La parálisis del sueño es un trastorno del sueño en el que la persona experimenta una incapacidad temporal para moverse o hablar al despertar o quedarse dormido. Suele ser más frecuente en pacientes con apnea del sueño y se caracteriza por una sensación de inmovilidad total o parcial del cuerpo.
En la mayoría de los casos se presenta acompañada de una conciencia plena de la situación. Y, aunque, en líneas generales es una experiencia aterradora y desagradable. La parálisis del sueño es inofensiva y generalmente de corta duración.
Definición y características de la parálisis del sueño

La parálisis del sueño se produce cuando el cerebro y el cuerpo no logran sincronizarse adecuadamente durante los estados de sueño y vigilia. Durante el sueño REM, en el que se producen los sueños más vívidos, el cuerpo experimenta una parálisis natural para evitar que los movimientos físicos se lleven a cabo, lo que se conoce como atonía muscular.
Sin embargo, en la parálisis del sueño esta parálisis se mantiene incluso al despertar, lo que genera sensaciones de inmovilidad y angustia.
Tipos de parálisis del sueño

Este trastorno del sueño se suele clasificar en tres tipos, donde en cada uno se manifiesta una serie de sensaciones distintas:
- Parálisis del intruso: se trata de un tipo de parálisis del sueño que se acompaña con alucinaciones visuales y/o auditivas. Como escuchar que se abre una puerta y alguien o algo se acerca hasta la cama. Ver sombras, o visualizar la silueta de una persona que está muy cerca queriendo hacerle daño.
- Parálisis del íncubo: es cuando la persona no puede moverse. Con la sensación de no poder respirar, como si algo le estuviera presionando el pecho.
- Parálisis del sueño vestibular: es una sensación como de estar flotando, dar vueltas por el aire o caer por encima del cuerpo. Es como sentir que la mente se ha separado.
Causas de la parálisis del sueño

Este trastorno del sueño es algo relativamente común. Un gran porcentaje de la población mundial ha tenido por lo menos uno de estos episodios en algún momento de su vida.
Los científicos aún no han encontrado que es lo que causa exactamente la parálisis del sueño. Pero las investigaciones demostraron que la parálisis se encuentra estrechamente relacionada con:
- Altos niveles de estrés.
- Quedarse dormido boca arriba.
- Cuando no se duerme lo suficiente.
- Cuando no se mantiene un horario regular para dormir y descansar. Como es el caso de las personas que trabajan por turnos rotativos.
También existen ciertos problemas médicos que se pueden relacionar con la parálisis del sueño:
- Algunos trastornos del sueño como la narcolepsia.
- Ciertos medicamentos que se utilizan para tratar el TDHA.
- Algunas enfermedades mentales como el trastorno de pánico, el trastorno bipolar o el TEPT.
- Abuso de sustancias psicotrópicas.
Cuando la parálisis del sueño no se relaciona con ningún problema médico, se le denomina parálisis del sueño aislada.
Síntomas de la parálisis del sueño

Cuando se padece de este trastorno del sueño se experimentan los siguientes síntomas:
- Incapacidad temporal para hablar y moverse al despertar.
- En un pequeño porcentaje de los casos la persona abre los ojos, emite algún sonido, hasta puede hacer muecas. Mientras intenta salir de la paralasis.
- Sensaciones de angustia muy seguidas, sumadas a sensaciones de muerte inminente y de opresión repetidas veces. Sensación de falta de respiración causadas por angustia o miedo.
- Parálisis largas y muy angustiosas son más frecuentes cuando se duerme boca arriba.
- En algunos casos la parálisis puede estar acompañada de fenómenos alucinatorios táctiles. Cenestésicos (como la sensación de levitar o volar), auditivos e incluso visuales. Esto es causado por la actividad onírica en fase REM (sueños que parecen muy vividos), trascienden de forma momentánea a la vigilia. Por lo que estos episodios suelen ser muy angustiosos e incluso llegan a ser muy terroríficos.
¿Qué porcentaje de la población ha cursado por este trastorno?
La parálisis del sueño o la sensación de no poder moverse al despertar, es un trastorno más común de los que imaginamos. De hecho, puede presentarse tanto en personas sanas como en aquellas que sufren de afecciones respiratorias como la apnea del sueño. Aunque, ciertamente, suele ser más habitual en estos últimos casos y en quienes padecen de alteraciones asociadas al funcionamiento del sistema nervioso.
Lo cierto es que, de acuerdo con estudios realizados por la Universidad de Granada y por la Sociedad Española de Neurología. Se estima que al menos entre un 48% y un 50% de la población ha experimentado este tipo de episodios. Y, que, de ese porcentaje, entre un 3% y un 6% de las personas, cursan por ello de forma recurrente.
Así que, lo mejor que puedes hacer ante la manifestación de esta anomalía, es tratar de mantener la calma y esperar a que el fenómeno pase. O, en todo caso, acudir a un especialista que eventualmente recete algún tipo de medicamento que te permita conciliar mejor el sueño.
Diagnóstico de la parálisis del sueño

