Nuestro cuerpo tiene diferentes comportamientos que le ayudan a mantenerse en perfecto equilibrio. Sudar, es uno de estos mecanismos, que se activa principalmente cuando hace calor. Sin embargo, hay momentos en los que se produce esta sustancia sin que sea necesario o de forma excesiva. Una condición que se conoce como hiperhidrosis.
Quienes sufren esta condición, pueden sentir excesiva vergüenza e incomodidad ante tal problema. A continuación, encontrarás toda la información necesaria para conocer lo que es la hiperhidrosis y cómo controlarla.
¿Por qué sudamos?

El sudor es un producto de las glándulas sudoríparas, que forma parte de los tantos procesos fisiológicos del cuerpo. Se trata de una sustancia compuesta por agua y cloruro sódico, además de otros importantes elementos. Se caracteriza por tener un sabor ligeramente salado. La producción de este líquido tiene como finalidad, mantener regulada la temperatura del cuerpo. Además de la refrigeración corporal, puede haber otras razones por las cuales sudamos.
Las glándulas sudoríparas se encuentran en mayor cantidad en las mujeres. No obstante, los hombres presentan mayor actividad en las mismas.
Por lo general, la sudoración ocurre cuando el cuerpo se encuentra a muy altas temperaturas. Esto puede ser ante la exposición solar, al practicar algún deporte o al encontrarse nervioso. La sudoración puede darse en exceso también, sin motivos aparentes. Incluso cuando el clima es fresco. Y es de esta condición de la que hablaremos.
¿Qué es la hiperhidrosis?

La hiperhidrosis no es más, que una producción excesiva de sudor, que no es provocada por altas temperaturas del cuerpo o actividades físicas. Se presenta una gran cantidad de esta sustancia, llegando a transferirse a la ropa y haciendo que las manos se mantengan goteando. Causando que sea difícil realizar las actividades habituales. Creando, además, ansiedad social y vergüenza.
Ante el sobreesfuerzo físico, es completamente normal que aparezca el sudor, cuando hay mucho estrés o hace mucho calor. Pero, la hiperhidrosis se manifiesta en momentos donde la sudoración no tiene cabida. Cuando el clima es fresco o se está tranquilo.
Esta excesiva sudoración puede manifestarse en distintas áreas del cuerpo. Siendo la cara, las axilas, manos y pies, los principales afectados. La hiperhidrosis sucede una vez por semana como mínimo y se presenta en las dos partes del cuerpo.
¿Qué complicaciones se pueden derivar de la sudoración excesiva?

Sudar en exceso es de por sí una situación sumamente embarazosa. Hay quienes por su condición física o por la naturaleza de las actividades que realizan a diario. Tienden a segregar más líquidos que otras personas. Esto como parte del proceso de enfriamiento natural y de transpiración corporal que se activa en todos los organismos humanos.
Sin embargo, cuando existe una condición de base que exacerba la actividad de las glándulas sudoríparas. Como es el caso de la hiperhidrosis que guarda una estrecha relación con trastornos hormonales como la menopausia. O con la toma de ciertos medicamentos o infecciones respiratorias. Los efectos colaterales de esta reacción fisiológica pueden ser aun más molestos y desagradables para que quienes los padecen.
Sobre todo, por la visible presencia de humedad en la ropa y en zonas como las axilas, el pecho y hasta en la parte posterior del cuerpo. Sin contar con el mal olor que emana la persona tras pasar varias horas con la misma ropa.
En tal sentido, algunas de las complicaciones más comunes que se derivan de este desajuste en los mecanismos de regulación térmica. Son los siguientes:
Infecciones

Todas aquellas personas que sudan en abundancia o que padecen de hiperhidrosis son más propensas a desarrollar afecciones de la piel. Debido a que la segregación este tipo de líquido salado aumenta el número de bacterias que se descomponen en la epidermis. Generando mal olor y sobreproducción de grasa en ciertas zonas del cuerpo. Que a larga terminan por comprometer la correcta respiración de la superficie cutánea.
Por ello, si sufres de este trastorno, es de vital importancia que uses prendas frescas. Preferiblemente de fibras sintéticas naturales que repelan el sudor. Aunado a ello, te recomendamos extremar al máximo la higiene corporal. Y de ser posible llevar una muda de ropa adicional por si necesitas cambiarte a lo largo del día.
Impacto psicológico y emocional

A parte de la antiestética imagen de llegar visiblemente empapado a todos lados y de lo incómodo que puede resultar dicha sensación. Sudar demás en circunstancias inapropiadas, claramente tendrá un impacto psicológico negativo en la confianza de cualquier persona. Sobre todo, cuando los síntomas de esta alteración se manifiestan en las manos o en las axilas.
Nadie quiere ser saludado por un compañero de trabajo y que lo llenen sudor. Una situación de este tipo, sin duda, será vergonzosa y molesta para ambas partes. Incluso, podría terminar comprometiendo las habilidades sociales del afectado. Tanto en entornos como el trabajo y el gimnasio como en eventos corporativos que demandan de seguridad y de ofrecer una presencia fresca ante los demás.
Así que si te sientes identificado con varios de los síntomas de este trastorno. Evita el consumo de alcohol, de alimentos picantes y de cigarrillos. Y, por supuesto, no dudes en solicitar la ayuda y valoración de un dermatólogo.
¿Cómo combatir la hiperhidrosis?

