La insuficiencia cardíaca es una patología degenerativa y crónica del corazón, que limita la capacidad del mismo para bombear la sangre. Por lo que no permite que los demás órganos les llegue el oxígeno y los nutrientes necesarios, para su óptimo desempeño. Esta insuficiencia de oxígeno y alimentos esenciales para nuestro organismo puede ser la causa de otras muchas enfermedades.
Esta enfermedad se puede presentar en cualquier momento de la vida, aunque al pasar los años la probabilidad de padecerla aumenta. Además de otros factores que pueden empeorar la enfermedad. Por eso es necesario conocer esta enfermedad, ya que es un problema muy grave para nuestro organismo. En este artículo te contaremos todo sobre la Insuficiencia cardíaca, síntomas, causas, prevención.
¿Qué es la insuficiencia cardíaca?

La insuficiencia cardíaca es un enfermedad crónica y degenerativa que se produce cuando el corazón pierde la capacidad de bombear sangre de manera correcta. Dejando de satisfacer la demanda de nutrientes y de oxígeno que requieren otros órganos y partes del cuerpo para operar en condiciones óptimas. Un trastorno y desequilibrio que impacta directamente en la calidad de vida de las personas. Haciéndolas más propensas a padecer de daños renales y de sufrir otros problemas cardíacos asociados a alteraciones en los latidos del corazón.
De hecho, cuando se presenta este tipo de irregularidades, la sangre suele retroceder y se empieza a acumular líquido en los pulmones. Generando una sensación de falta de aliento o de cierta dificultad para respirar de manera apropiada. Un problema que claramente puede suscitarse a cualquier edad, pero que en la mayoría de los casos se manifiesta en personas mayores. O en pacientes que sufran de hipertensión y que hayan cursado por cualquier otro tipo evento cardiovascular en la vida.
Tipos de insuficiencia cardíaca
Aunado a ello, es preciso saber que en función de los síntomas y de su intensidad. La insuficiencia cardíaca puede clasificarse en al menos dos tipos. La crónica y la más común, que se manifiesta de forma gradual, pero con síntomas que se intensifican con el paso del tiempo. Y la aguda, que aparece de manera repentina con molestias graves desde el principio. Tales como la acumulación de sangre que puede salir de los vasos sanguíneos y congestionar los pulmones.
Pero, además, dependiendo de la forma en la que se comporte el corazón, también podemos identificar otros tres tipos de insuficiencia cardíaca. La sistólica, que se da cuando el corazón se contrae de manera inadecuada al bombear sangre. La diastólica, cuando el músculo cardíaco se relaja con dificultad y con un relleno de sangre deficiente. Y la mixta que como su nombre lo indica es una combinación de ambas variantes.
Insuficiencia cardíaca, síntomas, causas, prevención

A la insuficiencia cardíaca también se le conoce como insuficiencia cardíaca congestiva. Se origina cuando el músculo del corazón deja de bombear la sangre con la suficiente fuerza necesaria para que esta llegue al resto de los órganos. Al ocurrir esto, la sangre tiende a retroceder, provocando la acumulación de líquido en los pulmones. Lo que causa la pérdida de aliento.
Existen cierto tipo de enfermedades cardíacas, como es el caso de la presión arterial alta. O el de la enfermedad de las arterias coronarias, van debilitando el corazón o volviéndolo más rígido. Evitando que este se llene y bombee la sangre de manera adecuada.
Síntomas de la insuficiencia cardíaca

La insuficiencia cardíaca puede iniciar de forma imprevista que es la aguda. O de forma constante que es la crónica.
Entre los síntomas es esta patología encontramos los siguientes:
- Debilidad y fatiga.
- Falta de apetito y náuseas.
- Inflamación en el abdomen.
- Se limita la capacidad para ejercitarse.
- El corazón late de forma irregular o rápida.
- inflamación en los pies, en los tobillos y en las piernas.
- Falta de aliento cuando se está acostado o durante una actividad.
- Se dificulta la concentración o se tiene un menor estado de alerta.
- Hay un aumento de peso acelerado por la acumulación de líquidos.
- Se experimenta dolor en el pecho, cuando la afección es provocada por un ataque cardíaco.
- Sibilancia o tos al respirar, que son constantes. Además de producción de moco blanco, o rosa por estar impregnados de sangre.
Causas de la insuficiencia cardíaca

