos síntomas tienden a desaparecer rápidamente y a menudo duran entre 8 horas y medio día.
Bacteriemia estafilocócica

Si bien este tipo de infección bacteriana puede propagarse hasta cualquier parte del cuerpo. Cuando la variante del estafilococo aureus se filtra por el torrente sanguíneo puede llegar a generar fiebre y presión arterial baja.
Así como otras complicaciones de salud en órganos como el cerebro, provocando inflamaciones como la meningitis o alteraciones en otros órganos vitales como el corazón y los pulmones. En los que aumenta el riesgo de endocarditis o de neumonía respectivamente.
Osteomielitis

En todos aquellos casos en los que la incidencia de la bacteria staphylococcus aureus penetra hasta los huesos. Aumenta el riesgo de desarrollar osteomielitis estafilocócica. Una inflamación de las estructuras óseas a raíz de una infección microbiana que, por lo general afecta los brazos, las piernas y la columna vertebral. Con molestias que incluyen dolor, fiebre y escalofríos.
Siendo especialmente frecuente en niños con infecciones de este tipo. Aunque los adultos fumadores y las personas diabéticas o con problemas renales, también tienen una mayor probabilidad de padecerla.
Artritis infecciosa

Cuando la infección por estafilococo dorado impacta a nivel las articulaciones. Una de las patologías más comunes que puede suscitarse es la artritis séptica o la artritis infecciosa. Debido a que por su extensión ósea en zonas como las rodillas, los hombros, las caderas y los dedos de las manos y de los pies. Termina por generar una inflamación en las estructuras que unen a los huesos.
Una anomalía o efecto secundario en el que también se presentan síntomas como fiebre y dolor intenso. Y que con frecuencia se manifiestan después de una infección ósea, después de un traumatismo o tras una cirugía.
Síndrome del shock tóxico

Es una de las anomalías que se produce con relativa frecuencia por el uso de cierto tipo de tampones vaginales. Así como por complicaciones de cualquier tipo de infección bacteriana que genere un herida quirúrgica o quemadura en la piel. De hecho, puede llegar a poner en riesgo la vida de cualquier persona. Guardando una estrecha relación con cepas Staphylococcus aureus.
Los dolores musculares, los dolores estomacales, las náuseas, los vómitos, el sarpullido en la palma de las manos y la fiebre alta. Son parte de los síntomas más característicos que advierten esta afección.
Síndrome de la piel escalada estafilococos

Se trata de una especie de dermatitis que se presenta en la niñez y que a menudo da paso a la formación de ampollas. O a procesos de descamación en la capa superior de la piel. Destacando por ser una alteración más común en niños y en bebés menores de 5 años que han sido diagnosticados con estafilococo aureus.
Factores que aumentan la probabilidad de contraerlos

La principal causa de infecciones por Staphylococcus aureus es contraer o portar dicha bacteria en el organismo durante algún tiempo. Muchas de las personas que presentan complicaciones asociadas a este patógeno cuentan con este tipo de microrganismos en la piel, en la boca o en las fosas nasales. Lo cual facilita la transmisión de persona a persona, incluso mediante la manipulación de objetos contaminados.
Básicamente, porque como lo indican en Cigna Healthcare. Las bacterias estafilocócicas que nos enferman pueden sobrevivir tanto a temperaturas extremas como al ácido estomacal. Sin embargo, más allá de la cercanía con alguien enfermo o de la permanencia y el transitar laboral en ambientes sanitarios. Existen diversos factores de riegos que aumentan la probabilidad contraer este patógeno.
Por ello y en aras de reducir la incidencia de este tipo de infecciones. Especialmente, en lo que respecta a los hábitos o acciones que podemos evitar o modificar. A continuación, te presentamos algunas de las condiciones y escenarios que elevan significativamente el riesgo de enfermase por este tipo de bacterias:
- Afecciones de base que debilitan o comprometen el sistema inmunológico. Tales como la diabetes, el VIH, el cáncer, los trasplantes de órganos, la insuficiencia renal y la enfermedad pulmonar.
- Transitar por entornos hospitalarios. Debido a que pesar de los esfuerzos, se trata de espacios en los que resulta muy difícil eliminar por completo la circulación de diversos tipos patógenos.
- Personas con dispositivos implantados para mejorar el funcionamiento de otros órganos. Entre los destacan el uso de sondas urinarias, de catéteres intravenosos y de dispositivos quirúrgicamente implantados como los marcapasos.
- Practica de deportes de contacto. Debido a que mediante el contacto piel con piel o a través de cortes y raspaduras. El Staphylococcus aureus tiene mayores probabilidades de esparcirse y propagarse en los vestidores. Incluso mediante el uso de uniformes y equipos compartidos.
Otras variables de alto riesgo

Aunado a ello, otras de las prácticas y malos hábitos que contribuyen con la propagación de los estafilococos se resumen en los siguientes puntos:
- Deficiente lavado de manos.
- Uso de artículos personales compartidos.
- Deficiente lavado de ropa e irregular cambio de sábanas.
- Consumo de alimentos en condiciones insalubres
Diagnóstico y tratamientos recomendados

De acuerdo, con el portal de salud Medline Plus y el Manual MDS. El diagnóstico de infecciones estafilocócicas pasa por llevar a cabo dos pruebas y estudios esenciales. Como lo son la tinción de Gram y el cultivo con muestras del tejido infectado.
El primero se emplea para identificar las bacterias que están presentes en sustancias como la sangre, la orina o el líquido cefalorraquídeo. Mientras que con el cultivo de bacterias ayuda a complementar la información asociada a micorganismos que producen potenciales enfermedades en el organismo.
Adicionalmente y en aras de descartar una posible resistencia a antibióticos como la meticilina. El médico tratante podría evaluar la posibilidad de solicitar la realización de una prueba de sensibilidad. Con el fin de precisar si el paciente requiere o no de alguna otra terapia alternativa.
Aunado a ello, dependiendo de la gravedad del caso y de la localización de la infección. También podrían efectuarse otro tipo de exámenes que incluyen desde imágenes radiológicas hasta ecocardiogramas para verificar el estado en el que se encuentra el corazón.
Y en función de todas esas consideraciones y de los órganos afectados. Se prescribirán los tratamientos más adecuados. Entre los que destacan las siguientes alternativas quirúrgicas y farmacológicas:
- Antibióticos orales. Tales como la cefazolina, la nafcilina, la oxacilina, la vancomicina, la daptomicina o el linezolid, Como parte del programa de abordaje inicial y general para eliminar la cepa de la bacteria del sistema.
- Antibióticos tópicos. Especialmente en casos de infecciones cutáneas activas.
- Medicamentos intravenosos.
- Y cirugías óseas. En todos aquellos casos en los que estafilococo cause afectaciones graves o moderadas en los huesos.
Opciones naturales

De igual forma, como parte de los antibióticos orgánicos o naturales a los que puedes recurrir para combatir la acción de diversas superbacterias. Como lo es el Staphylococcus aureus. No dejes de sacarle el máximo provecho a las propiedades curativas, antivirales y antifúgicas de ingredientes como el jengibre, la cúrcuma, la cebolla y el vinagre de manzana.
Que, como los recomienda el Dr. Nelton Abdon Ramos Rojas en el blog Mejor con Salud. Constituyen cuatro de las terapias más efectivas para hacerle frente a casos leves de infección. Al igual que sustancias esenciales como el aceite orégano que te permitirá contrarrestar significativamente el dolor y la inflamación. Especialmente, en infecciones vaginales.

Deja un comentario