Entre las enfermedades digestivas que puede padecer la población, encontramos la colitis isquémica. Esta condición ocurre cuando hay un bajo flujo sanguíneo en el colon. Esta breve disminución de la sangre puede estar ocasionado por el estrechamiento de los vasos sanguíneos encontrados en la zona. Aunque, también puede ser provocado por una baja tensión arterial. Es una condición que puede dañar los tejidos del intestino grueso.
Asimismo, la colitis isquémica puede ser leve, desapareciendo sola a los poco días. Aunque, también puede agravarse la situación llegando a necesitar una cirugía. Por eso es aconsejable visitar a un proctólogo a la mínima señal. Es una enfermedad que puede confundirse con algunos problemas digestivos, por ello es importante conocer muy bien la enfermedad. En este artículo te explicaremos los síntomas y efectos secundarios de la colitis isquémica. Quédate y descubre cómo puedes tratar y prevenir la enfermedad.
Causas de la colitis isquémica

Realmente, determinar una causa exacta de la colitis isquémica es muy díficil. Muchas veces se desconoce que situaciones pudieron provocar la disminución sanguínea dirigida hacia el colon. Sin embargo, podemos determinar algunos factores que pueden aumentar la probabilidad de padecer esta condición. Tales como:
- Puede ser el producto de una cirugía en el sistema digestivo, ginecológica, en los vasos sanguíneos o en el corazón.
- Consumo de drogas como metanfetaminas o cocaína.
- Trastornos médicos que alteran directamente la circulación sanguínea o la sangre. Como por ejemplo: lupus, vasculitis, anemia de células falciformes, etc.
- Cáncer de colon.
- Presencia de la ateroesclerosis, es decir, acumulación de grasa en las arterias.
- Alguna obstrucción en los intestinos, generalmente provocada por tumores, hernias o tejido cicatricial.
- Hipotensión o tesión arterial baja.
Síntomas

Para saber si padeces de colitis isquémica, debes conocer y reconocer cuales son sus síntomas. Estos signos son los mismos, así tengas la condición del lado izquierdo o derecho del abdomen. Los síntomas de la colitis isquémica son:
- Repentinas y fuertes ganas de vomitar.
- Sensación urgente de ir al baño a defecar.
- Sensibilidad, dolor o calambres en el vientre. Los episodios pueden generarse en primer lugar de forma irregular. Al transcurrir el tiempo, se puede producir recurrentemente. Las mujeres suelen confundir estos dolores con los típicos del ciclo menstrual. Sin embargo, estos se encuentran localizados en un área específica del vientre, es decir, en el lado derecho o izquierdo.
- Tener diarrea.
- Defecar heces con puntos de sangre color burdeos oscuro o rojo brillante. Inclusive hay veces en que solo hay sangrado, sin heces.
Ahora bien, es importante conocer que esta condición no es necesariamente grave. Aunque todo dependerá de si el dolor se manifiesta en el lado izquierdo o derecho. Normalmente es el lado izquierdo, pero cuando el dolor se encuentra presente en el lado derecho, puede traer muchas complicaciones. Por lo general, estos pacientes tienen más problemas médicos como la insuficiencia renal o la hipertensión. Además, suelen someterse a mayores cirugías y los riesgos de muerte son bastantes altos.
¿Es posible prevenir la condición?

Es una enfermedad muy difícil de detectar, realmente se conoce muy poco sobre las causas de la enfermedad. Por este motivo, también es difícil determinar cómo prevenirla. La mayoría de los pacientes que padecen esta enfermedad, luego de recuperarse ya no vuelven a tener otro episodio. Incluso, si lo llegan a tener, pasa mucho tiempo entre cada uno.
A pesar de esto, existen pequeños factores que te pueden ayudar a prevenir la enfermedad. Siempre y cuando, no sea una consecuencia de otra condición como un tumor, cáncer o cirugía.
Primero, se podría realizar una prueba para determinar que no hayan problemas de coagulación sanguínea. También, se puede evitar tomar medicamentos o productos que puedan producir la enfermedad. De igual forma, se debe hidratar constantemente el cuerpo. Sobre todo, si se realiza actividades físicas o vives en un lugar cálido.
Factores de riesgo

