La salud bucal forma parte del bienestar integral en el ser humano. Pues es la principal vía para alimentarnos cumpliendo también con otras funciones vitales. Pero los restos de comida que consumimos diariamente, acompañado de una mala higiene dental, entre otras causas. Pueden desencadenar un absceso en la encía. Lo cual genera varias molestias, dolores y padecimientos. Que ameritan tratamiento odontológico inmediato para curar la infección.
Está condición, también conocida como absceso gingival. Trae problemas para la salud afectando el estilo de vida del paciente. Siendo necesario que estés al tanto sobre todo lo que debes saber. Para tratar a tiempo dicho diagnóstico. Que al no ser atendido en su momento. Podría comprometer las otras piezas dentales y generar más consecuencias.
Absceso en la encía, todo lo que debes saber

Cuando se trata de dientes. Sabemos que es importante mantenerlos con sumo cuidado para que puedan realizar todas sus funciones. Sin olvidar que también involucra la parte estética. Pero la encía, representa el soporte de la dentadura. Que le sirve de base a todas las piezas dentales, al mismo tiempo que protege el hueso. Lo cual debe ser atendido de la misma forma. Ya que puede ocurrir lo que se conoce como absceso en la encía. Derivado de muchos factores.
Este padecimiento, se refiere a la presencia de infección. Que termina en una formación de bolsa que acumula pus. Producto de la proliferación de bacterias que dan paso a la formación de absceso en la encía. Pues afecta directamente su tejido. Vulnerando las piezas dentales e inflamando el área bucal. Que repercute en otras consecuencias y el avance de la caries.
Por eso, es fundamental darle prioridad a este tipo de situaciones. En caso de sentir un leve dolor o señales evidentes de enrojecimiento. Lo cual puede ser provocado por distintas causas que terminan vulnerando las encías. Razones las cuales te indicamos a continuación.
Causas más comunes del absceso en la encía

Existen distintas causas que generan el absceso en la encía. Panorama que al no prestar atención, va avanzando hasta el punto del dolor. O comprometer otras partes de nuestros dientes más las cavidades dentales. Inflamando y haciendo más sensible nuestra dentadura. Al punto de afectar el estilo de vida que llevamos por malestares: como dolores de cabeza o fiebre.
Es por ello que debes conocer las siguientes causas. Para identificar en todo caso lo que esté ocurriendo con tus encías. Y acudir a consulta odontológica, lo cual es fundamental para realizar periódicamente la debida evaluación temprana. Previniendo cualquier padecimiento mayor.
Inadecuada higiene bucal

Al existir un mal cepillado e inadecuada higiene bucal. La comida que consumimos diariamente se va acumulando en la boca. Alrededor de los dientes y en las encías, razón que al pasar del tiempo. Va generando lo que se llaman caries. Éstas producen orificios en los dientes y en la parte de su base principal. Generando el absceso en la encía, afectando sus raíces y toda la estructura dental.
Cuando hay extracciones, fisuras o alguna inflamación particular. La presencia de caries solo empeora la situación, provocando que se formen los abscesos. Se acumulen las bacterias malas y termine generando problemas dentales serios. Que van desde la inflamación severa, el debilitamiento óseo. Hasta la pérdida de la pieza.
Es importante después de cada comida. Realizar el cepillado correspondiente, evitando picar alimentos a destiempo. Y cumplir con una higiene adecuada que facilitará el fortalecimiento de la encía. Sin afectar o dañar con el tiempo su constitución natural.
Enfermedad periodontal

Los padecimientos bucodentales producen enfermedades de índole periodontal. Donde pueden presentarse cuadros de periodontitis. Siendo un daño o lesión considerable en el espacio entre el diente y la encía. Al punto de despegar la pieza dental hasta perderla por acumulación de bolsas de pus. Mientras que la gingivitis, es la inflamación desde el punto de vista superficial del tejido de la encía. Con señal de sangrado.
En ambos casos, las consecuencias son evidentes y hacen viable la aparición de absceso en las encías. Lo cual puede seguir avanzando, debilitando el soporte dental. Provocando fisuras, tomando en cuenta la magnitud de los daños. Panorama que facilitaría la propagación de la infección. Debilitando aún más las encías como soporte dental y por ende. La consistencia ósea de las piezas dentales.
Traumatismo

