Las hemorroides, son venas inflamadas en el área del recto y el ano, que son también conocidas como almorranas. Guardan cierta similitud con las venas varicosas. Cuando este problema aparece en el recto, se denominan hemorroides internas. Mientras que, al formarse debajo de la piel del ano, llevan por nombre, hemorroides externas. En este artículo, nos gustaría explicarte todo sobre el tema, sus síntomas, causas y tratamientos.
Alrededor de 3 de cada 4 personas, sufrirá de hemorroide en algún momento de su vida. Este inconveniente puede resultar bastante molesto y sus causas son variadas. Por fortuna, existen alternativas muy buenas para brindar tratamiento a las almorranas. Estas atenciones pueden requerir cambios en el estilo de vida y algunos trucos caseros para aliviarlas. Sigue leyendo y descubre cómo mejorar el estado de la hemorroide y eliminar sus síntomas.
Síntomas

Las hemorroides son venas inflamadas y agrandadas en el área del ano y el recto. Afectan a millones de personas en todo el mundo y pueden ser una fuente de incomodidad y dolor significantes. Además, los síntomas varían según el tipo que se padezca: interna, externa o trombosada.
Hemorroides externas

Se encuentran en el área del ano, específicamente en la piel que lo rodea. Los signos de que se presenta esta hemorroide son:
1- Picazón anal: Es un síntoma común, que puede ser intenso y molesto. Puede empeorar con el calor, la fricción y la sudoración.
2- Dolor: Se presenta al sentarse, defecar o tocar la zona afectada. El dolor puede variar de leve a intenso, y puede ser punzante, ardiente o pulsátil.
3- Inflamación: Se observa un bulto duro y sensible cerca del ano. La piel alrededor del bulto puede estar enrojecida y caliente al tacto.
4- Trombosis: En algunos casos, se forma un coágulo sanguíneo dentro de la hemorroide externa, lo que se denomina trombosis. Esto causa dolor intenso, inflamación y una coloración azulada en la zona.
5- Sangrado leve durante las deposiciones.
6- Sensación de plenitud o incomodidad en el ano.
7- Dificultad para limpiar la zona anal después de defecar.
8- Incontinencia fecal en casos severos.
Hemorroides internas

Estas se ubican dentro del recto. Generalmente, no se sienten ni se ven, causando malestar solo en raras ocasiones. Sin embargo, evacuar con demasiado esfuerzo, puede provocar:
1- Sangrado indoloro: Es el síntoma más común. La sangre suele ser roja brillante y puede verse en las heces, el papel higiénico o en el inodoro después de defecar. El sangrado puede ser leve o abundante.
2- Prolapso: En casos más severos, la hemorroide interna puede prolapsarse, es decir, salir del ano. Esto puede causar dolor, picazón e irritación. El prolapso puede ser temporal o permanente.
3- Sensación de plenitud rectal: Incluso después de defecar, la persona puede sentir que el recto aún está lleno.
4- Incontinencia fecal: En casos raros, la hemorroide interna puede afectar el control intestinal, lo que lleva a la incontinencia fecal.
5- Picazón anal.
6- Dolor durante las deposiciones.
7- Dificultad para limpiar la zona anal después de defecar.
8- Sensación de ardor o quemazón en el ano.
9- Mucosidad en las heces.
Hemorroides trombosadas

Las hemorroides trombosadas son aquellas que forman coágulos y esto puede causar:
1- Dolor intenso: Es el síntoma principal, puede ser punzante, pulsátil y empeorar al sentarse o defecar. El dolor puede ser tan intenso que dificulta la realización de actividades cotidianas.
2- Inflamación: La zona afectada se hincha y se endurece. Puede haber un bulto visible o palpable en la zona.
3- Irritación: Puede haber picazón, ardor y sensibilidad en la zona. La irritación puede empeorar con el roce o la fricción.
4- Coloración azulada: La piel alrededor de la trombosis puede verse azulada debido a la acumulación de sangre.
5- Sangrado leve durante las deposiciones.
6- Dificultad para limpiar la zona anal después de defecar.
7- Sensación de plenitud rectal.
8- Incontinencia fecal en casos severos.
Si presentas hemorragia en las deposiciones o sufres de hemorroide que no se alivia luego de algunos días, será necesario consultar al médico.
No siempre el sangrado rectal se relaciona con la presencia de Hemorroide. Principalmente si se experimentan cambios intestinales o si existe una modificación en el color o consistencia de las heces. El sangrado rectal puede ocurrir por otras patologías, como cáncer colorrectal o anal. Sin embargo, cuando la cantidad de hemorragia rectal es abundante, se experimenta vértigo, mareo o aturdimiento, conviene buscar atención de emergencia.
¿Por qué se producen las hemorroides?