Como la mayoría de la enfermedades, la colitis isquémica presentan ciertos factores que pueden propiciar o alterar la condición. Algunos de los factores de riesgo, que se debería tener en cuenta para esta condición, son:
- Sexo: Aunque, es una enfermedad que afecta por igual a hombres y mujeres. Se han encontrado más casos en pacientes femeninos.
- Colesterol alto: Si el nivel del colesterol se encuentra elevado, puede producirse la ateroesclerosis. Una de las causas de la colitis isquémica.
- Edad: No se considera una condición típica de la adultez joven, todo lo contrario. La colitis isquémica suele aparecer en los adultos mayores de 60 años. En caso de que se desarrolle en un joven adulto, puede ser indicativo de una irregularidad en la sangre.
- Ejercicio de alto impacto: Realizar ejercicios intensos y de alto impacto, como por ejemplo correr un maratón, puede reducir el flujo sanguíneo.
- Problemas de coagulación: Las personas que presentan alguna enfermedad que afecte directamente la coagulación de la sangre, pueden desarrollar esta condición.
- Reducción del flujo sanguíneo: Si sufres de artritis, hipotensión, insuficiencia cardíaca o diabetes, puedes padecer de colitis isquémica.
¿Cómo sé diagnóstica?

La colitis isquémica, es una condición que se confunde fácilmente con otros problemas intestinales. Por ello, es indispensable recurrir a un especialista en el área, para que indique los exámenes pertinentes para el diagnóstico. Los exámenes que suelen solicitar para esta enfermedad son:
- Análisis de heces: Se suele pedir para descartar que los síntomas sean provocados por una infección.
- Colonoscopia: Es una excelente prueba para visualizar como se encuentra el colón y así determinar la presencia de esta condición.
- Tomografía computarizada: Se realiza en el área abdominal para tener imagines claras del colon. De esta forma, se puede descartar cualquier otra condición, como la enfermedad intestinal inflamatoria.
Tratamientos para la colitis isquémica

El tratamiento de la colitis isquémica está directamente relacionado con el nivel de gravedad de la condición. Generalmente, esta enfermedad no requiere de muchos tratamientos, dado que a los pocos días desparece. No obstante, los tratamientos para tratar un nivel leve o medio de esta condición, son:
- Tratamientos correspondientes a cualquier enfermedad subyacente.
- Líquidos o suero intravenoso, si el paciente se encuentra deshidratado.
- Aplicar antibióticos para prevenir cualquier infección.
- Evitar y eliminar cualquier medicamento que empeore la condición. También, eliminar los medicamentos que crean mayor contracción de los vasos sanguíneos. Por ejemplo, evitar los medicamentos para el corazón, migraña y hormonales.
- Colonoscopia, esto suele utilizarse para controlar los efectos de los tratamientos. Es decir, por este medio se controla la recuperación y se previene cualquier complicación.
Por otra parte, si estos cuidados no mejoran los síntomas o empeoran la condición, es necesario realizar una cirugía. Esta cirugía permitirá reparar cualquier agujero en el colon, retirar tejido muerto o extirpar la parte del colon afectada. El motivo de la cirugía dependerá de la situación de cada paciente.
¿Qué es la colitis isquémica?
Es una condición en la cual se reduce o se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del colon. Estamos hablando del intestino grueso. Todo esto provoca inflamación y daño en el tejido colónico. Tal reducción del flujo sanguíneo puede ser causada por diversas razones. Como el endurecimiento de las arterias (aterosclerosis), presión arterial baja, coágulos sanguíneos o cirugía que afecta los vasos sanguíneos.
Pronóstico de esta afección