Este trastorno del sueño por lo general no necesita de un diagnóstico médico. Pero si los síntomas son muy fuertes o representan un problema, es recomendable ir a una consulta médica.
Se debe consultar a un médico cuando:
- Este trastorno ocurre con regularidad.
- Si se pone muy ansioso al momento de ir a dormir o crea mucha dificultad para conciliar el sueño.
- Cuando la persona durante todo el día se siente inusualmente somnoliento. O se duerme de forma repentina.
Si la persona se duerme de forma repentina varias veces durante todo el día podría ser un indicativo de narcolepsia. Que es un trastorno del sueño que provoca momentos de somnolencia extrema durante el día. Haciendo que la persona sufra episodios súbitos y transitorios de sueño profundo.
Si se padece de ansiedad o estrés, realizar un tratamiento para esto puede ayudar a minimizar los síntomas.
Tratamiento y consejos para dormir mejor
Gestión del estrés y hábitos de sueño saludables

La gestión del estrés es fundamental para tener un descanso reparador. Es importante identificar las situaciones estresantes y encontrar formas de manejarlas, como practicar técnicas de relajación o meditación. Asimismo, se recomienda establecer una rutina diaria de sueño, manteniendo horarios regulares para acostarse y levantarse.
Además, es recomendable crear un ambiente propicio para el descanso en el dormitorio, manteniéndolo limpio, ordenado y con una temperatura adecuada. Evitar el consumo de cafeína y alimentos pesados antes de acostarse también ayudará a conciliar el sueño.
Técnicas de relajación y respiración

Existen diversas técnicas de relajación que pueden ayudar a conciliar el sueño y mejorar su calidad. Algunas de ellas incluyen la práctica de ejercicios de respiración profunda, meditación, yoga o estiramientos suaves antes de acostarse. Estas técnicas ayudan a relajar el cuerpo y la mente, facilitando el proceso de conciliación del sueño.
Asesoramiento médico y terapia específica

En algunos casos, es posible que sea necesario buscar ayuda médica especializada para tratar la parálisis del sueño. Un profesional de la salud podrá evaluar la gravedad del trastorno y recomendar el tratamiento más adecuado, que puede incluir terapia cognitivo-conductual específica para el trastorno del sueño. Es importante seguir las indicaciones del especialista para obtener mejores resultados.
- Gestiona el estrés y establece hábitos de sueño saludables
- Practica técnicas de relajación y respiración
- Consulta a un profesional de la salud para recibir un tratamiento adecuado
Medicamentos

En algunos casos, los medicamentos pueden ayudar a reducir la frecuencia o la intensidad de los episodios de parálisis. Los medicamentos que se utilizan para tratar la parálisis del sueño incluyen:
1- Antidepresivos inhibidores de la recaptación de la serotonina (ISRS): Los ISRS, como la sertralina y la fluoxetina. Pueden ayudar a reducir la frecuencia de los episodios de parálisis.
2- Antipsicóticos: Los antipsicóticos, como la clozapina y la quetiapina. Pueden ayudar a reducir la intensidad de los episodios de parálisis.
3- Medicamentos para el sueño: Los medicamentos para el sueño, como las benzodiazepinas, pueden ayudar a retrasar el inicio de la fase REM. Lo que puede ayudar a prevenir los episodios de parálisis.
Otras estrategias para prevenir la parálisis del sueño

