Gracias a los avances de la medicina, se han podido detectar a través de los años miles de enfermedades. Incluso en algunas se ha logrado descubrir factores de riesgo y tratamientos muy efectivos para eliminar o disminuir sus efectos. Es así, como se logró detectar la epilepsia, un trastorno del sistema nervioso central que crea convulsiones involuntarias en el afectado.
Este trastorno puede afectar tanto a mujeres como a hombres y puede desarrollarse a cualquier edad. La epilepsia, aunque sea una afección con la cual se pueda vivir, representa mucho riesgo para el afectado. Durante un ataque epiléptico en la cama o sofá, la persona podría ahogarse y no tendría forma de evitarlo. Por ello, es una enfermedad de mucho cuidado. En la actualidad, existen tratamientos para disminuir estos efectos y darle una mejor calidad de vida al paciente.
¿Qué es la epilepsia?

En primer lugar, es importante conocer sobre esta enfermedad. La epilepsia es un trastorno neurólogo que altera la actividad cerebral. Es esta alteración la causa de las convulsiones, pérdida de la consciencia o comportamientos extraños en el afectado.
Asimismo, una convulsión puede durar desde segundos hasta 1 o 5 minutos. Es importante tener en cuenta que el hecho de tener una convulsión no es síntoma suficiente para diagnosticar la enfermedad. Realmente, se necesita por lo menos 2 convulsiones entre un espacio de 24 horas cada una, para diagnosticar la enfermedad. Además, las convulsiones no pueden estar ligadas a ningún estímulo.
Causas del trastorno

La epilepsia ocurre cuando el cambio del tejido cerebral crea niveles de excitación o irritación muy altos en el cerebro. El cerebro durante este estallido envía señales confusas y alteradas al cuerpo. Originando así, las convulsiones involuntarias y frecuentes en el cuerpo del paciente.
Así mismo, no existe una única causa para la convulsión, es una enfermedad que se puede desarrollar por múltiples factores. En ocasiones, ni siquiera se logra determinar una causa aparente. Sin embargo, entre las posibles causas de la enfermedad, podemos mencionar:
- Traumatismo craneal: Puede ser desarrollo por un accidente automovilístico o cualquier otra lesión, que haya ocasionado un golpe fuerte.
- Trastornos del desarrollo: La enfermedad puede estar ligada a tratarnos como Autismo o Alzheimer.
- Infecciones: Algunas afecciones pueden crear esta enfermedad. Como encefalitis viral, VIH o meningitis.
- Genética: Algunos tipos de epilepsia pueden ser hereditarios.
- Lesiones prenatales: Durante el embarazo, las alteraciones en el cuerpo de la madre puede causarle al embrión anomalías físicas o cerebrales. El trastorno puede ser provocado por infección, falta de oxígeno o mala nutrición.
- Anomalías cerebrales: Cualquier anomalía cerebral, como malformaciones vasculares o tumores cerebrales, pueden ocasionar la enfermedad.
Síntomas

En este caso, los síntomas del trastorno están estrechamente relacionados con el tipo de epilepsia que tenga el afectado. Por lo general, una persona presenta un único tipo de convulsión, por lo tanto, los síntomas suelen ser iguales en todos los ataques epilépticos.
- Episodios de ausencia.
- Alteraciones psicológicas como miedo, estrés, ansiedad, sentimiento de deja vu.
- Movimientos espasmódicos, involuntarios y erráticos, principalmente de brazos y piernas, pero puede ser de todo el cuerpo.
- Confusión o desorientación temporal.
- Rigidez muscular.
- Pérdida temporal de la consciencia y/o conocimiento.
Tipos de epilepsia

Existen diferentes tipos de epilepsia, que realmente se desarrollan y distinguen según el tipo de conclusiones. Existen dos convulsiones centrales que se subdividen en varias crisis. Estas son las convulsiones generalizadas y focales. Dependiendo del tipo de epilepsia o convulsión se puede inclusive determinar la causa de la enfermedad.
Convulsión generalizada
Se denomina convulsiones o crisis generalizadas, a aquellas que se producen en todo el cerebro. Entre ellas podemos encontrar los siguientes tipos:
- Convulsiones generalizadas atónicas: Este tipo de convulsión, se caracteriza por la pérdida del control muscular. Dado que, afecta mayormente al área inferior de la persona. Por este motivo, suele provocar caídas repentinas en el afectado.
- Convulsiones generalizadas tónicas: Las características de estas convulsiones, son la rigidez muscular y la pérdida de conocimiento.
- Convulsión de ausencia: Es una epilepsia menor, generalmente desarrollada en niños. Durante un ataque epiléptico, el paciente centra la mirada en un punto fijo y puede tener o no movimientos espasmódicos involuntarios muy leves.
Convulsión focal
Se denomina convulsiones focalizada, a la actividad anormal localizada en solo un área del cerebro. Pero lo general, este tipo de epilepsia suele confundirse con otros trastornos neurológicos, como la migraña o trastornos psicólogos. Por ello, es importante hacer un estudio minucioso de esta enfermedad. Así pues, entre las convulsiones focalizadas podemos encontrar:
- Convulsiones localizadas con alteración de la consciencia: Pueden causar alteraciones o perdida total de conocimiento, el paciente no será consciente de la realidad. Durante el episodio, puede que no responda con normalidad, mire fijamente a un espacio o realice movimientos repetitivos.
- Convulsiones localizadas sin alteración de la consciencia: Pueden alterar la manera de oler, sentir o escuchar, pero no causan pérdida de conocimiento. Asimismo, puede desarrollarse movimientos espasmódicos involuntarios en las piernas o brazos. También, causar alteraciones sensoriales como mareos y hormigueos.
Tratamientos para los ataques epilépticos