Las venas que se encuentran cerca del ano, se estiran constantemente debido a la presión ejercida por las heces. Estas, pueden inflamarse o sobresalir de la cavidad anal. La hemorroide puede aparecer por un incremento en la presión de la parte inferior del recto. Lo que puede ocurrir por:
1- Esfuerzo excesivo al defecar: Es la causa más común de hemorroide. El esfuerzo al evacuar aumenta la presión en las venas del ano, lo que puede hacer que se inflamen y agranden.
2- Estar sentado en el inodoro por mucho tiempo: Esto aumenta la presión en las venas del ano.
3- Estreñimiento crónico: El estreñimiento endurece las heces. Lo que dificulta su evacuación y aumenta la presión en las venas del ano.
4- Diarrea crónica: La diarrea puede irritar las venas del ano y hacer que se inflamen.
5- Obesidad: El exceso de peso aumenta la presión en las venas de todo el cuerpo, incluidas las del ano.
6- Embarazo: El útero agrandado durante el embarazo puede presionar las venas del ano, lo que aumenta el riesgo de desarrollar hemorroide.
7- Relaciones sexuales anales: La fricción durante las relaciones sexuales anales puede irritar las venas del ano y hacer que se inflamen.
8- Dieta baja en fibra: La fibra ayuda a ablandar las heces y facilitar su evacuación. Una dieta baja en fibra puede aumentar el riesgo de estreñimiento y, por lo tanto, de hemorroide.
9- Levantar objetos pesados: Levantar objetos pesados de forma habitual puede aumentar la presión en las venas del ano.
10- Envejecimiento: A medida que envejecemos, los tejidos del ano y el recto se debilitan. Lo que aumenta el riesgo de desarrollar hemorroide.
11- Enfermedades: Algunas enfermedades, como la cirrosis hepática o la enfermedad inflamatoria intestinal. Pueden aumentar el riesgo de desarrollar hemorroide.
¿Cómo tratar las hemorroides?

Dependiendo del estado de las hemorroides y los síntomas que el paciente esté percibiendo, este inconveniente podrá abordarse de diferentes formas:
Remedios caseros

Cuando la inflamación, irritación y dolor causado por hemorroides, es leve, es posible controlarlas con remedios caseros:
1- Ingiere alimentos ricos en fibra. Incluye en tu dieta más verduras, frutas y cereales integrales. Esto ayudará a que las heces se vuelvan blandas y su volumen aumente. Gracias a esto, se minimizará el esfuerzo al evacuar. Recordemos que es justo ese esfuerzo lo que puede empeorar los síntomas. La fibra debe consumirse progresivamente para evitar la formación excesiva de gases.
2- Aplica tratamientos tópicos. Pueden colocarse cremas tópicas de venta libre, especiales para hemorroides. Como también supositorios de hidrocortisona, crema anestésica o almohadillas de hamamelis.
3- Realiza asientos de agua tibia. Mantén sumergida la zona anal por 15 minutos, de dos a tres veces al día, utilizando agua tibia.
4- Toma analgésicos. Por vía oral, puede hacer uso de analgésicos. Como ibuprofeno, paracetamol o aspirinas, para aliviar las molestias.
Estos tratamientos ayudarán a que los síntomas de las hemorroides se minimicen. En afecciones leves, pueden conseguir desaparecer las molestias en una semana.
Medicamentos

En caso de que las hemorroides solo produzcan un leve malestar. Es posible que el médico sugiera utilizar almohadillas, supositorios, cremas o ungüentos de venta libre. Estos fármacos estás compuestos de ingredientes como la hidrocortisona, lidocaína o hamamelis. Ideales para aliviar la irritación y dolor de forma temporal.
No se recomienda utilizar cremas de venta libre con esteroide por más de 8 días. A no ser, que el médico así lo indique.
Trombectomía

La trombectomía es un procedimiento médico que consiste en la extirpación de un coágulo sanguíneo (trombo) de una vena. En el caso de las hemorroides trombosadas, la trombectomía se realiza para eliminar el coágulo de sangre. Que se ha formado dentro de una hemorroide externa.
La trombectomía se realiza bajo anestesia local, lo que significa que solo se anestesia la zona afectada. Además, el procedimiento suele durar unos 15 minutos y se realiza de forma ambulatoria. Lo que significa que el paciente puede volver a casa el mismo día.
El médico realiza una pequeña incisión en la piel alrededor de la hemorroide trombosada y luego extrae el coágulo sanguíneo. En algunos casos, el médico también puede extirpar la hemorroide completa.
Esto puede proporcionar un alivio inmediato del dolor y la inflamación asociados con una hemorroide trombosada. El procedimiento también puede ayudar a prevenir la formación de nuevos coágulos sanguíneos.
Procedimientos no invasivos

Si se experimenta una hemorroide dolorosa o con hemorragia constante. El médico podría sugerir alguno de los procedimientos no invasivos disponibles para este inconveniente. Estos procedimientos pueden llevarse a cabo en el consultorio, de forma ambulatoria y generalmente, no ameritan anestesia.
1- Ligadura con banda elástica. El profesional colocará de una a dos bandas elásticas en la base de la hemorroide interna. Con la finalidad de cortar su circulación, debilitarla y propiciar su desprendimiento.
2- Inyección (escleroterapia). Se trata de infiltrar una sustancia química en el tejido comprometido, con la finalidad de reducirlo. La inyección solo provocará una mínima molestia. Sin embargo, este método puede ser menos efectivo que el realizado con bandas elásticas.
3- Coagulación (infrarroja, láser o bipolar). Para estas técnicas se utiliza luz infrarroja o láser. Consiguiendo que las hemorroides sangrantes y de pequeño tamaño, se sequen y se endurezcan. Este procedimiento provoca pocos efectos adversos o molestias.
Procedimientos quirúrgicos

Solo una cantidad muy pequeña de pacientes afectados por hemorroides, ameritan cirugía. No obstante, cuando los demás tratamientos no han surtido efecto o las hemorroides son de gran tamaño, se deberá realizar:
1- Extirpación de hemorroides.
2- Grapado de hemorroides.

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