Esta enfermedad se suele manifestar, posterior a otros trastornos que han afectado, debilitado o dañado al corazón. No obstante, esta patología puede surgir cuando el corazón se vuelve excesivamente rígido.
Cuando los ventrículos, que son las cavidades principales de bombeo del corazón, se vuelven muy rígidos. Estas no consiguen llenarse de forma apropiada entre los latidos. En otros casos, cuando los ventrículos se debilitan o dañan, no logran estirarse lo suficiente para poder bombear la cantidad necesaria de sangre.
Con el paso del tiempo, el corazón no puede continuar con el ritmo normal para bombear la sangre que necesita el resto del cuerpo.
Los médicos pueden comprobar la eficacia de los bombeos del corazón, midiendo cuánta sangre es bombeada con cada latido. Esto se conoce como fracción de eyección y se utiliza para clasificar la insuficiencia cardíaca y establecer el mejor tratamiento. Cuando el corazón está totalmente saludable la fracción de eyección es del 50% incluso mayor.
No obstante, cuando el músculo cardíaco se vuelve rígido por patologías como la presión arterial alta. Se puede producir una insuficiencia cardíaca aun cuando la fracción de eyección sea normal.
Esta enfermedad puede afectar al ventrículo derecho, al ventrículo izquierdo o ambos. Generalmente, la insuficiencia cardíaca inicia en el ventrículo izquierdo, que es la principal cavidad de bombeo en el corazón.
Enfermedades de las arterias coronarias e infartos al miocardio

Las lesiones en los vasos sanguíneos del corazón debido a la acumulación de placa o a la formación de depósitos de grasas. Hace que las arterías se tornen más angostas y esto limita en gran medida la irrigación sanguínea que recibe dicho músculo. Dando paso a patologías como la cardiopatía isquémica entre las que se encuentran tanto la angina de pecho como el infarto al miocardio. Es por ello, que la enfermedad de las arterias coronarias es la causa más frecuente de insuficiencia cardíaca en el mundo.
Básicamente, porque frente a arterias obstruidas el corazón no puede bombear sangre de manera eficiente y esto puede derivar en un infarto al miocardio. Evento ante el cual la circulación sanguínea del cuerpo será deficiente en líneas generales.
Hipertensión arterial

La elevación sostenida de la presión en las arterías, mejor conocida como presión arterial alta. Obliga al corazón a realizar un mayor esfuerzo para distribuir la sangre en el organismo. Así que con el tiempo esa sobrecarga de trabajo hará que dicho músculo se torne más rígido o más débil. Aumentando el riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca y hasta un lamentable ataque al corazón.
Por ello, es fundamental monitorear constantemente sus niveles y llevar un estilo de vida saludable para prevenir otros trastornos. Como el sobrepeso o la obesidad que aceleran su alteración y aparición.
Valvulopatías

El mal funcionamiento de las válvulas del corazón impide que la sangre fluya en la dirección correcta. Estos mecanismos están diseñados para facilitar el trabajo este órgano vital. Así que, si presentan alguna anomalía, el corazón deberá duplicar sus fuerzas para intentar cumplir medianamente con su función. Pero, a la larga, al igual que en los casos de presión arterial alta, tenderá a debilitarse.
Sin embargo, la buena noticia es que algunos problemas de las válvulas cardíacas pueden tratarse. Y con ello se hace más viable revertir el avance y la gravedad de la insuficiencia cardíaca.
Miocarditis

La inflamación del corazón a raíz de una infección provocada por un virus como el COVID-19 o por cualquier otro patógeno de estas características. Eleva las probabilidades de experimentar complicaciones relacionadas con el bombeo de la sangre por parte del corazón. De hecho, constituye una de las principales causas de insuficiencia cardíaca izquierda.
Problemas cardíacos congénitos

Más allá de las patologías adquiridas por malos hábitos como fumar o beber alcohol en exceso. O por llevar una vida sedentaria o una alimentación alta en grasas saturadas que favorece la acumulación de placa en las arterias. Existen ciertas anomalías o defectos cardíacos congénitos que aumentan la predisposición hacia algunas enfermedades cardiovasculares. Comprometiendo el eficiente flujo sanguíneo.
Estas irregularidades pueden suscitarse en el plano de las cavidades o en las válvulas del corazón. Tal y como ocurre en el caso de la valvuloplastia. Pero con características o condiciones muy distintas que hacen que la persona, pueda llevar su vida con normalidad.
Arritmias