La epilepsia es una enfermedad crónica, esto quiere decir, que no existe cura que logre eliminarla por completo del sistema. No obstante, existen tratamientos para la epilepsia que logran controlar y en algunos casos disminuir los efectos de esta enfermedad. A continuación, mencionaremos y explicaremos los tratamientos más comunes y beneficios para los ataques epilépticos.
Medicamentos

Es el tratamiento inicial para controlar los ataques epilépticos. Dependiendo del grado y nivel de desarrollo de la enfermedad, con medicamento anticonvulsivo o antiepiléptico pueden eliminar la convulsión. Siempre y cuando sigan el tratamiento. Sin embargo, hay pacientes que estos medicamentos solo logran disminuir la intensidad y cantidad de los episodios.
A pesar de ser una enfermedad crónica. Existen casos en que el trastorno es tan leve, que solo con una combinación de estos medicamentos puede eliminarla. Tanto niños como adultos después de días o años de eliminar el medicamento, pueden no desarrollar convulsiones. Por supuesto, esto será indicado por el médico especialista.
Cirugía

Suele recomendarse cuando los medicamentos no generan mejorías a largo plazo. Consiste en extraer la parte del cerebro que genera la compulsión. Por supuesto, solo es posible en algunos tipos de epilepsia. Puesto que, para poder realizar la operación, la enfermedad debe encontrarse en un área del cerebro pequeña y bien definida. Además, dicha área no puede estar comprometida con las funciones vitales.
Por otra parte, en algunas personas se ve una gran mejoría con tratamientos menos invasivos. Cómo, por ejemplo, ablación láser estereotáctica guiada por resonancia magnética. Aquí, el médico dirige la sonda láser en el área afectada para eliminar la convulsión. Aunque pueden necesitar medicamentos después de la cirugía, estos serán en menor cantidad.
Pronóstico de la epilepsia
El riesgo de enfrentar nuevas crisis depende de si la primera crisis fue causada por un factor externo. Lo cual, se conoce como crisis agudas sintomáticas. También dependerá de si es resultado de una lesión estructural en el cerebro o de una epilepsia de origen genético.
En el caso de ser una epilepsia de origen genético, la probabilidad de recurrir es considerablemente mayor. Este riesgo también aumenta cuando el electroencefalograma presenta anomalías, como descargas epileptiformes. También, si se detecta una lesión en las pruebas de neuroimagen.
En cuanto al tratamiento médico, aproximadamente el 70% de las personas con epilepsia logran controlar sus crisis con medicamentos. Mientras que en el 30% restante las crisis persisten a pesar del tratamiento farmacológico. En estos casos, se deben considerar alternativas como la cirugía o la neuroestimulación. Entre el 60% y el 80% de los pacientes pueden alcanzar un periodo de cinco años sin crisis. Ya sea con o sin medicamentos.
Existen ciertos tipos de epilepsia que comienzan en la infancia y desaparecen espontáneamente en la adolescencia o en la adultez temprana. Además de haberse identificado epilepsias en los lóbulos temporal, frontal y parietal. Que, al iniciarse en la infancia o en la edad adulta, pueden remitir por sí solas.
Prevención
Actualmente, no se conoce un método efectivo para prevenir la epilepsia. Sin embargo, hay algunos hábitos que pueden reducir el riesgo de que se presenten convulsiones en quienes ya padecen epilepsia. Por ejemplo, mantener una alimentación equilibrada, asegurar un descanso adecuado y evitar el consumo de drogas y alcohol.
Para minimizar el riesgo de lesiones en la cabeza, es recomendable utilizar cascos durante actividades que impliquen algún peligro. Esto puede contribuir a disminuir la posibilidad de sufrir un daño cerebral que pueda desencadenar convulsiones o desarrollar epilepsia.
Complicaciones posibles
Las complicaciones generales pueden abarcar:
- Reacciones adversas de los medicamentos.
- Problemas del aprendizaje.
- Lesiones provocadas por caídas, impactos, mordeduras autoinfligidas o al conducir vehículos o maquinaria durante una convulsión.
- Aspiración de alimentos o saliva durante una convulsión, lo que podría conducir a una neumonía por aspiración.
- Daño cerebral irreversible, como un accidente cerebrovascular u otras lesiones.
Entre las causas más comunes que pueden desencadenar convulsiones se encuentran el incumplimiento del tratamiento con medicamentos. Pero también, la falta de oxígeno, desequilibrios metabólicos, tumores, infecciones o fiebre.
El estado epiléptico, especialmente el generalizado, es una complicación extremadamente grave que pone en peligro la vida del paciente. Por esta razón, es crucial recibir atención médica urgente de un especialista para detener las crisis lo más rápido posible. La tasa de mortalidad asociada con el estado epiléptico oscila entre el 4% y el 37%.

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