Con respecto a los golpes o lesiones fuertes producidos por accidente, estos pueden provocar fisuras orales que en ocasiones, no son detectadas a simple vista. Dicha abertura, queda expuesta como canal libre para las bacterias, ayudando en la multiplicación desproporcionada de la infección generando absceso. Esta situación traería problemas de salud bucal comprometiendo la dentadura.
Cabe añadir la importancia de consultar con el dentista en estos casos, quien establecerá los exámenes requeridos, panorámicas necesarias para conocer a profundidad los daños ocasionados, detección de fracturas y cualquier vía que pudiese servir a las bacterias para propiciar daños en los dientes y encías. Adaptando así el tratamiento más idóneo según la complejidad de cada caso clínico.
Mal hábito alimenticio

El mal hábito alimenticio forma parte importante de los problemas en las encías, en especial porque son un gran aliado de las bacterias cuando integramos al menú, de manera frecuente, extensas cantidades de productos ricos en azúcares como: dulces, tortas, refrescos, papas fritas, panes entre otras opciones. Que a la larga y bajo un mal empleo en el cepillado, hacen que la sacarosa se adhiera a los dientes alterando su composición, afectando la encía hasta inflamarla.
La desmineralización de la pieza se hace posible, formando poco a poco el absceso en la encía para finalmente, en caso de no atender a tiempo, se produzca el dolor desde los nervios y pérdida de la pieza dental que en ocasiones por su debilidad en la estructura, durante la mordida puede partirse.
Este escenario indica lo fundamental de tener una alimentación balanceada que favorezca la parte bucal, los dientes y fortalezca la encía o ayuden a regenerarla, como por ejemplo el consumo de comidas que proporcionen vitamina C para conservar el colágeno, frutos rojos, antioxidantes como el té verde que combaten las bacterias. El tomate que posee propiedades reductores de inflamación y probióticos naturales que favorecen las defensas en la encía.
¿Cómo saber si tengo un absceso en la encía?

Para saber si tienes absceso en la encía, uno de los primeros indicios que te dará el alerta es la sensación de dolor al masticar. En cada mordida, habrán molestias que te impedirán consumir alimentos duros o de consistencia fuerte. Del mismo modo, si notas un enrojecimiento o sangrado en la encía durante el cepillado, también es otro síntoma asociado. A esto se le suma inflamación gingival, aparición de llagas y dificultad para digerir, puesto que la función principal de los dientes no puede ser realizada con efectividad.
Otro aspecto que suele suceder, es la sensibilidad al tomar bebidas frías o calientes, produciendo un dolor intolerable, presentar fiebre por la infección, sentir un dolor punzante de manera sorpresiva en las encías, mal aliento o un sabor irregular en el sentido del gusto, inflamación en la cara o en el cuello. Cada una de las afectaciones, son producto de un avance significativo del problema por lo que tratarlo a tiempo, es clave para evitar que avancen los daños en nuestra dentadura.
Recomendaciones para prevenir el absceso
De las recomendaciones vitales que no podemos perder de vista, es la consulta odontológica la cual según experto, debería ser cada seis meses o cuando se presente algo irregular a nivel bucal. Al cumplir con la debida revisión semestral, se previene el crecimiento de daños detectando a tiempo cualquier fisura, caries o daños por bacterias que estén avanzando, y así recibir el tratamiento adecuado para detener su evolución.
Por otro lado, cumplir con una higiene bucal adecuada, acompañada del buen cepillado, hilo dental y enjuague, evitará la acumulación de alimentos, quitará impurezas con el fin de prevenir la formación de bacterias que pongan en peligro la salud bucodental. Esto va de la mano con el hábito alimenticio, ya que consumir abundantes productos ricos en azúcares, favorecen las caries y la pérdida de calcio que fortalece la dentadura. Provocando roturas u orificios que son puerta abierta para las infecciones.
En caso de sufrir alguna enfermedad como diabetes, infartos entre otros padecimientos, es necesario consultar con el dentista para recibir las indicaciones necesarias en el cuidado de los dientes y encías, en base a la historia clínica a la par de los productos adecuados por la condición. Con respecto a las embarazadas tomando en cuenta la pérdida considerable de calcio y vitaminas, también deben llevar un seguimiento del especialista procurando no perder piezas dentales ante el posible debilitamiento de la dentadura.
El propósito principal, es perderle el miedo a las consultas odontológicas porque solo de esa manera, lograremos afrontar de manera efectiva, cualquier padecimiento en las encías y todo lo relacionado a los dientes. Aprovechando el equipamiento del especialista, los instrumentos que emplea para precisar con exactitud qué está causando el absceso en la encía, presentando la solución correspondiente y los consejos.

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