Si bien lo primero que debe descartarse es la presencia de alguna enfermedad o patología de base, mediante pruebas de rigor. O mediante estudios especializados que den cuenta sobre una serie de parámetros y funciones corporales mientras el sujeto duerme. Como bien lo refleja una polisomnografía.
Existen otras medidas y estrategias que puedes implementar en el día a día para prevenir o a minimizar la incidencia de este tipo de episodios. A continuación, te presentamos algunas de ellas:
Haz ejercicio de forma regular

Practicar algún tipo de actividad física, como el yoga o la natación. O salir a caminar un rato por los alrededores de tu casa tras llegar del trabajo. Te permitirá drenar todo el estrés acumulado de una forma saludable. Y esto, a su vez, tendrá un impacto directo en la calidad y en la capacidad de descanso.
Descarta el uso de dispositivos electrónicos ante de dormir

Irse a la cama con el teléfono en la mano o revisar las redes sociales minutos antes de dormir. Se ha convertido en un muy mal hábito. Que, además de interferir con la calidad del sueño, aumenta los niveles de estrés y de ansiedad en quienes apuestan por la exposición prolongada a las pantallas y a los dispositivos móviles.
Por ello y en aras de minimizar la recurrencia de trastornos como la parálisis del sueño. Lo mejor que puedes hacer es descartar el uso de aparatos electrónicos al menos una media hora antes de irte a la cama.
Evita el consumo de alcohol y cigarrillo

La ingesta de alcohol o cigarrillos por la noche aumenta el riesgo de mortalidad y al mismo tiempo compromete la normalidad del descanso. Haciendo que el paciente en cuestión presente mayores dificultades para conciliar el sueño o para tomar una siesta reparadora.
Así que, si quieres evitar el insomnio o daños y efectos colaterales nocivos en el funcionamiento de tu organismo. Suspende de forma progresiva el consumo de este tipo de sustancias a cualquier hora del día. Y apuesta por la compra de almohadas anchas y de un colchón ergonómico.
Prevención de los factores desencadenantes de la parálisis del sueño
El tratamiento de la parálisis durante el sueño suele centrarse en la prevención de los factores desencadenantes. Para ayudar a prevenir los episodios de parálisis, se recomienda:
1- Garantizar un sueño adecuado: Las personas deben intentar dormir de 7 a 8 horas cada noche. Portal clínic explica que este trastorno puede suceder con mayor frecuencia en personas que suelen dormir solo entre 4 a 6 horas.
2- Mantener un horario de sueño regular: Las personas deben ir a la cama y levantarse a la misma hora todos los días. Incluso los fines de semana.
3- Evitar el estrés y la ansiedad: Las personas deben encontrar formas saludables de manejar el estrés y la ansiedad.
4- Evitar el consumo de drogas y alcohol: Las personas deben evitar el consumo de drogas y alcohol, especialmente antes de acostarse.
5- Dormir de lado: Dormir de lado puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir parálisis.
Consejos para evitar la parálisis del sueño

Aunque la parálisis del sueño puede ser una experiencia aterradora, es importante recordar que no es dañina. Los episodios suelen durar unos minutos y no se asocian con ningún riesgo para la salud. Algunos consejos para afrontar un episodio de parálisis serían:
1- Mantenerse calmado: El miedo y la ansiedad pueden empeorar los síntomas de la parálisis. Es importante mantener la calma y recordar que la experiencia no es peligrosa.
2- Recuerde que no está solo: La parálisis es una experiencia común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Recordar que no está solo puede ayudar a reducir la ansiedad.
3- Intente relajarse: Existen varias técnicas que pueden ayudar a relajarse durante un episodio de parálisis. Una técnica efectiva es concentrarse en la respiración. Otra técnica es contar lentamente hasta diez.
4- Espere a que el episodio pase: Los episodios de parálisis suelen durar unos minutos. Es importante esperar a que el episodio pase antes de intentar levantarse o moverse.
Si los episodios de parálisis del sueño son frecuentes o graves, es importante consultar a un médico. El médico puede descartar cualquier otra afección que pueda estar causando los episodios.

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