La mayoría de las personas con colitis isquémica se recuperan por completo en un período de 1 a 2 semanas. No obstante, hay casos donde es necesario realizar una cirugía para remover la parte del intestino grueso afectada. Por ejemplo, cuando la falta de suministro sanguíneo es más intensa o prolongada.
En situaciones poco comunes, aunque los pacientes se recuperen, puede formarse tejido cicatricial en la zona dañada.
¿Qué complicaciones puede traer?
La colitis isquémica generalmente se resuelve en 2 a 3 días sin intervención. Sin embargo, en situaciones más severas, pueden surgir complicaciones tales como:
- Gangrena, que es la muerte del tejido debido a la reducción del flujo sanguíneo.
- Perforación del intestino o sangrado continuo.
- Obstrucción intestinal, también conocida como constricción isquémica.
Qué comer si padeces de esta afección

Si tienes colitis, te interesa conocer cuáles son las dietas que han tenido éxito:
Dieta FODMAP
Esta dieta está diseñada para reducir el consumo de ciertos carbohidratos y azúcares. Que, al ser fermentados por las bacterias intestinales, pueden causar distensión, inflamación y malestar gastrointestinal. La dieta FODMAP es baja en alimentos fermentables. Es por esto que debes disminuir el consumo de ciertas frutas como las manzanas, peras y sandías. También se limitan vegetales como coliflor, espárragos y cebolla.
Dieta sin gluten
Este enfoque dietético elimina alimentos que contienen trigo, centeno y cebada. El gluten, una proteína presente en estos granos, puede contribuir a la inflamación del colon en algunas personas.
Dieta sin lácteos
Los lácteos son difíciles de digerir para muchas personas. Reducir o eliminar el consumo de leche, quesos, cremas y productos similares puede ayudar a mejorar la salud digestiva.
Alimentos permitidos
Dado que estas dietas imponen ciertas restricciones, es natural preguntarse qué se puede comer. Los especialistas sugieren que las dietas ricas en proteínas son ideales para quienes tienen colitis. Alimentos como carne, pescado, pollo y huevos son excelentes opciones, junto con frutas de baja fermentación. Como kiwi, papaya, plátano y uvas. Entre los vegetales recomendados están el apio, tomate, aceitunas y espinacas.
Además de ajustar la dieta, es crucial buscar atención médica para abordar síntomas como estreñimiento y diarrea. Los cuales, son comunes en la colitis. Consultar a un nutricionista puede ayudarte a encontrar la dieta más adecuada. Mientras que un gastroenterólogo se encargará del tratamiento y control de la colitis.
Cómo prevenir la colitis isquémica
Como la colitis isquémica no siempre tiene una causa específica identificable, no existe una forma infalible de prevenirla. Por fortuna, una gran parte de quienes experimentan esta afección se recuperan de manera rápida. También, es posible que nunca vuelvan a enfrentarse a un episodio.
Para minimizar el riesgo de recurrencia, algunos médicos sugieren suspender cualquier medicamento que pueda estar relacionado con la condición. Además, es fundamental mantenerse bien hidratado, especialmente durante actividades físicas intensas al aire libre, particularmente en climas cálidos. Además, se recomienda llevar a cabo pruebas para detectar problemas de coagulación. Sobre todo, si no se ha identificado otra causa para la colitis isquémica.
Para minimizar los factores de riesgo, también podrías intentar:
- Mantener un estilo de vida saludable.
- Controlar la presión arterial.
- No fumar.
- Hacer ejercicio regularmente.
- Controlar enfermedades crónicas.
- Evitar el uso prolongado de ciertos medicamentos, como antiinflamatorios no esteroides.
- Manejar el estrés. Ya que, el estrés crónico puede afectar la salud cardiovascular. Así que encontrar formas efectivas de manejar el estrés, como la meditación o el yoga, también puede ser beneficioso.


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