Las arritmias son alteraciones del ritmo cardíaco que hacen que los latidos del corazón sean demasiado rápidos o demasiado lentos. Aunque también vienen acompañadas con dificultad para respirar, mareos, sudoración y dolores en la caja toráxica. Por lo general, no general mayores complicaciones de salud, si son tratadas de manera temprana.
Sin embargo, si se dejan avanzar podrían desencadenar problemas serios en el corazón. Como un paro cardíaco o deficiencias en el bombeo de la sangre.
Enfermedades crónicas

El VIH, la diabetes e irregularidades en el funcionamiento de la glándula tiroides que originan afecciones como el hipotiroidismo. Son otras de las causas más comunes que contribuyen con el desarrollo de una insuficiencia cardíaca crónica.
Básicamente, porque solo en el caso de las personas con altos niveles de glucosa en la sangre. Se elevan las probabilidades experimentar obstrucciones en las arterías. Debido a un aumento de la formación de placa en los vasos sanguíneos que se conectan con el corazón.
Cómo prevenir la insuficiencia cardíaca

El secreto para prevenir este problema del corazón, es evitar los factores de riesgo. Muchos de ellos pueden controlarse o erradicarse, cambiando los hábitos que pueden provocar tal enfermedad. Además, es importante visitar al médico con regularidad para mantener un buen estado de salud. Siguiendo las indicaciones del profesional a cabalidad.
Algunos cambios en el estilo de vida que puedes adoptar para evitar la insuficiencia cardíaca, son:
- Evita el consumo de cigarrillos o tabaco.
- Mantén la diabetes y la hipertensión arterial, controladas.
- Practica alguna actividad física o ejercicio con regularidad.
- Lleva una dieta equilibrada.
- Intenta evitar el sobrepeso.
- Reduce la ingesta de alcohol.
- Controla tus niveles de estrés.
Factores de riesgo

Tan solo un factor de riesgo podría causar una insuficiencia cardíaca. No obstante, la combinación de dos o más factores aumenta el riesgo.
Enfermedad de las arterias coronarias
Cuando se estrechan las arterias, limitan la cantidad de sangre rica en oxígeno que llega al corazón. Provocando que el músculo cardíaco se vaya debilitando.
Ataque cardíaco
Se trata de una enfermedad de las arterias coronarias que se produce de forma repentina. El daño producido al músculo cardíaco por esta patología, podría hacer que el corazón deje de bombear la sangre de manera adecuada.
Enfermedad de las válvulas cardíacas
Cuando se tiene una válvula cardíaca que ya no funciona de forma adecuada. Aumenta el riesgo de padecer insuficiencia cardíaca.
Presión arterial alta
Hay un sobreesfuerzo del corazón cuando se padece presión arterial alta.
Latidos del corazón irregulares
Tales ritmos anormales, cuando son excesivamente rápidos y repetitivos, pueden empeorar la calidad del músculo cardíaco, desmejorándolo. Llegando a crear deficiencia.
Enfermedad cardíaca congénita
Muchas de las personas que presentan insuficiencia cardíaca, poseen algún tipo de enfermedad congénita. Que impide la correcta función del corazón, o afecta su estructura.
Diabetes
Ser paciente diabético incrementa el riesgo de sufrir hipertensión arterial y patologías de las arterias coronarias. Si bien, algunos medicamentos hipertensivos, pueden llevar a padecer este problema, es importante que sea un médico quien indique su suspensión o cambio.
Fármacos
Ciertos fármacos pueden ser responsables del desarrollo de problemas cardíacos como la insuficiencia. Estos pueden ser los medicamentos antiinflamatorios no esteroides, los antihipertensivos, medicamentos anestésicos, los utilizados en el tratamiento del cáncer. También algunos ansiolíticos, anticoagulantes, barbitúricos, antibióticos o fármacos especiales para tratar enfermedades pulmonares, inflamatorias o urinarias.
Ingesta de alcohol
El consumo excesivo de alcohol puede provocar que el músculo cardíaco se debilite, llevando al desarrollo de insuficiencia cardíaca.
Apnea obstructiva del sueño
Esta condición se caracteriza por impedir una correcta respiración durante el sueño. Haciendo que los niveles de oxígeno en la sangre sean bajos. Las personas con este problema, tienden a tener latidos irregulares del corazón. Lo que lleva a su debilitamiento.
Tabaquismo
Mascar tabaco o consumir cigarrillos es uno de los factores de riesgo más comunes en la mayoría de las enfermedades. Fumar aumenta la posibilidad de dañar el corazón de muchas maneras, siendo la insuficiencia cardíaca, una de ellas.
Obesidad
Una persona con sobrepeso tiene mayor riesgo de padecer problemas del corazón.
Infecciones virales
Algunas enfermedades virales pueden causar un daño irreversible al músculo cardíaco.
Diagnóstico y tratamientos indicados