Cuando se suda de forma normal, no se presentan olores. Cuando esto ocurre en las glándulas ecrinas, el agua y las sales minerales son eliminadas, haciendo el proceso sea inodoro. Pero puede ser un signo de alarma, el hecho de que el sudor presente un olor desagradable, principalmente en genitales y axilas. Porque se trata de una sustancia secretada por las glándulas opocrinas, que vienen compuesta de desechos metabólicos, lípidos, agua y feromonas. Cuando estas sustancias hacen contacto con la piel y sus bacterias, existe una reacción desfavorable.
Un individuo con hiperhidrosis tiene por lo general, este tipo de sudor desagradable. Una alteración que puede interferir con su cotidianidad y provocar incomodidad. Sin importar cuanta higiene tenga la persona con su cuerpo o la temperatura que exista, esto ocurrirá.
Esta situación podría llegar a controlarse, con las siguientes recomendaciones:
No bebas agua fría

Beber el agua tibia puede ayudar a que el cuerpo regule su temperatura. Por lo que, el sudor se reduce aun cuando hace demasiado calor.
Usa el desodorante con precaución

No utilices desodorante que tenga aroma agregado, si padeces de hiperhidrosis con olor desagradable. Cuando el sudor entra en contacto con el perfume del desodorante, se expulsa un peor olor. Lo mejor es escoger un desodorante en barra, sin aromas y transparente, para evitar manchar la ropa. Es importante aplicarlo solo después de haber higienizado bien las axilas y dejarlas completamente secas.
Ten cuidado con el antitranspirantes

Los antitranspirantes no se recomiendan en todos los casos. Estos productos tienen la particularidad de obstruir las glándulas sudoríparas para evitar la transpiración. Tienen también la labor de controlar el crecimiento bacteriano en el área. Razón por la que debe utilizarse con moderación, porque la transpiración es necesaria para el cuerpo.
Aplica toxina botulínica

Si se padece una hiperhidrosis extrema, esta puede ser una excelente solución. Colocar botox en las glándulas sudoríparas hará que estas detengan su funcionamiento por un tiempo. Es necesario evaluar muy bien el padecimiento del paciente, antes de considerar este tratamiento. Importante es, que la aplicación de dicha toxina sea realizada por un profesional.
Usa ciertos medicamentos

Si el principal afectado en esta situación, es el rostro, hacer uso de medicamentos que eviten la estimulación de las glándulas sudoríparas, puede ser una excelente alternativa. Solo deberán utilizarse cuando un dermatólogo ha evaluado al paciente y apruebe su ingesta. Si las manos y pies son los afectados, la iontoforesis puede ser también útil, para cerrar las glándulas de estas áreas. Si se trata de una situación muy grave, la cirugía será lo más recomendable.
Hiperhidrosis sin calor ¿por qué ocurre?

La hiperhidrosis puede manifestarse por diferentes situaciones. Aun cuando no se está realizando ningún tipo de deporte, o la temperatura no es alta.
Comer alimentos picantes puede producir una sudoración gustativa. Esto causa una gran cantidad de sudor en la cara, principalmente en la boca y la frente. Al consumir bebidas como el refresco oscuro, el té o el café, también puede ocurrir una sudoración excesiva en el esternón. Las comidas a altas temperaturas, pueden hacer que la temperatura del cuerpo aumente y sude.
Si eres propenso a estos factores, modificar ciertos hábitos alimenticios puede ser suficiente para evitar la hiperhidrosis. Evita comer picante, beber café o consumir grasas. Por su parte, incrementa la ingesta de verduras, frutas, pescado azul y frutos secos. Bebiendo además una cantidad suficiente de agua, diariamente.
La hiperhidrosis puede ser también el resultado de la menopausia, el cáncer, párkinson, lesiones medulares o hipertiroidismo.
¿Cuándo consultar al médico por hiperhidrosis?

La hiperhidrosis puede darnos a entender que nuestro organismo no se encuentra del todo bien y puede haber activa alguna enfermedad importante. Es necesario acudir a un especialista cuando:
- La sudoración interfiere con la vida diaria.
- El sudor provoca ansiedad social.
- La hiperhidrosis se manifiesta sin ningún motivo.
- Existe sudor nocturno sin que haya alguna razón para ello.

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