El diagnóstico preciso de una insuficiencia cardíaca la realiza un cardiólogo y para ello se vale de un análisis exhaustivo de la historia clínica del paciente. En donde evalúa e indaga acerca de todos los factores de riesgo tiene contacto la persona. Así como en los antecedentes familiares que están presentes en su caso. Aunado a ello, lleva a cabo una exploración de los latidos del corazón y examina el sonido de los pulmones mediante un estetoscopio.
Posteriormente, complementa y contrasta toda esa información con análisis de sangre y realiza diversas pruebas complementarías. Como pruebas de esfuerzo, electrocardiogramas y ecocardiografías. Para obtener datos más claros sobre el funcionamiento del corazón y estado de las válvulas y ventrículos de dicho órgano con el músculo cardíaco en movimiento.
De ahí en adelante y una vez confirmada la afección y la gravedad de la enfermedad. El especialista procederá a prescribir el tratamiento más apropiado. El cual puede incluir desde fármacos como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, inhibidores de la aldosterona y betabloqueantes. Hasta digitálicos, estatinas, diuréticos e ivabradina. Al igual que la implantación de dispositivos como marcapasos, desfibriladores automáticos y moduladores de contracción cardíaca.
Aunado a ello y en casos en los que se requiera eliminar la obstrucción de una artería o mejorar irrigación sanguínea. Se recurrirá a procedimientos quirúrgicos más específicos como un bypass o una angioplastia. O como una cirugía de recambio valvular y en última instancia, cuando el resto de los tratamientos no den resultado. Se sugerirás un trasplante de corazón.
Preguntas frecuentes sobre la enfermedad
Veamos a continuación las preguntas más frecuentes que reciben los especialistas de sus pacientes sobre la insuficiencia cardiaca.
¿Es una causa normal del envejecimiento?
Aunque la mayoría de las personas con insuficiencia cardíaca son mayores, esta enfermedad no es necesariamente parte del paso de los años. Se trata de un trastorno cardiovascular extremadamente severo que puede prevenirse y aliviarse significativamente con los tratamientos actuales.
¿Cuánto tiempo puedo vivir con la enfermedad?
La evolución de la insuficiencia cardíaca no es predecible y varía en cada individuo. Es importante tener en cuenta que la insuficiencia cardíaca es una enfermedad crónica grave que generalmente empeora con el tiempo. En ocasiones, los síntomas permanecen inalterados durante un período prolongado de tiempo, posiblemente meses o años, antes de empeorar.
En otras situaciones, los síntomas pueden ir empeorando progresivamente con el tiempo. También pueden hacerlo rápidamente tras haber sufrido un nuevo infarto de miocardio, un trastorno del ritmo cardíaco o una infección pulmonar. Es fundamental entender que el tratamiento meticuloso de la dolencia ayuda a aliviar los síntomas. Lo cual mejora el pronóstico y aumenta la esperanza de vida.
¿Se puede hacer ejercicio con esta dolencia?
El ejercicio moderado mejora el funcionamiento del corazón, lo que hace que muchas personas con insuficiencia cardíaca notan una mejoría de sus síntomas. Sin embargo, es fundamental tener conocimiento de las posibles soluciones. Caminar, nadar o pasear en bicicleta son las actividades más recomendadas.
Es crucial abstenerse de ejercicios que requieran una gran cantidad de esfuerzo, así como evitar los momentos del día en los que hace más calor, humedad o frío. Parar si experimenta falta de aire, mareos, dolor en el tórax, náuseas o sudor frío. Si los síntomas no desaparecen, consulte al médico o enfermera.
Se recomienda hacer ejercicio pasadas una o dos horas tras haber realizado una comida ligera. Además, nunca debe hacerse ejercicio inmediatamente después de haber comido abundantemente, o si no hemos comido después de muchas horas.

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